Carta abierta a un presidente saliente: cardenal Rouco

Gabriel Mª Otalora

Redes Cristianas

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Esta carta abierta dirigida al cardenal Rouco Varela, aunque en realidad busca destinatarios también en los que piensan y sienten como él. Su objetivo es suscitar una reflexión crítica entre quienes ocupan el pensamiento de la Iglesia institución que nos ha gobernado muchos años leyendo el evangelio de manera sui generis. No pretende ser una carta acusatoria porque bastante escasos estamos todos de misericordia; pero sí un recordatorio de que el rumbo que este presidente cardenal ha impuesto a la iglesia, a mi entender no es un modelo evangélico. Por motivos de espacio, me centraré en tres asuntos sintomáticos que no hay que repetir cuando se actúa como pastor de Cristo. Leer más

Clero: Celibato, sexualidad y amor

¿Origina abusos el celibato del cura? ¿Son compatibles matrimonio y ministerio? ¿Es inhumano renunciar al sexo? Preguntas retadoras piden respuestas audaces.
Arriesguémonos a plasmar en aforismos el tema vidrioso:
1) Celibato no se opone a matrimonio. Ambos contrastan con solteronías o emparejamientos insignificantes. La opción religiosa célibe será minoritaria; no por eso elitista, ni mejor que el matrimonio, no monopoliza la dedicación apostólica o el seguimiento radical de Jesús. Leer más

HOAC y JOC: «Crisis, reforma y recortes afectan más a las mujeres»

Dia de la mujer trabajadora: España es el país de Europa con más desempleo femenino. En el año en que recordamos el 50 aniversario del Concilio Vaticano II traemos a la memoria un texto que se dirigió a las mujeres: «Llega la hora, ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás alcanzados hasta ahora. Por eso, en este momento en que la humanidad conoce una mutación tan profunda, las mujeres llenas del espíritu del Evangelio pueden ayudar tanto a que la humanidad no decaiga.

 

1º DOMINGO DE CUARESMA: ¿ACUMULAR O SER? Enrique Martínez Lozano

Escrito por  Enrique Martínez Lozano

Mt 4, 1-11

En el relato de las tentaciones, quedan sabiamente reflejadas las apetencias más fuertes del ego. Es comprensible: nuestra primera y permanente tentación (engaño) no es otra que la de identificarnos con el ego y vivir para él.

Es un engaño, que conduce a la confusión y al sufrimiento, porque implica nada menos que olvidarnos de nuestra verdadera identidad y reducirnos a «algo» que nos esclaviza: el ego, en cuanto manojo de necesidades y de miedos, nubla nuestra visión y nos hace ver la realidad desde la reducida ranura de una mente absolutizada.

El ego se define a sí mismo por lo que acumula: posesiones, imagen, fama, títulos, poder, afectos, creencias… Y, preso de una insatisfacción constante, se dedica toda su vida a acumular: es su único modo de sentirse vivo.

Esa será, por tanto, nuestra tentación constante. Pero es importante advertir que no saldremos de ella a través de la lucha, sino gracias a la comprensión.

Esto parece recordarnos también el relato, al poner en boca de Jesús palabras de sabiduría, que le permiten sortear el engaño: «Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto».

El «Señor Dios» indica aquí justo lo opuesto al ego. Si este es únicamente un engaño, que nos encierra en su ficción, «Dios» es el fondo, la fuente y el núcleo de todo lo real, la Mismidad de todo lo que es. Eso lo único que merece adoración: porque esa es la verdad.

Ahora bien, la Mismidad de lo que es, constituye nuestra identidad más profunda: es la Presencia, que percibimos como pura consciencia de ser. Se trata de la identidad que se encuentra siempre a salvo, que trasciende el tiempo y el espacio, que reconocemos «compartida» con todo lo que es, y que es nuestro verdadero «hogar», donde nos descubrimos no-separados de nadie ni de nada.

