Comunicado del Colectivo de Profesores Cristianos de la Escuela Pública

EN RELACIÓN AL RECIENTE CURRÍCULO DE LA ASIGNATURA DE RELIGIÓN

Una de las cuestiones que nos han preocupado, prácticamente desde nuestros inicios como colectivo, es el tratamiento de la materia de Religión en su formato actual. Sobre ello quisimos establecer una reflexión común con la celebración de la mesa redonda que tuvo lugar en el Ateneo el 14 de Febrero de 2013. En relación al nuevo currículo de Religión, publicado en el BOE el pasado martes 24 de febrero de 2015, desde el Colectivo de Profesores Cristianos de la Escuela Pública, Leer más

«COMO TODO CULTO, EL DEL TEMPLO HABÍA DEGENERADO», Fray Marcos

Fe Adulta

Jn 2, 13-25

En las tres primeras lecturas de los domingos que llevamos de cuaresma, se nos ha hablado de pacto. Después de la alianza con Noe (Dom. 1) y con Abraham (Dom. 2), se nos narra hoy la tercera alianza, la del Sinaí. La alianza con Noe, fue la alianza cósmica del miedo. La de Abrahán fue la familiar de la promesa. La de Moisés fue la nacional de la Ley. ¿Cómo debemos entender hoy estos relatos? Noe, Abrahán y Moisés, son personajes legendarios.

La historia “sagrada” que narra la vida y milagros de estos personajes empezó a escribirse hacia el s. IX antes de Cristo. Son míticas leyendas que no debemos entender al pie de la letra. Se trata de experiencias vitales que responden a las categorías religiosas de cada época. Hoy nadie, en su sano juicio, puede pensar que Dios le dio a Moisés unas tablas de piedra con los diez mandamientos. No fue Dios quien utilizó a Moisés para comunicar su Ley, sino Moisés el que utilizó a Dios para hacer cumplir unas normas que él consideró imprescindibles para la construcción y supervivencia del un pueblo.

Dios hace pactos con nadie porque no puede ser “parte”. Una cosa es la experiencia de Dios que los hombres tienen según su nivel cultural, y otra muy distinta lo que Dios es. Jesús no habló del Dios de la “alianza eterna”. Dios actúa de una manera unilateral y desde el amor, no desde un «toma y da acá» con los hombres. Dios se da totalmente sin condiciones ni requisitos, porque el darse (el amor) es su esencia. En el Dios de Jesús no tienen cabida pactos ni alianzas. Lo único que espera de nosotros es que descubramos la presencia de ese amor, identificado con nuestro ser, y actuemos con los demás como él, con nosotros.

No se trata de purificar el templo sino de sustituir. El relato del Templo lo hemos entendido de una manera demasiado simplista. Una vez más la exégesis viene en nuestra ayuda para descubrir el significado profundo del relato. Como buen judío, Jesús desarro­lló su vida espiritual en torno al templo; pero su fidelidad a Dios le hizo comprender que lo que allí se cocía no era lo que Dios esperaba de los seres humanos. Es muy importante recordar que cuando se escribió este evangelio, ni existía ya el templo ni la casta sacerdotal tenía ninguna influencia en el judaísmo. Pero el cristianismo se había convertido ya en una religión y podía caer en la tentación de repetir aquella manera de dar culto a Dios.

Es casi seguro que algo parecido a lo que nos cuentan, sucedió realmente, porque el relato cumple perfecta­mente los criterios de historici­dad. Por una parte lo narran los cuatro evangelios. Por otra es algo que podía interpretarse por los primeros cristianos, (todos judíos) como desdoro de la persona de Jesús, no es fácil que nadie se lo pudiera inventar si no hubiera ocurrido y no hubiera estado en las fuentes.

