El poder para cambiar las cosas

Las movilizaciones de ciudadanos, trabajadores y médicos de la sanidad madrileña han conseguido parar el intento de privatización de seis hospitales públicos en la Comunidad de Madrid. Sin duda, un rotundo éxito ciudadano y democrático que, junto al conseguido por los vecinos del barrio de Gamonal, en la ciudad de Burgos, dejan un mensaje claro y contundente a los políticos de medio pelo: no se puede gobernar sin consenso y contra los intereses de los ciudadanos.

5. IGANDEA URTEAN ZEHAR, IRTEN PERIFERIARA-SALIR A LA PERIFERIA, José A. Pagola

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Mateo 5, 13-16

ECLESALIA, 05/02/14 .- Bi irudi ausart eta harrigarriz eman du aditzera Jesusek zer iritzi duen bere jarraitzaileez eta zer espero duen haiengandik. Ez dute bizi behar, kaskoan beti beren onura, beren fama edo beren boterea dutela. Nahiz eta talde koxkor bat diren Erromaren Inperio tzarraren erdian, lurrak beharrezko duen «gatz» izan behar dute eta munduari falta zaion «argi».

«Lurraren gatz zarete zuek». Galileako jende xumeak berez atzeman du Jesusen hizkuntza. Mundu guztiak daki gatza, batez ere, janari gustua emateko dela eta janaria usteltzetik gordetzeko. Modu berean, Jesusen ikasleek jendeari bizitza ahogozatzera eragin behar diote, usteltzen utzi gabe.

«Munduaren argi zarete zuek». Eguzkiaren argirik gabe, mundua ilunpean gelditzen da, eta ezin izaten dugu norabidetu eta bizitzaz gozatu, ilunpean. Alabaina, Jesusen ikasleek eskain dezakete behar dugun argia, norabidetzeko, bizitzaren azken zentzuan sakontzeko eta esperantzaz bide egiteko.

Bi metafora horiek bat datoz garrantzizko puntu batean. Gatza, ontzi batean aparte baldin badago, ez da ezertarako on. Elikagaien artean jarri eta janariarekin nahasten denean bakarrik ematen ahal dio gustua jaten dugunari. Gauza bera gertatzen da argiarekin ere. Itxian eta ezkutuan badago, ezin argitzen ahal du inor. Ilunpean direnekin dagoenean bakarrik argitzen eta norabidetzen ahal du. Mundutik aparte legokeen Eliza bat ezin izaten ahal litzateke, ez gatz, ez argi.

Frantzisko aita santuak ikusten du gaur egungo Eliza bere baitan itxirik dagoela, beldurrak sorgorturik, eta urrunegi arazo eta sufrimenduetatik, bizitza modernoari gustua eman ahal izateko eta Ebanjelioaren zinezko argia eskaini ahal izateko. Bat-batekoa izan du bere erreakzioa Aita Santuak: «Periferiara irten beharrean gara».

Behin eta berriz dio: «Nahiago dut kalera irteteagatik elbarria, zauritua eta zikindua den Eliza bat, itxia eta bere segurtasunari atxikitzearen aitzakiaz eta eroso bizi nahi izateagatik gaixo den Eliza bat baino. Ez dut gogoko erdigune izateaz arduratzen den eta, ondorioz, obsesio- eta prozedura-sare batean harrapatua gertatzen den Eliza bat».

Kristau guztiei doakie Frantziskoren deia. «Ezin geldi gintezke lasai geure elizen barnean, itxarote zurrunean». «Bestearen aurpegiarekin topo egitearen arriskua bizitzera gonbidatzen gaitu Ebanjelioak beti». Berak «topo egitearen kultura» deitzen duen hori sarrarazi nahi du Elizan Aita Santuak. Konbentziturik dago «Elizak gaur egun gaitasun hau behar duela: zauriak sendatzeko eta bihotzei berotasuna emateko gaitasuna».

 

5 Tiempo ordinario (A) SALIR A LAS PERIFERIAS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 05/02/14.- Jesús da a conocer con dos imágenes audaces y sorprendentes lo que piensa y espera de sus seguidores. No han de vivir pensando siempre en sus propios intereses, su prestigio o su poder. Aunque son un grupo pequeño en medio del vasto Imperio de Roma, han de ser la “sal” que necesita la tierra y la “luz” que le hace falta al mundo.

