ANTE LAS ELECCIONES EUROPEAS: POR UNA EUROPA DEMOCRATICA

EDITORIAL REDES CRISTIANAS

Una vez más, los ciudadanos de la Unión Europea estamos convocados a unas elecciones parlamentarias. Éste es el elemental ejercicio de toda democracia.

Sin embargo, hoy el modelo institucional de la UE difiere sustancialmente de un modelo democrático tradicional: el Parlamento que elegiremos el día 25 es más una cámara consultiva que una cámara de representación,  porque los resultados electorales no determinan el gobierno de la Unión, que se “elige” por un mecanismo alternativo; lo que aprueba el Parlamento no se traduce automáticamente en normas de aplicación en todo el territorio y está supeditado a otros acuerdos, etc. Sin duda, la institucionalidad política del modelo europeo supone un bajo nivel de democracia. Leer más

26 mujeres enamoradas de sacerdotes escriben al Papa para que quite el celibato

Las firmantes afirman que su situación es “un continuo tira y afloja que despedaza el alma”.  El papa Francisco ha recibido una carta firmada por 26 mujeres que han vivido, viven o desearían vivir una relación con un sacerdote y querrían hacerlo sin tener que esconderse ni sentirse culpables, sin que la Iglesia siga obligando a sus parejas a elegir entre ellas, Dios o la doble moral de un amor escondido: “Nosotras amamos a estos hombres y ellos nos aman a nosotras. No se puede romper un vínculo tan fuerte y hermoso”. Se trata de la vieja discusión sobre el celibato sacerdotal, que ahora resurge ante la esperanza de que Jorge Mario Bergoglio reconsidere una tradición eclesiástica que ha apartado a unos 100.000 curas de la Iglesia católica desde la década de los 70.

RUANDA: 20 AÑOS DESPUÉS

Ramón Arozarena

En abril, se va a recordar, y de un modo especial dado lo simbólico del número – 20 años –, el genocidio cometido contra los tutsi en Ruanda, del 6 de abril a julio de 1994. No estoy en contra de este tipo de recordatorios que podrían servir para ahuyentar, ojalá para siempre  (¡“nunca más”!), la amenaza de su repetición. Sin embargo, lamento y denuncio la memoria selectiva que el poder de Kigali ha impuesto para legitimar su régimen dictatorial  y hacer olvidar las terribles masacres de hutu (en el Congo y en el interior del país), que constituyen también,  a mi entender (y al de, por ejemplo, Fernando Andreu Juez de la Audiencia Nacional, cuyo auto de procesamiento contra numerosos dirigentes ruandeses corre el peligro de ser anulado por la vergonzosa modificación de la ley sobre Justicia Universal aprobada por el Partido Popular), un genocidio; lo que de ningún modo significa “negacionismo” del que es oficialmente y exclusivamente recordado estos días. Leer más

El tiempo de las utopías mínimas

Leonardo Boff

Atrio

No es verdad que vivamos tiempos pos-utópicos. Aceptar esa afirmación es mostrar una representación reduccionista del ser humano. Este no es solamente un dato que está ahí cerrado, vivo y consciente, al lado de otros seres. También es un ser virtual. Esconde dentro de sí virtualidades ilimitadas que pueden irrumpir y concretarse. Es un ser de deseo, portador del principio esperanza (Bloch), permanentemente insatisfecho y buscando siempre cosas nuevas. En el fondo es un proyecto infinito, en busca de un oscuro objeto que le sea adecuado. Leer más

Iglesia de pastores y ovejas

José Arregi

En la liturgia de este domingo, el evangelio de Juan pone en boca de Jesús: “Yo soy la puerta del redil. Y soy el buen pastor, no un mercenario. Mis ovejas me conocen, escuchan mi voz y me siguen”. Jesús nunca habló exactamente así, pero era un hombre de campo y residía en Cafarnaún, junto al lago de Galilea, y hablaba de lo que veía: labradores y semilla, pescadores y peces, pastores y ovejas. Hablaba de lo que veía para decir lo que esperaba: un mundo justo y bueno, sin hambre ni enfermedad.

