La lucha de los 90.000 curas casados de la Iglesia católica

Juan G. Bedoya

EL PAÍS
Redes Cristianas

La federación internacional celebra un congreso en Madrid y pide a Francisco que acabe con el celibato obligatorio

De los sacerdotes casados en el último medio siglo (desde el Concilio Vaticano II, en 1965), se ha dicho que eran unos desertores. Desde hace una década aparecen como profetas. Hay en todo el mundo unos 90.000, de los que algo más de 6.500 son españoles. Son muchísimos si se tiene en cuenta que la Iglesia romana tenía el año pasado 413.418 curas (19.058 en España), además de un grave problema de vocaciones. Con las cifras de católicos que cuenta el Vaticano (1.214 millones), la proporción entre pastores y ovejas (la terminología al uso) es preocupante, según estimaciones del propio papa Francisco: 2.939 feligreses por sacerdote y 236.555 por obispo. Este es el primer análisis del Congreso Internacional de la Federación Europea de Curas Católicos Casados que se celebra este fin de semana en el centro de congresos Fray Luís de León, en Guadarrama (Madrid). Leer más

Avatares de la creencia en Dios

Redacción de Atrio

Manuel Fraijó es el discípulo y amigo más íntimo que tiene hoy en España Hans Küng. Él fue quien, con uno de sus artículos, nos sugirió la campaña de firmas por la rehabilitación del gran teólogo suizo. Hoy nos interpela a todos con este lúcido y actual artículo que publica hoy en EL PAÍS.

A la memoria de mi hermana Dolores (1942-2015)

En plena Ilustración europea se prohibían en España los libros que intentasen demostrar la existencia de Dios; se los consideraba peligrosos. Y es que Dios era tan evidente que no necesitaba demostración alguna. Se cuenta que durante el reinado de Felipe IV (1621-1665) se pensó, para remediar la pobreza de nuestras tierras, en canalizar los ríos Manzanares y Tajo; pero una ilustre comisión de teólogos se declaró en contra con la siguiente sutil argumentación: si Dios hubiese querido que ambos ríos fuesen navegables le habría bastado con pronunciar un sencillo “hágase”. Si no lo hizo, sus razones tendría. Y no está permitido enmendarle la plana. Leer más

Contra la “política de miseria y ruindad”- Memoria de Teresa de Ávila en su V Centenario

Editorial Redes Cristianas

Nos indigna y humilla la manifiesta incapacidad de las instituciones europeas para dar una respuesta  política,  urgente y justa,  a la  llamada  ”crisis de los refugiados”. A día de hoy, 25 de octubre de 2015, después de meses de éxodo permanente, de cientos de miles de personas huyendo del hambre, la persecución y la muerte solo han logrado ser acogidas 87. ¡Vergonzante balance! Lacerantes muros de alambre, ejércitos bien pertrechados y  una obsoleta burocracia, tras de la que se  esconde una política mediocre y sin alma,  los mantiene a la intemperie o en improvisados campos de concentración,  faltos de recursos y de cuidados dignos. Nos viene a la imaginación aquel grito  del Génesis: “¿Qué estáis haciendo con vuestros hermanos?” Leer más

Gustavo Gutiérrez: “¿Cómo decirle al pobre que Dios le ama?”

Luis Miguel Modino
Religión Digital

Uno de los desafíos de la reflexión teológica es hacer una lectura de la realidad desde el Espíritu sin caer en espiritualismos. El II Congreso Continental de Teología, organizado por Amerindia, partiendo del tema “Iglesia que camina con el Espíritu y desde los pobres”, está pretendiendo llevar a cabo esta tarea, no siempre fácil, pero de la que depende que la Vida pueda estar presente en el día a día de la Iglesia.

