Los jesuitas eligen nuevo «Papa negro»

Comienza la 36ª Congregación General para elegir al sucesor del español Adolfo Nicolás. Este domingo comienza en Roma el ‘cónclave’ jesuita, para elegir al nuevo ‘Papa negro’, sucesor del español Adolfo Nicolás, que renuncia voluntariamente al cargo por haber cumplido 80 años. Será la 36ª Congregación general desde la fundación de la orden más grande y poderosa de la Iglesia en 1540 por San Ignacio de Loyola. Un cónclave mirando a Roma, al primer Papa jesuita, y quizás a Asia. Lombardi, D’Souza, Grummer y Gabriel I. Rodríguez, entre los candidatos.

 

Tras la borrasca del PSOE

Redacción de Atrio

Como en Atrio estamos en primavera, escogemos hoy la voz más clara de las que hemos encontrado hoy en la prensa, tras la otoñal borrasca de ayer, el golpe proyectado por “chusqueros”, que sin embargo logró su objetivo. AD

El mártir del NO
Sin el NO a Rajoy no se hubiera desatado in extremis una situación enloquecida que ha fracturado al PSOE y lo ha dejado en una situación imposible frente a los electores

Elisa Beni eldiario.es

La dimisión de Pedro Sánchez tiene una cruda traducción. Leer más

La política es “Poder” y “Proyecto”: la cuestión capital

José M. Castillo, teólogo

Enviado a la página web de Redes Cristianas
Fuente: Teología sin censura

Si entendemos que “política” es la actividad de los que rigen o aspiran a regir los asuntos públicos, eso lleva consigo, entre otras cosas, el ejercicio de un “poder” que se utiliza para la consecución de un determinado “proyecto” de país, de ciudad, de sociedad…. Dicho esto, me pregunto sin rodeos cuál es la cuestión capital, que se nos platea, como ciudadanos españoles e incluso también – me atrevo a decirlo – como creyentes en Jesús y su Evangelio.
Me explico. Leer más

Asesinato en la ejecutiva federal

Blog de Ignacio Escolar
Eldiario.es

Nada justifica que el primer secretario general de la historia del PSOE elegido directamente por los militantes caiga con un golpe de mano de 17 dimisiones. Es desproporcionado. Es indefendible. Es propio de otro siglo. Es no entender las causas del deterioro de este partido

No hay precedentes. No se olvidará muy fácilmente. Aún no ha terminado la guerra total desatada en el PSOE y el partido y su credibilidad están ya gravemente heridos, tal vez de muerte. Hará falta perspectiva, algo de tiempo y una sonda de gran tamaño para medir la profundidad del agujero que ha dejado en el PSOE, en su militancia, en sus votantes y en toda la izquierda española el cañonazo de los críticos del partido contra el secretario general agonizante. Leer más

Carmen Bernabé, nueva Directora de la Asociación Biblíca Española

Carmen Bernabé, profesora de la Facultad de Teología de la Universidad de Deusto, ha sido elegida Directora de la Asociación Bíblica Española-ABE, convirtiéndose así en la primera mujer en dirigir esta asociación, la más prestigiosa en el Estado de expertos en las Sagradas Escrituras.  La ABE es la asociación más prestigiosa de España de expertos en las Sagradas Escrituras.

 

Arzobispo de Canterbury: «Los valores familiares tradicionales son un mito»

«La Iglesia ya se encuentra viviendo en una cultura de familia que no acaba de entender». El divorcio, la convivencia antes del matrimonio, las uniones gay…  son una realidad «estemos de acuerdo o no» con ellas, según el arzobispo de Canterbury,Justin Welby. La máxima autoridad de la Iglesia anglicana va más allá y asegura que la existencia de valores familiares «tradicionales» es un mito. «La vida familiar en la época victoriana estaba bajo una gran presión, sobre todo en las partes más pobres del país», afirmó Welby, refutando así la idea de que esos tiempos hubieran sido modélicos en términos de la familia «cristiana.

 

«LA FE Y LAS OBRAS», Fray Marcos

FE ADULTA

Lc 17, 5-12

Sigue el evangelio con propuestas, aparentemente inconexas, pero Lc sigue un hilo conductor muy sutil. Hasta hoy nos había dicho, de diversas maneras, que no pongamos la confianza en las riquezas, en el poder, en el lujo; pero hoy nos dice: no la pongas en tus “buenas obras” ni en la religión. Confía solamente en “Dios”. Los que se pasan la vida acumulando méritos no confían en Dios sino en sí mismos. La salvación por puntos es lo más contrario al evangelio. Ésta era la actitud de los fariseos que Jesús criticó.

Los dos temas que nos propone hoy el evangelio están íntimamente conectados. Debemos confiar solamente en Dios y no en la obras. Es muy poco probable que los apóstoles hicieran esa petición a Jesús, porque presupone la conciencia de divinidad en Jesús, que solo después de la experiencia pascual alcanzaron. Lo importante es la respuesta de Jesús con el ejemplo de la higuera trasplantada. Esta imagen sí puede remontarse al mismo Jesús, porque otros evangelistas, en otros contextos también la relatan con el mismo mensaje, aunque sustituyendo la higuera por la montaña.