Pastores y ovejas. A la jerarquía católica le encanta este lenguaje y lo explota al máximo. “Nosotros somos los pastores, como Jesús, y vosotros sois las ovejas. Escuchadnos, seguidnos, y os salvaréis. Lo dijo Jesús”. No, Jesús no lo dijo. Habló, eso sí, de pastores que buscan a la oveja perdida, y de cómo la prefieren a todas las otras, y de cómo se alegran al encontrarla, como el padre al recuperar al hijo perdido, como la mujer al hallar la moneda perdida, una moneda que era todo su sustento. Leer más

CUESTIÓN DE VER, Enrique Martínez Lozano

Escrito por  Enrique Martínez Lozano

Jn 14, 1-12

Cuando la fe se entiende como «asentimiento mental» a unas verdades o creencias, se considera que lo opuesto es el ateísmo. Sin embargo, cuando se entiende –más en la línea bíblica- como «confianza», lo opuesto es el miedo o la agitación.

Jesús relaciona directamente la fe con la calma (paz), en una llamada reiterada a la confianza. Como si dijera: mantened la confianza, confiad en que el Fondo bondadoso de la existencia os sostiene en todo momento, porque constituye nada menos que vuestra identidad más profunda.

No somos llamados a confiar en «algo» que nuestra mente nos presenta, sino en Aquello que se llama, entre otros mil nombres, Confianza y que se encuentra siempre a salvo.

Desde la perspectiva no-dual, el mensaje es palmario y sencillo: confía en lo que realmente eres, porque nada ni nadie te podrá dañar en ello.

Eso que somos es también Amplitud. En una imagen tradicional, Jesús habla de «estancias», en una frase que es susceptible de una doble traducción. La expresión griega puede traducirse como «muchas estancias» o «una estancia muy grande». Más allá de la imagen tradicional, el sentido es claro: la «casa del Padre» –el Fondo que constituye el núcleo de todo lo que es- es Amplitud ilimitada, el No-lugar en el que cabemos todos.

Dado que ya lo somos, lo único que necesitamos –aunque suene paradójico- es «llegar» a ello, es decir, reconocerlo. Y aquí es donde adquiere todo su sentido la siguiente afirmación: «Yo soy el camino».

Sabemos que, en realidad, se trata de un camino sin camino. Porque al «lugar» donde debemos «llegar» no hay ninguna distancia. Y que cualquier paso que diéramos en su búsqueda, no haría sino alejarnos de él.

El «camino» de que habla Jesús –en el lenguaje del autor del cuarto evangelio- no es otra cosa que el descubrimiento o reconocimiento de lo que ya somos. Es un camino que consiste en «abrir los ojos»; en cuanto los abres, ya has llegado.

Has llegado, ¿a dónde? A la Verdad y a la Vida: otros dos nombres más de Eso que somos.

Por eso, cuando abrimos los ojos, somos capaces de ver y lo que vemos no es diferente de lo que somos. La Vida que somos se ve a sí misma en todas las formas que aparecen ante nuestros ojos. La Consciencia se sonríe a sí misma descubriéndose «escondida» en ropajes infinitos.

Es así: «Quien me ve a mí, está viendo al Padre». Porque el «Padre» –la Consciencia, la Vida, la Verdad…, Eso- es todo lo que hay. El «Padre» se está viendo a sí mismo en todo.

Eso que somos se halla tan cerca de nosotros, sin ninguna distancia ni separación, que nos resulta difícil verlo debido precisamente a su misma y radical proximidad.

Tampoco es que podamos «hacer» nada para verlo, porque no se halla al alcance de nuestra mente, herramienta tan limitada.

Podemos, si acaso, quitar obstáculos que impiden o dificultan la visión: identificación con la mente y con sus funcionamientos, reducción al yo (ego), inconsciencia y desconexión del momento presente… En la medida en que esos engaños van siendo removidos, puede emerger la luminosidad de lo que es. En definitiva, como bien ha expresado Rafael Redondo, «en cuanto te quitas de en medio, Eso aparece».