De hecho, como señalaba el teólogo brasileño Marcelo Barros en su intervención, en la que hizo una reflexión sobre “La multiforme experiencia del Espíritu en el contexto social, cultural y eclesial latinoamericano”, vivir desde el Espíritu nos lleva contemplar la acción de Dios a partir de una actitud de fe y confianza que ni siempre es fácil. Él hace una llamada a, como cristianos, apoyar y testimoniar la acción del Espíritu en los movimientos sociales, en los grupos y comunidades de los que cada uno forma parte, pues, como decía José Comblin, “todo acto de amor es un acto del Espíritu”. Marcelo Barros, desde su implicación en la vida de las CEBs (Comunidades Eclesiales de Base), muestra que esta forma de ser Iglesia permite oír lo que Espíritu dice hoy a las Iglesias y al mundo. Leer más

OCHO PUERTAS PARA ENTRAR EN EL REINO DE DIOS

FE ADULTA

En la Fiesta de Todos los Santos, la lectura del evangelio recoge las bienaventuranzas. Es una forma de indicarnos el camino que llevó a tantos hombres y mujeres a lo largo de la historia a la santidad. Resulta imposible comentar cada una de ellas en poco espacio. Me limito a indicar algunos detalles fundamentales para entenderlas.

Las bienaventuranzas no son una carrera de obstáculos

Muchos cristianos conciben las bienaventuranzas como una carrera de obstáculos, hasta que conseguimos llegar a la meta del Reino de Dios.

Y la carrera se hace difícil, trope-zamos continuamente, nos sentí-mos tentados a abandonar cuando vemos tantas vallas derribadas. «No soy pobre material ni espiri-tualmente; no soy sufrido, soy violento; no soy misericordioso; no trabajo por la paz… No hace falta que un juez me descalifique, me descalifico yo mismo.» Las bienaventuranzas se convierten en lo que no son: un código de conducta.

Las bienaventuranzas son ocho puertas para entrar en el Reino de Dios

El arquitecto de la basílica de las bienaventuranzas la concibió con ocho grandes ventanas que permiten ver el hermoso paisaje del lago de Galilea.

Prefiero concebir las bienaventu-ranzas no como ocho ventanas, sino como ocho puertas que permiten entrar al palacio del Reino de Dios.

Para entenderlas rectamente hay que advertir donde las sitúa Mateo: al comienzo del primer gran discurso de Jesús, el Sermón del Monte, en el que expone su programa e indica la actitud que debe distinguir a un cristiano de un escriba, de un fariseo y de un pagano.

A diferencia de los políticos, capaces de mentir con tal de ganarse a los votantes, Jesús dice claramente desde el principio que su programa no va a agradar a todos. Los interesados en seguirle, en formar parte de la comunidad cristiana (eso significa aquí el «Reino de los cielos»), son las personas que menos podríamos imaginar: las que se sienten pobres ante Dios, como el publicano de la parábola; los partidarios de la no violencia en medio de un mundo violento, capaces de morir perdonando al que los crucifica; los que lloran por cualquier tipo de desgracia propia o ajena; los que tienen hambre y sed de cumplir la voluntad de Dios, como Jesús, que decía que su alimento era cumplir la voluntad del Padre; los misericordiosos, los que se compadecen ante el sufrimiento ajeno, en vez de cerrar sus entrañas al que sufre; los limpios de corazón, que no se dejan manchar con los ídolos de la riqueza, el poder, el prestigio, la ambición; los que trabajan por la paz; los perseguidos por querer ser fieles a Dios.

Pero las bienaventuranzas son ocho puertas distintas, no hay que entrar por todas ellas. Cada cual puede elegir la que mejor le vaya con su forma de ser y sus circunstancias.

Evitar dos errores

En conclusión, las bienaventuranzas no dicen: «Sufre, para poder entrar en el Reino de Dios». Lo que dicen es: «Si sufres, no pienses que tu sufrimiento es absurdo; te permite entender el evangelio y seguir a Jesús».

No dicen: «Procura que te desposean de tus bienes para actuar de forma no violenta». Dicen: «Si respondes a la violencia con la no violencia, no pienses que eres estúpido, considérate dichoso porque actúas igual que Jesús».

No dicen: «Procura que te persigan por ser fiel a Dios». Dicen: «Si te persiguen por ser fiel a Dios, dichoso tú, porque estás dentro del Reino de Dios».

Pero, al tratarse de los valores que estima Jesús, las bienaventuranzas se convierten también en un modelo de vida que debemos esforzarnos por imitar. Después de lo que dice Jesús, no podemos permanecer indiferentes ante actitudes como la de prestar ayuda, no violencia, trabajo por la paz, lucha por la justicia, etc. El cristiano debe fomentar esa conducta. Y el resto del Sermón del Monte le enseñará a hacerlo en distintas circunstancias.