“Vosotros sois la sal de la tierra”. Las gentes sencillas de Galilea captan espontáneamente el lenguaje de Jesús. Todo el mundo sabe que la sal sirve, sobre todo, para dar sabor a la comida y para preservar los alimentos de la corrupción. Del mismo modo, los discípulos de Jesús han de contribuir a que las gentes saboreen la vida sin caer en la corrupción.

“Vosotros sois la luz del mundo”. Sin la luz del sol, el mundo se queda a oscuras y no podemos orientarnos ni disfrutar de la vida en medio de las tinieblas. Los discípulos de Jesús pueden aportar la luz que necesitamos para orientarnos, ahondar en el sentido último de la existencia y caminar con esperanza.

Las dos metáforas coinciden en algo muy importante. Si permanece aislada en un recipiente, la sal no sirve para nada. Solo cuando entra en contacto con los alimentos y se disuelve con la comida, puede dar sabor a lo que comemos. Lo mismo sucede con la luz. Si permanece encerrada y oculta, no puede alumbrar a nadie. Solo cuando está en medio de las tinieblas puede iluminar y orientar. Una Iglesia aislada del mundo no puede ser ni sal ni luz.

El Papa Francisco ha visto que la Iglesia vive hoy encerrada en sí misma, paralizada por los miedos, y demasiado alejada de los problemas y sufrimientos como para dar sabor a la vida moderna y para ofrecerle la luz genuina del Evangelio. Su reacción ha sido inmediata: “Hemos de salir hacia las periferias”.

El Papa insiste una y otra vez: “Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrase a las propias seguridades. No quiero una Iglesia preocupada por ser el centro y que termina clausurada en una maraña de obsesiones y procedimientos”.

La llamada de Francisco está dirigida a todos los cristianos: “No podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en nuestros templos”. “El Evangelio nos invita siempre a correr el riesgo del encuentro con el rostro del otro”. El Papa quiere introducir en la Iglesia lo que él llama “la cultura del encuentro”. Está convencido de que “lo que necesita hoy la iglesia es capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones”.

 

 

RECUPERAR LO HUMANO, REVISAR LO HISTÓRICO, REDESCUBRIR LO EVANGÉLICO

Juan Masiá SJ
Fe Adulta

En vez de responder directamente a las preguntas enviadas por el secretariado del Sínodo (que parecen formuladas para inducir y condicionar la respuesta), es preferible expresar para conocimiento de los obispos sinodales una opinión sobre cada uno de los nueve temas indicados en el título de cada bloque de preguntas. En el marco de una reunión con profesionales y matrimonios católicos que asisten a cursos de formación permanente en teología, redacto mi propia opinión incorporando las aportaciones recibidas por los participantes.

1. Sobre Biblia y magisterio eclesiástico acerca de la familia.

En vez de preguntar si se difunden y cómo se aceptan las enseñanzas de la Iglesia sobre matrimonio, familia y sexualidad, hay que plantear la revisión radical del modo de leer, interpretar y aplicar los textos bíblicos, tal como se los usa en Humanae vitae de Pablo VI, en Familiaris consortio de Juan Pablo II y en el Catecismo de 1992. Leer más

EL SUEÑO DESPIERTO

«Sueño» es una palabra muy hermosa, y puede significar muchas cosas, incluso contrarias: somnolencia o pasión, quimera o realidad, engaño o profecía. Hay sueños que angustian y sueños que alegran, sueños que adormecen y sueños que animan. A veces soñamos dormidos, y a veces soñamos despiertos, y muchas veces no sabemos por qué soñamos lo que soñamos. Pero seguimos soñando.

Los sueños sueños son, pero también sucede que los sueños se hacen a veces realidad. Hay sueños que han de hacerse realidad. Incluso podemos decir que nacimos de un sueño, o que somos un sueño aún no despierto del todo. Leer más

Apuntes para una lectura creyente de los acontecimientos de Gamonal

Ofrecemos unos apuntes, no es algo acabado. Los acontecimientos vuelan jornada a jornada. Reflexionar sobre algo tan vivo tiene sus límites. Es un intento de lectura creyente. No es un análisis socio-político-económico. Nos interesa ofrecer a los cristianos un intento de respuesta a una pregunta decisiva: ¿por dónde pasa el Dios de Jesús en todos estos acontecimientos de Gamonal?

La pregunta la hacemos porque creemos en la encarnación. Y eso es más que una fórmula que repetimos los domingos en Misa. La historia, nuestra historia, es historia de salvación. ¿Dónde descubrimos huellas de esa salvación?