Nos han dicho que lo que hizo Jesús en el templo fue purificarlo de una actividad de compraventa ilegal y abusiva. Esto no tiene fundamento, puesto que lo que estaban haciendo allí los vendedores, era imprescindible para el desarrollo de la actividad del templo. Se vendían bueyes ovejas y palomas, que eran la base de los sacrifi­cios. Los animales vendidos en el templo estaban controlados por los sacerdotes; así se garantizaba que cumplían todos los requisitos de legalidad. También eran imprescindibles los cambistas, porque al templo solo podía recibir dinero puro, es decir, acuñado por el templo. En la fiesta de Pascua, llegaban a Jerusalén israelitas de todo el mundo, a la hora de hacer la ofrenda no tenían más remedio que cambiar su dinero romano o griego por el del templo.

Jesús quiso manifestar con un acto profético, que aquella manera de dar culto a Dios, no era la correcta. En esos días de fiesta podía haber en el atrio del templo 8 mil personas. Es impensable que un solo hombre con unas cuerdas pudiera arrojar del templo a tanta gente. El templo tenía su propia guardia, que se encargaba de mantener el orden. Además, en una esquina del templo se levantaba la torre Antonia, con una guarnición romana. Los levantamientos contra Roma tenían lugar siempre durante las fiestas. Eran momentos de alerta máxima. Cualquier desorden hubiera sido sofocado en unos minutos.

Las citas son la clave para interpretar el hecho. Para citar la Biblia se recordaba una frase y con ella se hacía alusión a todo el contexto. Los sinópticos citan a (Is 56,7) «mi casa será casa de oración para todos los pueblos; y a (Jer 7,11) «pero vosotros la habéis convertido en cueva de bandidos». Is hace referencia a los extranjeros y a los eunucos, excluidos del templo, y dice: “yo los traeré a mi monte santo y los alegraré en mi casa de oración. Sus sacrificios y holocaus­tos serán gratos sobre mi altar, porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.» Dice que en los tiempos mesiánicos, los eunucos y los extranjeros podrán dar culto a Dios. Ahora no podían pasar del patio de los gentiles.

El texto de (Jer 7,8-11) dice así: «No podéis robar, matar, adulterar, jurar en falso, incensar a Baal, correr tras otros dioses y luego venir a presentaros ante mí, en este templo consagrado a mi nombre, diciendo: ‘Estamos seguros’ y seguir cometiendo los mismos crímenes. ¿Acaso tenéis este templo por una cueva de bandidos?” Los bandidos no son los que venden palomas y ovejas, sino los que hacen las ofrendas sin una actitud mínima de conversión. Son bandidos, no por ir a rezar, sino porque solo buscaban seguridad. Lo que Jesús critica es que, con los sacrificios, se intente comprar a Dios. Como los bandidos se esconden en las cuevas, seguros hasta que llegue la hora de volver a robar y matar.

Juan cita un texto de (Zac 14,20) «En aquel día se leerá en los cascabeles de los caballos: «consagrado a Yahvé», y serán las ollas de la casa del Yahvé como copas de aspersión delante de mi altar; y toda olla de Jerusalén y de Judá estará consagrada a Yahvé y los que vengan a ofrecer comerán de ellas y en ellas cocerán; yya no habrá comerciantes en la casa de Yahvé en aquel día». Esa inscripción «consagrado a Yahvé» la llevaban los cascabeles de las sandalias de los sacerdotes y las ollas donde se cocía la carne consagrada. Quiere decir que en los tiempos mesiánicos, no habrá distinción entre cosa sagrada y cosa profana. Dios lo inundará todo y todo será sagrado. La santidad se hará presente en la vida ordinaria.

Los vendedores interpelados (los judíos) le exigen un prodigio que avale su misión. No reconocen a Jesús ningún derecho para actuar así. Ellos son los dueños y Jesús un rival que se ha entrometido. Ellos están acreditados por la institución misma, quieren saber quién le acredita a él. No les interesa la verdad de la denuncia, sino la legalidad de la situación, que les favorece. Pero Jesús les hace ver que sus credenciales han caducado. Las credenciales de Jesús serán, hacer presente la gloria de Dios a través de su amor.