Las puertas y el palacio

Finalmente, no olvidemos que estas ocho puertas nos permiten entrar en el palacio y sentarnos en el auditorio en el que Jesús expondrá su programa a propósito de la interpretación de la ley religiosa, de las obras de piedad, del dinero y la providencia, de la actitud con el prójimo… Este gran discurso es lo que llamamos el Sermón del Monte. Limitarse a las bienaventuranzas es como comprar la entrada del cine y quedarse en la calle.

 

José Luis Sicre

 

 

Santu Guztiak – Todos los Santos, José A. Pagola

(Mateo 5,1-12)

Evangelio del 01/nov/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

ZERUA BADELA SINETSI-CREER EN EL CIELO

«Santu Guztien» kristau-jai honetan hau agertu nahi dut: betiko biziaz dudan fedearen ezaugarri batzuk nola hartzen ditudan eta nola ahalegintzen naizen haiek bizitzen. Kristo ezagutzen eta hari jarraitzen dionak ulertuko dit, nik uste.

Zerua badela sinestea niretzat, honako uste hau ezin onartu ahal izatea da: bizitza hau gutako bakoitzarentzat bi hutsune izugarri handiren arteko parentesi koxkor bat besterik ez dela. Jesus sostengutzat hartuz, barruntatzen dut, sumatzen dut, desiratzen eta sinesten dut ezen Jainkoa bere egiazko betera bideratzen ari dela kreazioak eta gizadiaren bihotzak beren baitan bizi duten biziaren, zuzentasunaren eta bakearen desira.

Zerua badela sinestea niretzat, neure indar guztiaz honako honen kontra altxatzea da: gizonezkoen, emakumeen, haurren gehiengo handi hori, bizitza honetan soilik miseria, umilazioa eta sufrimena ezagutu duen hori, betiko ahaztua izango delakoaren kontra altxatzea. Jesusen baitan dudan konfiantzaz, bizitza bat sinesten dut zeinetan ez baita izango pobreziarik eta oinazerik, inor ez baita biziko triste, inork ez baitu izango zertan negar egin. Azkenean beren aberrira iristen ikusiko ditut itsas txaneletan datozenak.

Zerua badela sinestea niretzat, hainbat eta hainbat jenderengana hurbiltzea da: osasunik gabe, gaixo kroniko, elbarri fisiko eta psikiko, depresioan eta larritasunean murgildurik, bizitzeaz eta borroka egiteaz asperturik den jendearengana hurbiltzea. Jesusi jarraituz, sinesten dut ezen egun batean ezagutuko dutela zer den bakean eta guztiz osasuntsu bizitzea. Entzungo diotela Aitari esaten: Sar zaitez zeure Jaunaren gozamenean betiko.

Ezin dut ulertu Jainkoa «Jainko ezkutua» izango dela betiko; ez dugula gozatuko sekula haren begitartea, samurtasuna eta besarkada. Ezin zait burutik pasatu ez dugula Jesusekin topo egingo sekula. Ezin dut ulertu hutsean geldituko dela mundua gizatarragoa eta zoriontsuagoa bihurtzeko egin den hainbat eta hainbat ahalegin. Egun batean azkenak lehenengo izan daitezen eta prostituituak geure aurretik izan ditzagun nahi dut. Erlijio guztietako eta ateismo guztietako egiazko santuak, anonimatuan eta ezer espero gabe bizi izan direnak ezagutu nahi ditut.

Egun batean entzun ahal izango ditugu hitz sinestezin hauek, Apokalipsi liburuak Jainkoaren ahoan ezarri dituen hauek: «Egarri izango denari, doan emanen diot nik bizi-iturritik edatea». Doan! Merezimendurik gabe. Horrela aseko du Jainkoak gu baitan den bizi-egarria.

José Antonio Pagola

Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Todos los Santos – B (Mateo 5,1-12)

Evangelio del 01/nov/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

CREER EN EL CIELO

En esta fiesta cristiana de «Todos los Santos», quiero decir cómo entiendo y trato de vivir algunos rasgos de mi fe en la vida eterna. Quienes conocen y siguen a Jesucristo me entenderán.