Acaso esta pregunta y sus intentos de respuesta, molesta. Hay cristianos que siguen prefiriendo reducir a Dios bajo el control eclesiástico en los templos. Hay cristianos que prefieren una comodidad anodina y anónima, con miedo a manifestar y sacar consecuencias del compromiso exigente de la fe. Sentimos que estos cristianos se pierdan la experiencia gozosa del encuentro con el Dios de los pobres. Nosotros queremos dar testimonio de ella. Leer más

NUEVO INFORME

 

FE ADULTA

La ONG Intermón Oxfam ha publicado un nuevo informe (34 páginas) en el que denuncia que «la desigualdad económica crece rápidamente en la mayoría de los países». El propio Foro Económico Mundial considera que «esta desigualdad supone un grave riesgo para el progreso de la humanidad». La organización denuncia que las élites económicas «están secuestrando el poder político para manipular las reglas del juego económico».

Y España es uno de los lugares con mayor desigualdad. Los 20 más ricos poseen más que lo que ingresan el 20% de los más pobres del país, unos 77.000 millones de euros. Leer más

La Teología ya no es la reina. Ni los cardenales son sus príncipes

José M. Castillo, teólogo

REDES CRISTIANAS

Teología sin censura

Como es bien sabido, durante siglos, la teología fue considerada como la “regina sicientiarum”, la reina de todos los saberes. Y a la que, en consecuencia, todos los conocimientos humanos tenían que someterse. Las historias peregrinas a que dio lugar este criterio son bien conocidas por cualquier persona medianamente culta. Por eso, cuando los maestros en el saber teológico, se han puesto a dictaminar sobre lo que es (o no es) aceptable en otros ámbitos del conocimiento humano, con frecuencia han dicho disparates que da pena y vergüenza recordarlos. Leer más

«EL SALVADOR»… ¿QUÉ ES SALVARSE?, Enrique Martínez Lozano

Escrito por  Enrique Martínez Lozano
FE ADULTA

Lc 2, 22-40

La purificación de la madre y la presentación del niño constituían los dos momentos del rito que estipulaba la ley mosaica –y otras similares, en otras tantas culturas-, justo cuarenta días después del parto. Tras ese tiempo –la «cuarentena»-, la mujer salía por primera vez de casa, tras haber dado a luz.

Sabemos que las culturas antiguas eran propensas a regular minuciosamente todo lo relacionado con la vida y la sexualidad: se trataba de dos dimensiones básicas, ante las que el ser humano se sentía sobrecogido. No es extraño que lo relacionado con ellas fuera campo propicio para la legislación que establecía tabúes y, en una cultura machista o patriarcal, declarara «impura» a la mujer cuando vivía algo relacionado con el sexo y el origen de la vida.

Esta práctica, legislada en la ley judía, se halla en la base del establecimiento, precisamente el día 2 de febrero –una vez que se había convenido en fechar el nacimiento el día 25 de diciembre: «Dies Natalis Solis»– de esta doble fiesta en la Iglesia católica: la purificación de María y la presentación de Jesús.

Y, como lectura adecuada para la misma, se toma este texto correspondiente al «evangelio de la infancia», de Lucas. Si todo el relato evangélico –aun sin negar un fondo histórico, nada fácil de determinar en cada caso- es catequesis, los relatos de la infancia no tienen otra finalidad que la de presentar –en clave teológica- lo que será Jesús para la comunidad de sus seguidores.

Nos hallamos, pues, en la perspectiva de Lucas, en pura teología. Desde el inicio de su escrito, el autor quiere decirnos quién es Jesús. Y para ello se sirve de la figura de dos ancianos venerables, caracterizados por su ardiente espera de la liberación del pueblo.

De ese modo, Lucas pone en labios de Simeón la palabra que, según su propia comunidad, define la identidad de Jesús: es el Salvador. No es casual: el llamado «tercer evangelio» será el que se refiera a Jesús con ese término, poniendo especial énfasis en mostrar su dimensión compasiva o misericordiosa, en particular con respecto a los pobres, los necesitados y los considerados «pecadores» por parte de la religión oficial.

«Salvación», sin embargo, es una de tantas palabras gastadas y, en cierto sentido, pervertidas por el uso excesivo e inadecuado. Los tonos mítico-heterónomo, espiritualista, individualista, perfeccionista-culpabilizador, moralista-rigorista…, con los que ha solido venir revestida, la han sacado definitivamente de nuestro vocabulario cotidiano.