Enrique Martínez Lozano

www.enriquemartinezlozano.com

 

PASKOALDIKO 5. IGANDEA, BIDEA-EL CAMINO, José A. Pagola

BIDEA:
5. Pascua (A) Joan 14, 1-12

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

ECLESALIA, 14/05/14.- Azken Afaria bukatzean, ikasleak sumatzen hasi dira, Jesus ez dutela jada berekin luzerako izango. Judas presaka irtetea, Pedrok laster ukatuko duela iragartzea, Jesusen hitzak laster joango dela esanez: horrek guztiek utzi ditu koloka eta larri. Zer izango da beraiez?

Jabetu da Jesus haien tristuraz eta nahasmenduaz. Bihotza hunkitu dio horrek. Bere buruaz eta datorkionaz ahazturik, ikasleei bihotz ematen ahalegindu da: «Ez dadila larritu zuen bihotza; sinetsi Jainkoagan eta sinetsi nigan ere». Geroago, hizketan ari direla, aitorpen hau egin die Jesusek: «Ni naiz bidea, egia eta bizia. Ezin joan da inor Aitagana, nire bidez ez bada». Ez dute ahaztu behar hori sekula.

«Ni naiz bidea». Oso gutxi ez direnen arazoa, ez da bidea galdurik edo bide okerretik ibiltzea. Besterik gabe, biderik gabe bizi izatea dute arazoa, labirinto antzeko batean galdurik: aurrera eta atzera ibiliz mila bidetan, unean uneko esloganek eta modek kanpotik esaten dietenei jarraiki.

Eta, zer egin lezake gizon edo emakume batek biderik gabe dagoenean? Norengana jo lezake? Nora joan liteke? Jesusengana hurbiltzen bada, aurkituko duena, ez da izango erlijio bat, baizik bide bat. Batzuetan, fedez egingo du aurrera; beste batzuetan zailtasunekin egingo du topo; are gehiago, atzera ere egin lezake, baina bide zuzenean dabil, Aitagana daraman bidean. Horixe da Jesusen promesa.

«Ni naiz egia”. Hitz hauek gonbit eskandalagarri dira belarri modernoentzat. Den guztia ez da mugatzen arrazoiaren mailara. Teoria zientifikoak ez du berekin egia osoa. Errealitatearen azken misterioa ezin atzeman daiteke analisi sofistikatuenen bidez. Errealitatearen azken misterioa begi aurrean duela bizi behar du gizakiak.

Azken Misterio horretara gidatzen eta hurbiltzen gaituen bide bezala aurkeztu zaigu Jesus. Jainkoak ez du inor derrigortzen. Inor ez du behartzen proben eta ebidentzien bidez. Azken Misterio hori isiltasun da eta errespetuzko erakarpen. Jesus da bere Ontasunera ireki gaitzakeen bidea.

«Ni naiz bizia». Gure bizitza eraldatuz joan daiteke Jesus. Ez urruneko maisu bat bezala, gizadiari jakinduria miresgarriko altxor bat utzia dion maisu bat bezala, baizik eta bizi den norbait bezala, geure izatearen hondo-hondoan, bizi berri baten hazia ereiten digun norbait bezala.

Jesusen egintza hori, gure baitan, era lau eta isilean gauzatzen da ia beti. Fededunak berak ere sumatu bakarrik egiten du atzeman ezineko presentzia bat. Batzuetan, alabaina, ziurtasunak betetzen gaitu, gorde ezineko pozak, erabateko konfiantzak: bada Jainkoa, maite gaitu, dena da posible, baita betiko bizia ere. Ezin ulertuko dugu kristau-fedea, Jesus onartzen ez badugu bide, egia eta bizi bezala.

5 Pascua (A) Juan 14, 1-12

EL CAMINO

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

 

ECLESALIA, 14/05/14.- Al final de la última cena, los discípulos comienzan a intuir que Jesús ya no estará mucho tiempo con ellos. La salida precipitada de Judas, el anuncio de que Pedro lo negará muy pronto, las palabras de Jesús hablando de su próxima partida, han dejado a todos desconcertado y abatidos. ¿Qué va ser de ellos?

Jesús capta su tristeza y su turbación. Su corazón se conmueve. Olvidándose de sí mismo y de lo que le espera, Jesús trata de animarlos:”Que no se turbe vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí”. Más tarde, en el curso de la conversación, Jesús les hace esta confesión: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí”. No lo han de olvidar nunca.