Creer en el cielo es para mí resistirme a aceptar que la vida de todos y de cada uno de nosotros es solo un pequeño paréntesis entre dos inmensos vacíos. Apoyándome en Jesús, intuyo, presiento, deseo y creo que Dios está conduciendo hacia su verdadera plenitud el deseo de vida, de justicia y de paz que se encierra en la creación y en el corazón da la humanidad.

Creer en el cielo es para mí rebelarme con todas mis fuerzas a que esa inmensa mayoría de hombres, mujeres y niños, que solo han conocido en esta vida miseria, hambre, humillación y sufrimientos, quede enterrada para siempre en el olvido. Confiando en Jesús, creo en una vida donde ya no habrá pobreza ni dolor, nadie estará triste, nadie tendrá que llorar. Por fin podré ver a los que vienen en las pateras llegar a su verdadera patria.

Creer en el cielo es para mí acercarme con esperanza a tantas personas sin salud, enfermos crónicos, minusválidos físicos y psíquicos, personas hundidas en la depresión y la angustia, cansadas de vivir y de luchar. Siguiendo a Jesús, creo que un día conocerán lo que es vivir con paz y salud total. Escucharán las palabras del Padre: Entra para siempre en el gozo de tu Señor.

No me resigno a que Dios sea para siempre un «Dios oculto», del que no podamos conocer jamás su mirada, su ternura y sus abrazos. No me puedo hacer a la idea de no encontrarme nunca con Jesús. No me resigno a que tantos esfuerzos por un mundo más humano y dichoso se pierdan en el vacío. Quiero que un día los últimos sean los primeros y que las prostitutas nos precedan. Quiero conocer a los verdaderos santos de todas las religiones y todos los ateísmos, los que vivieron amando en el anonimato y sin esperar nada.

Un día podremos escuchar estas increíbles palabras que el Apocalipsis pone en boca de Dios: «Al que tenga sed, yo le daré a beber gratis de la fuente de la vida». ¡Gratis! Sin merecerlo. Así saciará Dios la sed de vida que hay en nosotros.

José Antonio Pagola

 

Francisco y su primavera eclesial salen fortalecidos

Religión Digital
José M. Vidal

Balance del Sínodo: Luz verde al Papa para que reme hacia la misericordia. El Papa Francisco conoce a sus ‘opositores’ con nombres y apellidos. Sin rupturas doctrinales ni herejías que huelan a cisma. La Iglesia procede, como siempre hizo a lo largo de su bimilenaria historia, con la técnica de los pequeños pasos. El Papa marca el camino de la misericordia hacia la gente (por muy pecadora que sea) y el Sínodo le sigue a regañadientes. Leer más

Carta de las Comunidades Cristianas Populares al Cardenal Cañizares

Carta abierta al Cardenal Cañizares.

Las Comunidades Cristianas Populares del Estado Español hacemos nuestra esta carta al Cardenal Cañizares.

Señor Cardenal: No es mi costumbre escribir a Obispos ni Cardenales, ni me apetece debatir con usted cuestiones discutibles como la unidad de España o el aborto. Leer más

¡MIRA! TÚ PUEDES VER, Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
FE ADULTA

Mc 10, 46-52

Seguimos en la misma dinámica. Sale Jesús de Jericó, camino de Jerusalén. Hoy no hay enseñanza añadida, el mimos relato entraña la lección. Lo encontramos en los tres sinópticos de manera casi idéntica. Lc sitúa el relato antes de entrar en Jericó. Mt habla de dos ciegos pero el relato es el mismo. Estamos en la última escena, antes de entrar en Jerusalén. Después del relato de hoy, el evangelio de Mc da un profundo quiebro. Lo que acontece en Jerusalén está más cerca del relato de la pasión que de lo narrado hasta ahora.

Es un relato que tiene poco que ver con los que Mc ha utilizado hasta ahora. Le llama. Le pregunta qué es lo que quiere. Admite el título de Hijo de David. No lo aparta de la gente. La curación no va acompañada de ningún gesto. No le manda guardar silencio sobre lo sucedido. Una vez que Mc ha dejado claro que el camino hacia el Reino es la renuncia y la entrega hasta la muerte, ya no hay lugar para los malentendidos. No tiene sentido mandar callar ni rechazar el título de Mesías. Como vamos a ver, todo son símbolos.