Si, como sucede también con otras palabras igualmente gastadas, tuviéramos que encontrar otra que evocara su contenido, quizás podría servirnos el término «comprensión» (o incluso «consciencia»).

Porque la «salvación» no es «algo» añadido a lo que somos; ni algo que hayamos de buscar «fuera» o en el futuro. Si todo es aquí y ahora, si únicamente existe el Presente y Presencia es nuestra verdadera identidad, la «salvación» (de la ignorancia, de la confusión, del sufrimiento y de la muerte) no puede consistir en otra cosa que en reconocerlo, es decir, en comprender y vivir lo que somos.

En este sentido, es claro que nos «salvamos» en la medida en que accedemos a nuestra verdadera identidad. Y esta no puede ser objeto de una «creencia» –no se halla al alcance de la mente-, sino de una experiencia: únicamente podemos conocer quiénes somos precisamente cuando lo somos.

Desde esta clave, Jesús no «viene a salvarnos» de un supuesto pecado original que nos habría hecho perder, por generaciones, la amistad de Dios. Nos salva porque reconocemos en él a alguien que ha «comprendido», que ha «visto» el Secreto último de lo Real y se ha vivido en coherencia con ello. Jesús nos salva porque nos hace de «espejo» de lo que somos todos (Enrique MARTÍNEZ, ¿Qué Dios y qué salvación? Claves para comprender el cambio religioso, Desclée De Brouwer).

Enrique Martínez Lozano

www.enriquemartinezlozano.com

 

JAUNAREN AURKEZPENA, «FE SENCILLA-FEDE XUMEA, José A. Pagola

FEDE XUMEA

Jaunaren Aurkezpena Lk, 2, 22-4o

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

ECLESALIA, 29/01/14.- Jesusen jaiotzaren kontakizuna txundigarria da. Lukasen arabera, harrera egiteko lekurik ez duen herri batean jaio da Jesus. Artzainek Betleem osoan ibili behar izan dute haren bila, harik eta bazter batean aurkitu duten arte, ganadu-aska batean etzana, gurasoak beste lekukorik gabe.

Itxuraz, Lukasek bigarren kontakizun bat eraiki beharra sentitu du, haurra anonimatutik atera eta jendaurrean aurkezteko. Eta zein leku egokiagorik Jerusalemgo Tenplua baino, Jesus handikiro onartu izateko, Jainkoak bere herriari bidaliko Mesias bezala?

Alabaina, berriro ere txundigarria izango da Lukasen kontakizuna. Gurasoak haurrarekin Tenplura hurbildu direnean, ez zaizkie bidera irten ez apaiz nagusiak, ez gainerako gidari erlijiosoak. Urte batzuen buruan, horiek salduko dute gurutzean josi dezaten. Jesusek ez du izan onarpenik bere buruaz seguru eta pobreen sufrimenduaz ahazturik den erlijio horretan.

Ez dira etorri harrera egitera lege-maisuak ere, beren «giza tradizioak» Tenpluaren aterpean predikatzen zituzten haiek. Urte batzuk geroago, uko egin diote Jesusi, larunbataren legea hausten duelako. Jesusek ez du ezagutu onarpenik bizitza era duinago eta sanoagoan bizitzeko laguntza ez diren irakaspen eta tradizio erlijiosoetan.

Jesus onartu eta Jainkoaren Bidalitzat aitortu dutenak, adin handiko bi lagun izan dira; fede xumea dute eta bihotza irekia; beren bizitza luzean Jainkoaren salbamenaren zein bizi izan dira. Ematen du, pertsonaia sinboliko ote diren iradokitzen dutela beraien izenek. Gizonezkoak Simeon du izena (hau da: «Jaunak entzun du»); emakumeak Ana du izena (hau da: «Erregalua»). Aldi guztietan eta herri guztietan, bere konfiantza Jainkoagan ezarririk bizi izan den fede xumeko hainbat eta hainbat jenderen ordezkari dira biak.

Biak dira Israel herriko ingurune sanokoak. «Yahveren Pobreen Taldekotzat» hartuak dira biak. Ezer ez duten jendea dira, soil-soilik Jainkoaganako beren fedea dute. Ez dute buruan, ez beren aberastasunik, ez beren ongizaterik. Hauxe espero dute soilik: beren herriak behar duen «kontsolamendua», belaunez belaun bila ari diren «askapena», lurreko herriek bizi duten ilunpea argituko duen «argia». Eta hona: beren esperantzak Jesusengan bete direla sentitu dute orain.