Si la pulsión del ego es acumular –por ahí van las «tentaciones»-, la Presencia no busca otra cosa que ser. «Solo ser. Nada más. Y basta. Es la absoluta dicha», decía sabiamente Jorge Guillén.

Cuando la comprensión nos permite vivir en conexión con la Presencia que somos, nuestra vida es transformada. Eso es lo que apreciamos en Jesús: en él percibimos a un hombre libre, confiado, compasivo, ecuánime…

Quien se halla identificado con el ego (o yo mental), inevitablemente vivirá insatisfacción, soledad, miedo y ansiedad. Porque al ser una ficción, su percepción es de absoluta carencia y alteración: por más que lo intente negar, disimular o compensar, se sabe absolutamente vulnerable y, por tanto, amenazado.

Por el contrario, en quien se vive anclado en su verdadera identidad brotan la confianza, la serenidad, la paz, la confianza, el amor… De hecho, todas estas dimensiones no son sino otros nombres de aquella misma única realidad.

Con motivo de los funerales de Nelson Mandela, releí el testimonio que, años atrás, el cardenal Martini había dado sobre él. En una ocasión en que se le preguntó acerca de la persona más especial que había conocido en su vida, Martini respondió con rapidez: «Mandela; un hombre completamente en paz».

Por otro lado, solo la comprensión de nuestra verdadera identidad nos permite salir de la trampa del acumular incesante y ansioso en que se mueve el ego.

Y venimos a descubrir –Jesús también será un signo de ello- que no se trata de acumular, sino de participar en el movimiento de la Vida: dejar que la vida sea, porque nos vivimos alineados con ella, reconociéndola como nuestra identidad última, siempre a salvo: la única que merece toda adoración.

Enrique Martínez Lozano

www.enriquemartinezlozano.com

 

CUARESMA Y EL ENTRENAMIENTO DEL ALMA

FE ADULTA

Comienza la Cuaresma; «nos disponemos una vez más a fortalecer la limosna, el ayuno y la oración». Podría ser una repetición de gestos y rutinas, otro año más de hacer o dejar de hacer cosas que no tocan nuestra cotidianidad, simplemente alivian la conciencia. Sepan disculpar la ironía; pero no nos toca ‘hablar del Reino’, sino ‘entrar en él’, ‘encarnarlo de un modo creíble’; por eso me digo estas cosas y se las comparto. Leer más

MANIFIESTO DEL 8 DE MARZO, 2014

FE ADULTA

Toca pararnos de nuevo ante la realidad que viven las mujeres. Pero, ¿por qué toca? ¿Porque es marzo? La realidad de desigualdad que viven las mujeres no sólo la viven en marzo, como es de imaginar, y todos los días, o al menos un día de cada mes, todas las personas tendríamos que pararnos ante esta realidad, mirarla, interiorizarla y comprometernos para intentar cambiarla. De cualquier forma nosotras, el grupo de Mujeres y Teología de Ciudad Real, queremos aprovechar el 8 marzo, no porque toca, no, sino porque es un día que tiene visibilidad social, así que hay que aprovecharlo. Leer más

¿EXISTE ‘DIOS’? ¿QUÉ ‘DIOS’?

FE ADULTA

¿Tiene sentido hablar de Dios a la vista de tanto dolor, de tanto drama en la Tierra, del Congo a Mali, de Sudán a Ceuta y Melilla, de Siria a Afganistán y Pakistán, de Venezuela a Méjico, de la especulación al hambre, de la corrupción al paro, de la angustia al suicidio? Todo depende de lo que entendamos por «Dios».

Me asombra que, hoy todavía, sesudos teólogos, filósofos y científicos sigan discutiendo acaloradamente sobre si existe o no existe «Dios» –unos lo defienden, otros lo refutan– sin antes decirnos qué entienden por «Dios». Pero, a decir verdad, comprendo mejor a los ateos que niegan al «dios» que imaginan que a muchos teólogos que parecen sostener al «dios» que niegan los ateos. Leer más

GARIZUMAKO 1. IGANDEA, “GURE TENTAZIO HANDIA-NUESTRA GRAN TENTACIÓN”

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Mat. 4, 1-11

ECLESALIA «Jesusen tentazioen» kontakizuna ez genuke hartu behar arin-arin. Hor deskribatzen diren tentazioak ez dira ikuspegi moralekoak. Kontakizunak ohartarazten digu geure bizitza hondatu dezakegula, baldin eta Jesusek hartu duen bidetik desbideratzen bagara.