La parábola del simple siervo cuya única obligación es hacer lo mandado sin mérito alguno, está en la línea de la crítica a los fariseos por confiar en el cumplimiento de la Ley como único camino de salvación. Se trata del eterno problema de la fe o las obras. Y es curioso que se haya planteado tan pronto en el cristianismo. ¡Cuántos problemas nos hubiéramos evitado si no hubiéramos olvidado el evangelio! Ni Dios tiene que aumentarnos la fe, ni somos unos siervos inútiles. Descubrir lo que realmente somos sería la clave para una verdadera confianza en Dios, en la vida, en la persona humana…

Jesús no responde directamente a los apóstoles. Quiere dar a entender que la petición –auméntanos la fe– no está bien planteada. No se trata de cantidad, sino de autenticidad. Jesús no les podía aumentar la fe, porque aún no la tenían ni en la más mínima expresión. La fe no se puede aumentar desde fuera, tiene que crecer desde dentro como el grano de mostaza. A pesar de ello, en la mayoría de las homilías que he leído antes de elaborar ésta, se termina pidiendo a Dios que nos aumente la fe. Efectivamente, podemos decir que la fe es un don de Dios, pero un don que ya ha dado a todo el mundo; viendo cada una de sus criaturas, podemos descubrir lo que Dios está haciendo en ellas en cada momento.

Recuerda que al hablar de la fe en “Dios” lo puse entre comillas. Durante mucho tiempo se interpretó la respuesta de Jesús como una promesa de poderes mágicos para hacer obras portentosas. La imagen de la morera trasplantada en el mar es absurda. Con esta hipérbole, lo que nos está diciendo el evangelio, es que toda la fuerza de Dios está ya en cada uno de nosotros. El que tiene confianza, podrá desplegar toda esa energía. Lo contrario de la fe, es la idolatría. El ídolo es un resultado automático del miedo. Necesitamos el ser superior que me saque las castañas del fuego y en quien poder confiar cuando no puedo confiar en mí mismo. Pero del mismo modo que Dios no anda por ahí haciendo el ridículo con milagritos, tampoco a nosotros debemos utilizar a Dios para cambiar la realidad que no nos gusta.

La fe no es un acto ni una serie de actos, sino una actitud personal fundamental y total que imprime una dirección definitiva a la existencia. Confiar en lo que realmente soy me da una libertad de movimiento para desplegar todas mis posibilidades humanas. Nuestra fe sigue siendo infantil e inmadura, por eso no tiene nada que ver con lo que nos propone el evangelio. La mayoría de los cristianos no quieren madurar en la fe por miedo a las exigencias que esto conllevaría. La fe es una vivencia de Dios, por eso no tiene nada que ver con la cantidad. El grano de mostaza, aunque diminuto, contiene vida exactamente igual que la mayor de las semillas. Esa vida, es lo que de verdad importa.

Tanto a nivel religioso como civil, cada vez se tiene menos confianza en la persona humana. Todo está reglamentado, mandado o prohibido que es más fácil que ayudar a madurar a la persona para que actúe por convicción desde dentro. Estamos convirtiendo el globo terráqueo en un inmenso campo de concentración. No se educa a los niños para que sean ellos mismos, sino para que respondan automáticamente a los estímulos que les llegan desde fuera. Todos los poderes están encantados, porque esa indefensión les garantiza un total control sobre la población. Lo difícil es educar para que cada individuo sea él mismo y sepa responder personalmente ante todas las propuestas de salvación que le llegan.

Para la mayoría de los cristianos, creer es asentimiento a una serie de verdades teóricas, que no podemos comprender. Esa idea de fe, como conjunto de doctrinas, es completamen­te extraña tanto al Antiguo Testamento como al Nuevo. En la Biblia, fe es equivalente a confianza en una persona. Pero incluso esta confianza se entendería mal si no añadimos que tiene que ir acompañada de la fidelidad. La fe-confianza bíblica supone la fe, supone laesperanza y supone el amor. Esa fe nos salvaría de verdad. Esa fe no se consigue con propagandas ni imposiciones porque nace de lo más hondo de cada ser humano.

No se trata de esperar que Dios nos salve de las limitaciones, sino de encontrar a Dios y su salvación a pesar de ellas. Esa confianza no la debemos proyectar sobre una Persona que está fuera de nosotros y del mundo. Debemos confiar en un Dios que está y forma parte de la creación y por lo tanto de nosotros mismos. Creer en Dios es apostar por la creación, es confiar en el hombre. Es estar construyendo la realidad material, y no destruyéndola, es estar por la vida y no por la muerte. Es estar por el amor y no por el odio, por la unidad y no por la división. Tratemos de descubrir por qué tantos que no «creen» nos dan sopas con honda en la lucha por defender la naturaleza, la vida y al hombre.