Suprimid este santuario y en tres días lo levantaré. Aquí encontramos la razón por la que leemos el texto de Jn y no el de Mc. Esta alusión a su resurrección da sentido al texto en medio de la cuaresma. Le piden una señal y él contesta haciendo alusión a su muerte. Su muerte hará de él el santuario único y definitivo. Una de las razones para matarlo, será que se ha convertido en un peligro para el templo. Es interesante descubrir que, para Jn, el fin de los tiempos está ligado a la muerte de Jesús.

La aplicación a nuestra vida del mensaje del evangelio de hoy, tendría consecuencias espectaculares en nuestra relación con Dios. Si dejásemos de creer en un Dios ‘que está en el cielo’, no le iríamos a buscar en la iglesia (edificio), donde nos encontramos tan a gusto. Si de verdad creyésemos en un Dios que está presente en todas y cada una de sus criaturas, trataríamos a todas con el mismo cuidado y cariño que si fuera él mismo. Nos seguimos refugiando en lo sagrado, porque seguimos pensando que hay realidades que no lo son. Una vez más el evangelio está sin estrenar.

 

Meditación-contemplación

«Ya no habrá comerciantes en la casa del Señor, en aquel día».
Ha llegado, de verdad, para mí «aquel día».
¿He salido ya de un ‘toma y daca’ en mis relaciones con Dios?
¿He descubierto que Él me lo ha dado todo y que yo tengo que hacer lo mismo?
…………………

Mis relaciones con Dios tienen como base su amor total.
Nada puedo pedir ni esperar de él que no me haya dado ya.
Mi tarea consiste en tomar conciencia de ese don total.
Mi vida de cada día, responderá entonces a esa realidad.
…………………

Todas las criaturas son manifestación de Dios.
La única Realidad es Él mismo.
Nosotros solo somos la imagen que se refleja en el espejo,
que no estaría ahí si Él no estuviera presente al otro lado.
…………………

 

Fray Marcos

 

Garizumako 3. Igandea, «TENPLU BERRIA-UN TEMPLO NUEVO», José A. Pagola

– B (Joan 2,13-25)
Evangelio del 08/03/2015

por Coordinador Grupos de Jesús

TENPLU BERRIA

Lau ebanjelariek dakarte Jesusen keinu probokatzaile hau:«animalia-saltzaileak» eta «diru-trukatzaileak» tenplutik botatzearen keinua. Ezin du jasan Jesusek bere Aitaren etxea kultutik bizi den jendez betea. Jainkoa ezin erosia da «oparien» bidez.

Joanek, ordea, lau ebanjelarietarik azkenak, Jesusen eta juduen arteko elkarrizketa dakar, zeinetan Jesusek era handiosean baieztatzen baitu, tenplua suntsitua izango delarik, «hiru egunean eraikiko duela berak». Inork ez du ulertu zen esan nahi duen. Horregatik gehitu du ebanjelariak: «Bere gorputzaren tenpluaz mintzo da Jesus».

Har dezagun kontuan ezen Jerusalemgo tenpluak hogei edo hogeita hamar urte lurrean harri-pila eginik zeramanean ari dela idazten Joan ebanjelaria. Judu askok umezurtz dakusate beren burua. Tenplua zuten beren erlijioaren bihotza. Nola bizi Jainkoa beren herrian izan gabe?, pentsatzen zuten.

Ebanjelariak jabearazi nahi die Jesusen jarraitzaileei ezen berek ez dutela bizi behar antzinako tenplu haren nostalgiarik. Jesus da «tenplu berria», agintari erlijiosoek jo zuten, baina Aitak «piztu» zuen Jesus hura, alegia. Ez da metafora ausart bat. Kristauek Jainkoarekin betiko izan behar duten harremana markatzen du horrek.