Lehenengo tentazioa joan-etorri erabakitzailekoa da; izan ere, errotik makurtu eta usteldu baitezake gure bizitza. Itxuraz, Jesusi gauza xume eta on bat aurkeztu diote: Jainkoa gosearen zerbitzura jartzea. «Jainkoaren Semea bazara, agindu ezazu harri hauek ogi bihur daitezela».

Alabaina, bat-batean eta era harrigarrian erantzun du Jesusek: «Gizakia ez da ogitik bakarrik bizi, baizik eta Jainkoari ahoari darion hitz orotatik». Bere ogia ez du bihurtu nahi gauza absolutu. Ez du egin nahi Jainkoa bere probetxuaren zerbitzari, Aitaren egitasmoaz ahazturik. Lehenik eta behin Jainkoaren erregetza eta haren zuzentasuna bilatu nahi ditu. Aitaren hitza entzungo du beti.

Gure premiak ez dira asetzen ogia segurtatze hutsaz. Askoz gehiago behar eta desiratzen du gizakiak. Ogirik ez dutenak gosetik eta miseriatik ateratzeko ere, Jainkoari, geure Aitari, entzun beharra dugu, eta geure bihotzean zuzentasunaren, errukiaren eta solidaritatearen ustea esnatu beharra.

Geure tentazio handia gaur egun, gauza guztiak ogi bihurtu nahi dugu. Gero eta maila handiagoan, geure bizitzaren ikusmira murriztea eta mugatzea, geure desioak asetze hutsera; geure bizitzako ideal kasik bakartzat, gero eta neurri handiagoan, ongizate baten eta bereizi gabeko kontsumismo baten obsesioa jartzea.

Geure burua engainatuko dugu, baldin eta pentsatzen badugu hori dela egin beharreko bidea aurrerapena eta askatasuna lortzeko. Ez al gara ikusten ari, jendea mugarik gabeko kontsumismora eta auto-asebetera lerratzen duen gizarte batek ez duela ezer egiten, baizik jendeagan hustasuna eta zentzurik eza sortu eta, bizikidetasunari dagokionez, egoismoa, solidaritaterik eza eta erantzukizunik eza eragin?

Zer dela-eta larritzen gara entzutean, egunero bere buruaz beste egiten duen jende-kopurua era tragikoan ari dela handitzen? Zer dela-eta jarraitzen dugu geure sasi-ongizatean hesiturik, gero eta hesi ez-gizakoiagoak ezartzen, gose direnak gure lurraldean sar ez daitezen, gure bizilekura irits ez daitezen, gure atea jo ez dezaten?

Jesusen deiak lagundu gaitzake jabetzen ezen gizakia ez dela ongizateaz bakarrik bizi. Beharrezkoa du pertsona batek espiritua lantzea, maitasuna eta adiskidetasuna bizitzea, sufritzen ari direnekin solidaritatea garatzea, norberaren kontzientziari erantzukizunez entzutea, biziaren azken Misterioari bihotza esperantzaz irekitzea.

1 Cuaresma (A) Mateo 4, 1-11

NUESTRA GRAN TENTACIÓN

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 05/03/14.- La escena de “las tentaciones de Jesús” es un relato que no hemos de interpretar ligeramente. Las tentaciones que se nos describen no son propiamente de orden moral. El relato nos está advirtiendo de que podemos arruinar nuestra vida, si nos desviamos del camino que sigue Jesús.