“Yo soy el camino”. El problema de no pocos no es que viven extraviados o descaminados. Sencillamente, viven sin camino, perdidos en una especie de laberinto: andando y desandando los mil caminos que, desde fuera, les van indicando las consignas y modas del momento.

Y, ¿qué puede hacer un hombre o una mujer cuando se encuentra sin camino? ¿A quién se puede dirigir? ¿Adónde puede acudir? Si se acerca a Jesús, lo que encontrará no es una religión, sino un camino. A veces, avanzará con fe; otras veces, encontrará dificultades; incluso podrá retroceder, pero está en el camino acertado que conduce al Padre. Esta es la promesa de Jesús.

“Yo soy la verdad”. Estas palabras encierran una invitación escandalosa a los oídos modernos. No todo se reduce a la razón. La teoría científica no contiene toda la verdad. El misterio último de la realidad no se deja atrapar por los análisis más sofisticados. El ser humano ha de vivir ante el misterio último de la realidad

Jesús se presenta como camino que conduce y acerca a ese Misterio último. Dios no se impone. No fuerza a nadie con pruebas ni evidencias. El Misterio último es silencio y atracción respetuosa. Jesús es el camino que nos puede abrir a su Bondad.

“Yo soy la vida”. Jesús puede ir transformando nuestra vida. No como el maestro lejano que ha dejado un legado de sabiduría admirable a la humanidad, sino como alguien vivo que, desde el mismo fondo de nuestro ser, nos infunde un germen de vida nueva.

Esta acción de Jesús en nosotros se produce casi siempre de forma discreta y callada. El mismo creyente solo intuye una presencia imperceptible. A veces, sin embargo, nos invade la certeza, la alegría incontenible, la confianza total: Dios existe, nos ama, todo es posible, incluso la vida eterna. Nunca entenderemos la fe cristiana si no acogemos a Jesús como el camino, la verdad y la vida. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

 

Viaje del papa Francisco a Tierra santa

El Vaticano confirmó el viaje del papa a Tierra Santa del 24 al 26 de mayo próximos. Un viaje que suscita muchas esperanzas por parte de los distintos medios religiosos y políticos. Se dirigirá a Ammán, en Jordania, a Belén, en Palestina y a Jerusalén, en Israel.
Grandes e inmensos retos esperan al papa Francisco en esta visita. Estamos acostumbrados a un papa que habla con gran libertad y cuya principal preocupación es volver a poner, al primer plan del pensamiento de la Iglesia, los imperativos evangélicos de los cuales Jesús fue el primer testigo y el primer mártir.

Los hispanos de EEUU empiezan a abandonar el catolicismo

MARÍA RAMÍREZ Corresponsal de EL MUNDO Nueva York

ATRIO

Gracias al aporte de hispanos la Iglesia Católica de EEUU iba creciendo.
Hoy este filón se requebraja. Y un prestigioso centro de análisis, el  Pew Research Center lo ha analizado.

Los hispanos de EEUU empiezan a abandonar el catolicismo

Los hispanos cada vez rezan más como el resto de la población de Estados Unidos: están empezando a abandonar el catolicismo por iglesias protestantes más conservadoras y que también les dan más ayuda material y logística en su comunidad. Leer más

Palestina entre rupturas, reconciliaciones y continuidades

María Landi,

ATRIO

Esta es la ‘tierra santa’ que pisó Jesús, la que visitará dentro de pocos día Francisco. Atrio nos trae este artículo para situar el momento actual en las relaciones Judeo-Palestinas. Dos acontecimientos vinculados al mal llamado “conflicto” palestino-israelí han estado recientemente en los titulares: el (previsible) fracaso de la última ronda de negociaciones auspiciada por EEUU a través de su Secretario de Estado, y la ‘reconciliación’ entre las principales facciones palestinas: Hamas (que gobierna en la bloqueada y agonizante Gaza) y Fatah (cuya ficticia Autoridad Nacional Palestina gestiona los millones que recibe de Occidente para hacerle los mandados a Israel en Cisjordania). Dejando de lado el escepticismo inevitable de quienes pensamos que la causa palestina y sobre todo sus perspectivas de liberación no dependen de estas dinámicas, tratemos de ponerlas en perspectiva; sobre todo para mirar más allá de ellas. Leer más