Jainkoa bizi den tenplu berritzat Jesus hartzen dutenentzat, desberdina da dena. Jainkoarekin topo egiteko, ez da aski tenplura joatea. Premiazkoa da Jesusengana hurbiltzea, haren egitasmoan murgiltzea, haren urratsei jarraitzea, haren espirituaren arabera bizitzea.

Jesus den tenplu berri honetan, Jainkoa adoratzeko, ez da aski intsentsua, ez dira aski gorapenak, ez dira aski liturgia handiosak. Hauek dira benetako adoratzaileak: Jainkoaren aurrean «espirituz eta egiaz bizi direnak». Honetan datza zinezko adorazioa: Jesusen «Espirituz» Ebanjelioaren «Egia» bizitzean. Hori gabe, «adorazio hutsala» dateke kultua.

Jesus den tenplu berri honetako ateak zabalik dira gizon-emakume guztientzat. Inor ez da bazter utzia. Hor sar daitezke bekatariak, kutsatuak eta, are, paganoak. Guztiena da eta guztientzat da Jesusen baitan bizi den Jainkoa. Tenplu honetan ez da inolako bereizketarik. Ez da eremu banatzailerik gizonezkoentzat eta emakumeentzat. Kristogan «ez da jadanik gizonezkorik eta emakumerik». Ez da arraza aukeraturik, ez herri bazter utzirik. Maitasun- eta bizi-premian direnak: horiek dira lehenetsi bakarrak. Jakina, beharrezkoak ditugu tenpluak Jesus Jaun bezala adoratzeko, baina Jesus bera dugu zinezko tenplua.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

3 Cuaresma – B (Juan 2,13-25)
Evangelio del 08/03/2015

por Coordinador Grupos de Jesús

UN TEMPLO NUEVO

Los cuatro evangelistas se hacen eco del gesto provocativo de Jesús expulsando del templo a «vendedores» de animales y «cambistas» de dinero. No puede soportar ver la casa de su Padre llena de gentes que viven del culto. A Dios no se le compra con «sacrificios».

Pero Juan, el último evangelista, añade un diálogo con los judíos en el que Jesús afirma de manera solemne que, tras la destrucción del templo, él «lo levantará en tres días». Nadie puede entender lo que dice. Por eso, el evangelista añade: «Jesús hablaba del templo de su cuerpo».

No olvidemos que Juan está escribiendo su evangelio cuando el templo de Jerusalén lleva veinte o treinta años destruido. Muchos judíos se sienten huérfanos. El templo era el corazón de su religión. ¿Cómo podrán sobrevivir sin la presencia de Dios en medio del pueblo?

El evangelista recuerda a los seguidores de Jesús que ellos no han de sentir nostalgia del viejo templo. Jesús, «destruido» por las autoridades religiosas, pero «resucitado» por el Padre, es el «nuevo templo». No es una metáfora atrevida. Es una realidad que ha de marcar para siempre la relación de los cristianos con Dios.

Para quienes ven en Jesús el nuevo templo donde habita Dios, todo es diferente. Para encontrarse con Dios, no basta entrar en una iglesia. Es necesario acercarse a Jesús, entrar en su proyecto, seguir sus pasos, vivir con su espíritu.

En este nuevo templo que es Jesús, para adorar a Dios no bastan el incienso, las aclamaciones ni las liturgias solemnes. Los verdaderos adoradores son aquellos que viven ante Dios «en espíritu y en verdad». La verdadera adoración consiste en vivir con el «Espíritu» de Jesús en la «Verdad» del Evangelio. Sin esto, el culto es «adoración vacía».