Behin betiko salbazioa Jainkoagandik espero duen fede xume hau gehiengoaren fedea da. Fede bat gutxi landua, kasik beti otoitz trakets eta zabartuan gauzatzen dena, adierazpen ez oso ortodoxotan formulatzen dena, batez ere larrialdi zailetan esnatzen dena. Fede bat, zeina ulertzeko eta onartzeko Jainkoak inolako arazorik ez duena.

FE SENCILLA

Presentación del Señor (A) Lucas 2, 22-40

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 29/01/14.- El relato del nacimiento de Jesús es desconcertante. Según Lucas, Jesús nace en un pueblo en el que no hay sitio para acogerlo. Los pastores lo han tenido que buscar por todo Belén hasta que lo han encontrado en un lugar apartado, recostado en un pesebre, sin más testigos que sus padres.

Al parecer, Lucas siente necesidad de construir un segundo relato en el que el niño sea rescatado del anonimato para ser presentado públicamente. ¿Qué lugar más apropiado que el Templo de Jerusalén para que Jesús sea acogido solemnemente como el Mesías enviado por Dios a su pueblo?

Pero, de nuevo, el relato de Lucas va a ser desconcertante. Cuando los padres se acercan al Templo con el niño, no salen a su encuentro los sumos sacerdotes ni los demás dirigentes religiosos. Dentro de unos años, ellos serán quienes lo entregarán para ser crucificado. Jesús no encuentra acogida en esa religión segura de sí misma y olvidada del sufrimiento de los pobres.

Tampoco vienen a recibirlo los maestros de la Ley que predican sus “tradiciones humanas” en los atrios de aquel Templo. Años más tarde, rechazarán a Jesús por curar enfermos rompiendo la ley del sábado. Jesús no encuentra acogida en doctrinas y tradiciones religiosas que no ayudan a vivir una vida más digna y más sana.

Quienes acogen a Jesús y lo reconocen como Enviado de Dios son dos ancianos de fe sencilla y corazón abierto que han vivido su larga vida esperando la salvación de Dios. Sus nombres parecen sugerir que son personajes simbólicos. El anciano se llama Simeón (“El Señor ha escuchado”), la anciana se llama Ana (“Regalo”). Ellos representan a tanta gente de fe sencilla que, en todos los pueblos de todas los tiempos, viven con su confianza puesta en Dios.

Los dos pertenecen a los ambientes más sanos de Israel. Son conocidos como el “Grupo de los Pobres de Yahvé”. Son gentes que no tienen nada, solo su fe en Dios. No piensan en su fortuna ni en su bienestar. Solo esperan de Dios la “consolación” que necesita su pueblo, la “liberación” que llevan buscando generación tras generación, la “luz” que ilumine las tinieblas en que viven los pueblos de la tierra. Ahora sienten que sus esperanzas se cumplen en Jesús.

Esta fe sencilla que espera de Dios la salvación definitiva es la fe de la mayoría. Una fe poco cultivada, que se concreta casi siempre en oraciones torpes y distraídas, que se formula en expresiones poco ortodoxas, que se despierta sobre todo en momentos difíciles de apuro. Una fe que Dios no tiene ningún problema en entender y acoger.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

 

La mirada del papa Francisco sobre la Iglesia y el mundo

Oscar Fortin- Québec, Canadá

REDES CRISTIANAS

Enviado a la página web de Redes Cristianas

La exhortación apostólica del papa Francisco “ Evangelii Gaudium ”, inspirada por los imperativos evangélicos y el amor incondicional de los pobres, nos revela una Iglesia a convertir y un mundo a transformar. De hecho, la Iglesia, bajo distintos aspectos, se hundió en la mundanidad de los poderes y la superficialidad de una religiosidad, ” mientras que la humanidad se encuentra en una gran indigencia”, tomada como rehén por una minoría, hechizada por la idolatría del dinero.

El Papa Francisco es plenamente consciente de los límites de esta mirada que comparte como Pastor de la Iglesia universal y precisa con cuidado que no tiene la pretensión de detener la última palabra sobre todas estas cuestiones que afectan a la Iglesia y al mundo. (Leer no: 16) Leer más