Al borde del camino. Bartimeo es el símbolo de la marginación, está fuera del camino, tirado en la cuneta, sin poder moverse, viendo cómo los demás pasan y dependiendo de ellos. El ciego tenía ya asignado su papel, (la exclusión), pero no se resigna. Sigue intentando superar su situación a pesar de la oposición de la gente. “Hijo de David” era un título mesiánico equivocado; suponía un Mesías rey poderoso, que se impondría con la fuerza. A Mc ya no le importa, no le manda callar. En el relato siguiente (la entrada de Jesús en Jerusalén) vuelve a poner “Hijo de David” en boca de la multitud.

Le regañaban para que se callara. Los que acompañan a Jesús no quieren saber nada de los problemas del ciego. Como diciendo: En la situación en que te encuentras no tienes derecho a protestar ni a gritar. Aguanta y cállate. Era el sentir del pueblo judío, tan religioso él. “La gente” significa, para nosotros hoy, la inmensa mayoría de los cristianos que siguen a Jesús, pero no descubren la necesidad de ver más allá de sus narices y emprender un nuevo camino. Una vez más aparece la sutil ironía de Mc: los que seguían a Jesús eran un obstáculo para que el ciego se acercara a él. Los más cercanos a Jesús siguen sin ver.

Llamadlo. Se advierte claramente la carga simbólica del relato. En menos de una línea se repite por tres veces el verbo llamar. La llamada antecede siempre al seguimiento Jesús valora la situación de muy distinta manera que sus acompañantes… Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Al menor síntoma de acogida, el ciego tira el manto y da un salto. Un ciego debía andar a tientas y con cuidado. Ahora confía, aunque no ve. El manto representa lo que había sido hasta el momento. Lo que era su refugio, se convierte en un estorbo. Todas sus esperanzas están ahora puestas en Jesús. Este es el verdadero milagro, que el mismo ciego realiza.

¿Qué quieres que haga por ti? Desde el punto de vista narrativo, la pregunta no tiene ningún sentido. ¡Qué va a querer un ciego! La pregunta que le hace Jesús, es la misma que, el domingo pasado, hacía a Santiago y Juan. La pregunta es idéntica, pero la respuesta es completamente distinta. Los dos hermanos quieren “sentarse” junto a Jesús en su gloria. El ciego quiere ver para “caminar” con él. La diferencia no puede ser más abismal.

¡Que pueda ver! Jesús provoca, con su pregunta un poco absurda, este grito. En toda la Biblia, el “ver” tiene casi siempre connotaciones cognitivas. Ver significa la plena comprensión de aquello que es importante para la vida espiritual. Este grito es el centro del relato, siempre que descubramos que no se trata de una asistencia sanitaria. Se trata de ver el camino que conduce a Jerusalén para poder seguirlo. El camino de la renuncia que conduce hacia el Reino. De ahí la respuesta de Jesús: ¡Anda! El objetivo final no es la visión, sino la adhesión a Jesús y el seguimiento. Una lección para los discípulos que no terminan de ver. Siguen a Jesús por el camino material, pero no por el de la renuncia hacia la cruz.

Tu fe te ha curado. Una vez más, la fe-confianza es la que libera. Solo él ve a Jesús. Solo él le sigue por el camino… el camino que lleva a la entrega total en la cruz. Mc deja bien claro que una respuesta auténtica a la llamada de Jesús, será siempre cosa de minorías. La multitud que seguían a Jesús sigue ciega. Todos estos domingos venimos viendo la falta total de comprensión de los discípulos. No habían ni siquiera atisbado la propuesta de Jesús. Sólo después de la experiencia pascual ven a Jesús y le  siguen.

Y lo seguía por el camino. El ciego, una vez que descubrió a Jesús le sigue en el camino. Antes estaba al borde, es decir fueradel camino. El relato de una ceguera material es el soporte de un mensaje teológico: Jesús es capaz de iluminar el corazón de los hombres que están ciegos y a obscuras. Los discípulos demuestran una y otra vez, su ceguera. Un ciego tirado en el camino, ve. Antes de ver, espera el falso “Mesías davídico”. Después sigue al auténtico Jesús, que va hacia la entrega total en la cruz, y le sigue.