Las puertas de este nuevo templo que es Jesús están abiertas a todos. Nadie está excluido. Pueden entrar en él los pecadores, los impuros e, incluso, los paganos. El Dios que habita en Jesús es de todos y para todos. En este templo no se hace discriminación alguna. No hay espacios diferentes para hombres y para mujeres. En Cristo ya «no hay varón y mujer». No hay razas elegidas ni pueblos excluidos. Los únicos preferidos son los necesitados de amor y de vida. Necesitamos iglesias y templos para celebrar a Jesús como Señor, pero él es nuestro verdadero templo.

José Antonio Pagola

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Contra la enseñanza confesional de la religión en la escuela pública

Comunidades Cristianas de Andalucía

Las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía rechazan rotundamente las recientes modificaciones en Primaria y Secundaria respecto a la enseñanza de la Religión Católica.

Las CCP de Andalucía hemos conocido, con una mezcla de  incredulidad, de vergüenza y de rechazo, las modificaciones introducidas por el Ministerio de Educación para la enseñanza de Religión en Primaria y Secundaria. Leer más

LA LEY DE LOS MATRIMONIOS HOMOSEXUALES (1ª Parte)

Benjamín Forcano
Fe Adulta

Un paso más en el camino de la libertad y la tolerancia.
Ley aprobada en el Congreso el 1 de julio de 2005, por 187 votos a favor,147 en contra y 4 abstenciones.
La realidad toma la palabra. Me refiero naturalmente a la realidad humana. Porque humana ha sido siempre la realidad homosexual. Desde siempre, en casi todos los pueblos y culturas, ha existido esa realidad aunque no en todas ha sido idéntica la manera de valorarla. Leer más

ESPIRITUALIDAD PARA TIEMPOS DE CRISIS

-De formación teológica, bíblica y pastoral autodidacta, Miguel Ángel Mesa Bouzas ha participado en numerosos cursos de formación y congresos de teología y espiritualidad. Forma parte de una comunidad cristiana de base desde hace más de treinta años. Trabaja en la editorial Paulinas desde 1998. Su gran pasión es la poesía. Ha publicado 17 libros. El último se titula Espiritualidad para tiempos de crisis, de la editorial Desclée De Brouwer-RD. Leer más

«UNA GLORIA EXTERNA NO ES LA META» de Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
Fe Adulta

Mc 9, 2-9

En los tres ciclos litúrgicos leemos, el segundo domingo de cuaresma, el relato de la transfiguración. Hoy leemos el de Mc, que es el más breve, aunque hay muy pocas diferencias con los demás sinópticos. Lo difícil para nosotros es dar sentido a este relato. Marcos coloca este episodio entre el primer anuncio de la pasión y el segundo. Parece que hay una intención clara de contrarrestar ese lenguaje duro y difícil de la cruz.

Es muy complicado encontrar un significado coherente con nuestra perspectiva actual. Sobre todo, si nos negamos a entrar por la puerta fácil y trillada de la explicación oficial. Para mí, es inaceptable que Jesús se dedicara hacer su puesta en escena particular. Mucho menos que tratara de dar un caramelo a los más íntimos para ayudarles a soportar el trago de la cruz (cosa que no consiguió). Con ello estaría fomentando lo que tanto critica Mc en todo su evangelio: El poner como objetivo último la gloria; aceptar que lo verdaderamente importante es el triunfo personal, aunque sea a través de la cruz.

La estructura del relato y su redacción a base de símbolos del AT, nos advierte de que no se trata de un hecho histórico, sino de una teofanía, a ejemplo de las que se narran a lo largo de todo el AT. No supone que Dios en un momento determinado, desde su omnipotencia, realice un espectáculo de luz y sonido. Son solo experiencias subjetivas que, en un momento determinado, atestiguan la presencia de lo divino en un individuo concreto. La presencia de lo divino es constante en toda la realidad creada, pero el hombre puede descubrir esa cercanía y vivirla de una manera experimental en un momento determinado de su vida.