La primera tentación es de importancia decisiva, pues puede pervertir y corromper nuestra vida de raíz. Aparentemente, a Jesús se le ofrece algo bien inocente y bueno: poner a Dios al servicio de su hambre. “Si eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes”.

Sin embargo, Jesús reacciona de manera rápida y sorprendente: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de boca de Dios”. No hará de su propio pan un absoluto. No pondrá a Dios al servicio de su propio interés, olvidando el proyecto del Padre. Siempre buscará primero el reino de Dios y su justicia. En todo momento escuchará su Palabra.

Nuestra necesidades no quedan satisfechas solo con tener asegurado nuestro pan. El ser humano necesita y anhela mucho más. Incluso, para rescatar del hambre y la miseria a quienes no tienen pan, hemos de escuchar a Dios, nuestro Padre, y despertar en nuestra conciencia el hambre de justicia, la compasión y la solidaridad.

Nuestra gran tentación es hoy convertirlo todo en pan. Reducir cada vez más el horizonte de nuestra vida a la mera satisfacción de nuestros deseos; hacer de la obsesión por un bienestar siempre mayor o del consumismo indiscriminado y sin límites el ideal casi único de nuestras vidas.

Nos engañamos si pensamos que ese es el camino a seguir hacia el progreso y la liberación. ¿No estamos viendo que una sociedad que arrastra a las personas hacia el consumismo sin límites y hacia la autosatisfacción, no hace sino generar vacío y sinsentido en las personas, y egoísmo, insolidaridad e irresponsabilidad en la convivencia?

¿Por qué nos estremecemos de que vaya aumentando de manera trágica el número de personas que se suicidan cada día? ¿Por qué seguimos encerrados en nuestro falso bienestar, levantando barreras cada vez más inhumanas para que los hambrientos no entren en nuestros países, no lleguen hasta nuestras residencias ni llamen a nuestra puerta?

La llamada de Jesús nos puede ayudar a tomar más conciencia de que no sólo de bienestar vive el hombre. El ser humano necesita también cultivar el espíritu, conocer el amor y la amistad, desarrollar la solidaridad con los que sufren, escuchar su conciencia con responsabilidad, abrirse al Misterio último de la vida con esperanza. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

La hoja de ruta del Papa para la Iglesia española

RELIGIÓN DIGITAL

«Ternura, misericordia y humildad» frente a «secularismo y materialismo»

(J. Bastante/J. M. Vidal).- El Papa da por concluida la labor de Antonio María Rouco Varela al frente de la Iglesia española. Y el presidente de la Conferencia Episcopal, consciente de que está ‘de salida’, ha defendido frente a Francisco su visión conservadora. Al menos ésa es la sensación que se desprende de los discursos pronunciados por ambos este mediodía en una audiencia de la visita Ad Limina, que ha llevado a 83 obispos españoles al Vaticano.

La noche y el día. Mientras Rouco hablaba en su discurso de «concepción secularista y materialista» en la sociedad española, de «preocupaciones acuciantes» en el campo del matrimonio, la familia y la defensa de la vida, de la «herencia católica» de España, Francisco abogaba en sus palabras por la «ternura y la misericordia», el «respetar con humildad» a cada persona y les recordaba que «la fe no es una mera herencia cultural«. Leer más

El Papa recuerda a los obispos españoles que “también la grey tiene olfato para las cosas de Dios”

Francisco les recomienda «ternura y misericordia» y “abrir caminos nuevos al evangelio». Si Rouco habló de secularismo, Francisco puso hincapié en la misericordia, en la corresponsabilidad. El Papa hizo un llamamiento al cambio de ritmo en la Iglesia española, recordando a nuestros obispos que «también la grey que le ha sido encomendada tiene olfato para las cosas de Dios». Tras el discurso del cardenal de Madrid, Bergoglio reclamó al Episcopado español «cuidar con esmero» la fe del pueblo «con el anuncio valiente y veraz del Evangelio» y «con el ejemplo, la educación y la cercanía». Bergoglio invita al Episcopado a «escuchar a todos, de corazón a corazón»