Ya en la primera lectura de Jeremías encontramos un anuncio del este mensaje: Dios salva un resto de su pueblo. No salva a los poderosos, ni a los sabios, ni a los perfectos, (no sienten ninguna necesidad de ser salvados) sino a los ciegos y cojos, preñadas y paridas.Es decir a los débiles. No es el ciego el que está hundido en la miseria. La verdadera miseria humana está en los que, aún siguiendo a Jesús, mandan al ciego que se calle. Lo estamos repitiendo todos los días. ¡Que se callen todos los miserables que molestan! ¡Que eliminen los mendigos de las calles! No nos dejan vivir en paz. No oír, no ver la miseria que hay a nuestro alrededor, mirar hacia otro lado, es la única manera de vivir tranquilos…

La evolución ha sido posible gracias a que la vida ha sido despiadada con el débil. El evangelio establece un cambio sustancial en la marcha de la evolución. Jesús trastoca esa escala de valores, que aún prevalecía entre los hombres de su tiempo. Se daba por supuesto que Dios estaba en esa dinámica, y que todo lo defectuoso era rechazado por Él.  Esto es lo que no podía soportar Nietzsche, porque creía que el evangelio exaltaba la mezquindad. Nunca fue capaz de descubrir el valor de un ser humano a pesar de sus radicales limitaciones. La esencia de lo humano no está en la perfección ni física ni síquica ni mental ni moral sino en la misma persona, independientemente de sus circunstancias.

La actitud de Jesús fue un escándalo para los judíos de su tiempo y sigue siendo escandalosa para nosotros hoy. Creemos ingenuamente que hemos superado esa dinámica. Tal vez hemos avanzado con relación a las limitaciones físicas, pero ¿Qué pasa con los fallos morales? Jesús no solo se acercó a los ciegos, cojos y tullidos; también se acercó a los pecadores públicos, a las prostitutas, a las adúlteras. Lc, inmediatamente después de este relato, inserta el de Zaqueo (publicano-pecador) que expresa lo mismo que éste del ciego, pero con relación a los excluidos por impuros. Nosotros aún seguimos hoy creyendo que los pecadores que nosotros rechazamos, son también  rechazados por Dios. Ellos nos preceden en el Reino de los Cielos, porque seguimos estando ciegos a la manifestación de Dios en Jesús.

La escala de valores que nos propone el evangelio, no sólo es distinta, sino radicalmente opuesta a la que los humanos manejamos todavía hoy. Entendemos al revés el evangelio cuando pensamos: Qué grande es Jesús, que de una persona despreciable, ha hecho una persona respetable. Desde nuestra perspectiva, primero hay que cambiarla, después hablaremos. El evangelio dice lo contrario, esa persona ciega, coja, manca, sorda, pobre, andrajosa, marginada, pecadora; esa que consideramos un desecho humano, es preciosa para Dios. Y por lo tanto es preciosa para Jesús. ¡Nos queda aún mucho por andar!

Meditación-contemplación

¿Qué quieres que haga por ti? –Maestro, que pueda ver.
Grita desde lo hondo de tu ser una y otra vez:
¡Que pueda ver! ¡Que pueda ver!…
Y pronto te responderán:
¡Pero si puedes ver! Sólo tienes que abrir los ojos.
………………

Nos han convencido de que para ver
Necesitamos que alguien me coloque unas gafas.
Absolutamente falso. El ojo interior está hecho para ver,
y tu verdadero ser está siempre iluminado.
………………

Descubre la causa de tu ceguera.
Abre bien los ojos y si hay algo que no te deje ver, apártalo.
Nadie tiene que traerte un candil o prestarte prismáticos.
Tu e-mail está lleno de basura y no cabe el verdadero mensaje.
…………………

Fray Marcos

 

 

 

Benjamín Forcano: «El cambio que se pide no sólo es posible, sino necesario y legítimo»

Religión Digital

 

«Con la llegada del Papa Francisco se ha abierto una puerta, ha entrado luz y se oyen mil voces acalladas»

«En la Iglesia católica ha contado más la autoridad y la obediencia que el pensamiento y la libertad»

Tenemos un pueblo fiel, poco hecho para opinar, dialogar y obrar con libertad. Se nos enseñó a obedecer más que a pensar. Y esto explica nuestra rutina, nuestro ritualismo, nuestra falta de creatividad Leer más