A Dios nunca podemos acceder por los sentidos. Si en esa experiencia se dan percepciones aparentemente sensoriales, se trata de fenómenos paranormales o sicológicos. Dios está en cada ser acomodándose a lo que es como criatura, no cambiando o violentando nada de ese ser. Es más, la llegada a la existencia de todo ser, es la consecuencia de la presencia divina en él. Esto no quiere decir que la experiencia de Dios no sea real. Quiere decir que Dios no está nunca en el fenómeno, sino en el noúmeno. «Si te encuentras al Buda, mátalo».

Jesús, por ser plenamente humano, tuvo que luchar en la vida por descubrir su plenitud. El relato de hoy quiere decir que aún siendo hombre, había en él algo que iba más allá de lo humano. Es muy probable que se trate de un relato pascual que, en un momento determinado, se consideró oportuno retrotraer a la vida terrena de Jesús. En los relatos Pascuales, se insiste una y otra vez, en que ese Jesús Vivo, es el mismo que anduvo con ellos por las tierras de Galilea. En la trasfiguración, se dice lo mismo, pero desde el punto de vista contrario. Ese Jesús que vive con ellos es el mismo Cristo «glorificado».

La manera de construir el relato, quiere demostrar que lo que descubrieron de Jesús después de su muerte, ya estaba en él durante su vida, solo que no fueron capaces de apreciarlo. Jesús fue siempre lo que se quiere contar en este relato, antes de la muerte y después de ella. Lo que hay de divino en Jesús, está en su humanidad, no añadido a ella en un momento determinado. Este mensaje es muy importante a la hora de superar visiones demasiado maniqueas de Jesús con el fin de manifestar de manera apodíctica su divinidad.

Pedro, Santiago y Juan fueron los únicos a los que Jesús cambió el nombre. Era buena gente, pero un poco duros de mollera. Parece que necesitaban clases de apoyo para poder llegar al nivel de comprensión de los demás. Los tres acompañan a Jesús en la agonía del huerto. Los tres son testigos de la resurrección de la hija de Jairo. Pedro acaba de decir a Jesús, que de pasión y muerte, ni hablar. Santiago y Juan van a pedir a Jesús, en el capítulo siguiente, que quieren ser los primeros en su reino… Los tres demuestran no haber entendido nada del mensaje de su Maestro. Los tres necesitan un buen correctivo.

La montaña alta, la nube, la luz, la voz, el miedo, son todos elementos que aparecen en las teofanías del AT. El monte es una clara referencia al Sinaí. La nube fue signo de que Dios les acompañaba, sobre todo en el desierto. La nube trae agua, sombra, vida. Los vestidos blancos son signo de la divinidad. El hecho de que todos sean símbolos, no disminuye en nada la profundidad del mensaje que nos quieren transmitir, al contrario, el  lenguaje bíblico asegura la comprensión de los destinatarios que eran todos judíos.

Moisés y Elías conversando con Jesús. Además de ser los testigos de grandes teofanías, representan todo el AT, la Ley y los profetas. Me pregunto, cómo supieron que se trataba de esos dos personajes. También me gustaría saber en qué lengua hablaban. Está claro que lo que se intenta es manifestar el traspaso del testigo a Jesús. Hasta ahora, La Ley y los profetas eran la clave para descubrir la voluntad de Dios. Desde ahora, la clave de acceso a Dios será Jesús.

¡Qué bien se está aquí! Para Pedro era mucho mejor lo que estaba viendo y disfrutando que la pasión y muerte, que les había anunciado unos versículos antes Jesús para dentro de muy poco. Cuando les anuncia por primera vez la pasión, Pedro había dicho a Jesús: ¡Ni hablar! Ahora se encuentra a sus anchas. El mismo afán de gloria que a todos nos acecha.

Vamos a hacer tres chozas. Pedro está en la «gloria», y pretende retener el momento. Pedro, diciendo lo que piensa, manifestando su falta total de comprensión del mensaje de Jesús. Le ha costado subir, pero ahora no quieren bajar, porque se habían acercado a Jesús con buena voluntad, pero sin descartar la posibilidad de medrar. Al poner al mismo nivel a los tres personajes, Pedro niega la originalidad de Jesús. No acepta que la Ley y los profetas han cumplido su papel y están ya superados. La voz corrige esta visión de Pedro.

¡Escuchadlo! En griego, «akouete autou» significa escuchadle a él solo. A Moisés y Elías los habéis escuchado hasta ahora. Llega el momento de escucharle a él solo. Es curioso que el AT sigue siendo el mayor obstáculo para escuchar a Jesús. Hoy también lo es la estructura religiosa y los prejuicios que nos han inculcado sobre el mismo Jesús. Escuchar, es la actitud básica del discípulo. En el Éxodo, escuchar a Dios no es aprender de Él, sino obedecerle. La Palabra que «escuchamos» nos compromete y nos arranca de nosotros mismos.

No contéis a nadie… Es la referencia más clara a la experiencia pascual del relato. No tiene sentido hablar de lo que ellos ni estaban buscando ni habían descubierto. No sólo no contaron nada, sino que a ellos mismos se les olvidó muy pronto. En el capítulo siguiente nos narra Mc la petición de los primeros puestos por parte de Santiago y Juan. Pedro siguió sin enterarse de quién era Jesús y termina negándolo ante una criada. Estos dos hechos hubieran sido impensables después de una experiencia como la transfiguración.

Lo importante no es que Jesús sea el Hijo amado. Lo determinante es que, cada uno de nosotros somos el hijo amado como si fuéramos únicos. Dios nos está comunicando en cada instante su misma Vida y habla en lo hondo de nuestro ser en todo momento. Esa voz es la que tenemos que escuchar. La conclusión no es, que tenemos que aceptar la cruz porque es el único camino para la gloria. No se llega a la vida a través de la muerte, sino que en lo que llamamos «muerte» está ya la Vida.

Con relación al AT, tenemos un mensaje muy claro en el relato de hoy: Hay que escuchar a Jesús para poder comprender La Ley y los profetas, no al revés. Seguimos demasiado apegados al Dios del AT. El mensaje de Jesús nos viene demasiado grande. Como Pedro, lo más que nos hemos atrevido a hacer, es ponerlo al mismo nivel que la Ley los profetas.

 

Meditación-contemplación

¡Escuchadlo!
No se refiere sólo a lo que nos dijo con sus palabras.
En Mc, Jesús nos habla más y mejor con su hechos.
El mayor atractivo de Jesús es su coherencia.
En él, lo que pensaba, lo que decía y lo que hacía era todo uno.
……………………

Esa autenticidad es la clave de un verdadero ser humano.
Jesus era verdad, le miraras por donde le miraras.
Ahí tenemos el modelo y el ejemplo.
Nuestro objetivo será arrancar de nosotros toda falsedad.
………………

Ahí está la tarea de toda nuestra vida:
purificar, día a día, nuestros pensamientos;
apartar de nuestra lengua toda mentira;
evitar en todas nuestras acciones la falsedad.
………..

 

Fray Marcos

 

El infantilismo de las religiones (I y II)

El infantilismo de las religiones (I)

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara
Enviado a la página web de Redes Cristianas

En primer lugar recordaré que el cristianismo no es una religión. Las religiones son obras del hombre. Y, en general, de un hombre primitivo y asustado. Lo explica muy bien el libro, indispensable para quien quiera meterse en el mundo de la experiencia religiosa de manera amena y clara, “Lo Santo”, de Rudolf Otto. El ser humano busca fuera de los pequeños límites de su mundo la explicación de fenómenos que lo atemorizan y hasta lo sobrecogen, y que, con toda evidencia, no son producidos por él mismo. Sobre todo los fenómenos de la naturaleza, especialmente los más nocivos, violentos y catastróficos. Leer más