Superada la idea de la fe como creencia, y aceptado que es confianza en…, nos queda mucho camino por andar para una recta comprensión del término. La fe que nos pide el evangelio no es la confianza en un señor poderoso por encima y fuera del mundo, que nos puede sacar las castañas del fuego. Se trata más bien, de la confianza en el Dios inseparable de cada criatura, que las atraviesa y las sostiene en el ser. El ser humano puede experimentar esa presencia como personal. En el resto de la creación se manifiesta como una energía que potencia y especifica cada ser en sus posibilidades. Creer en Dios es confiar en las posibilidades de cada criatura para alcanzar su plenitud propia. Creer en Dios es confiar en el hombre y en sus posibilidades de alcanzar su plenitud humana.

La mini parábola del simple siervo nos tiene que llevar a una profunda reflexión. No quiere decir que tenemos que sentirnos siervos y menos aún, inútiles sino todo lo contrario. Nos advierte que la relación con Dios como si fuésemos esclavos suyos, nos deteriora y deshumaniza. Es una crítica a la relación del pueblo judío con Dios que estaba basada en el estricto cumplimiento de la Ley, y en la creencia de que ese cumplimiento les salvaba. La parábola es un alegato contra la actitud farisaica que planteaba la relación con Dios como del esclavo frente a su señor. Si ellos cumplían, Dios estaba obligado a cumplir.

Hoy disponemos de una imagen que nos puede aclarar las ideas y que el evangelio no pudo utilizar. Sería ridículo ponerse a discutir si es más importante el generador o la lámpara, antes de conectarla para disponer de la luz. El generador de corriente eléctrica sería inútil sin la terminal que la transforma. La lámpara o el motor sería inútil si no disponemos de energía. Lo que da sentido a las dos realidades es la conexión. La imprescindible conexión entre Dios y las obras es la fe-confianza. Cada uno de nosotros debemos ser red y lámpara que transforme la energía divina en las obras que la hacen visible.

Meditación-contemplación

Si la confianza no es absoluta y total, no es confianza.
El mayor enemigo de la fe-confianza son las creencias,
porque exigen la confianza en ellas mismas,
y así asesinan la posibilidad de anclar tu ser en Dios.
…………………

Tener fe no es esperar que las cosas cambien.
Tener fe es encontrar a Dios en las peores circunstancias.
Tener fe es ser capaz de bajar lo suficiente al fondo de mí mismo,
para anular el efecto negativo de cualquier limitación.
………………………

Descubrir lo que es Dios es confiar absolutamente.
Es descubrir mi propio ser y también el ser de los demás.
Es valorar la Vida más allá de sus límites.
Es desplegar lo más genuino de mí, conectado con Dios.
………………..

Fray Marcos

 

 

Juan Masiá sj: «La Humana Vitae…al museo»

Religión Digital

«Lo propio de la sexualidad en la especie humana es el ser expresión de amor»
«El acto de inseminar no es en sí mismo un acto de procrear»
“Razones de política eclesiástica, unidas a la incapacidad para cambiar de paradigma de pensamiento impidieron admitir el equilibrio entre unión placentera, personal y procreadora” Leer más

Urteko 27. igandea – Domingo 27 T.O., José A. Pagola

– C (Lukas 17,5-10)

Evangelio del 02/Oct/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

HANDITU, JAUNA, GURE FEDEA

Era latzean, bizi ez biziko eskari hau egin diote ikasleek Jesusi: «Handitu, Jauna, gure fedea». Beste batean esan zioten: «Erakutsi guri otoitz egiten». Jainkoaren egitasmoa eta gomendatu nahi dien egitekoa Jesusek erakutsi ahala, ikasleak jabetu dira ez dutela nahikoa txikitatik bizi duten fede hura haren deiari erantzun ahal izateko. Fede adoretsuagoa eta indartsuagoa behar dute.

Hogei mende baino gehiago dira. Historian barna, Jesusen ikasleek Ebanjelioarekiko leialtasun-urteak bizi izan dituzte, baita desleialtasun-urte ilunak ere. Fede jatorreko aldiak eta baita krisialdikoak eta duda-mudazkoak. Ez ote gara gu ere Jaunari eskatu beharrean gure fedea handitu dezan?

Jauna, handitu gure fedea
Erakutsi guri fedea ez datzala zerbait sinestean, baizik zugan, Jainkoaren seme gizon egin horrengan, sinestean, gure barrua zure Espirituari irekitzeko, zure Hitzak atzeman gaitzan uzteko, zure biziera bizitzen ikasteko eta zure urratsei hurbiletik jarraitzeko. Zu bakarrik zara «gure fedearen hasiera eta betetzailea».

Jauna, handitu gure fedea
Emaguzu erdigunetzat funtsezkoa izango duen fedea, zure Ebanjelioaren muinetik urruntzen gaituzten eranskinetatik eta adabaki gehigarrietatik garbitua. Erakuts iezaguzu aldi honetan fedea bizitzen, ez kanpoko euskarrietan sostengatua, baizik zure presentzia bizia geure bihotzean eta geure elkarte fededunetan biziz.

Jauna, handitu gure fedea
Egizu izan ditzagula zurekin bizi-harremanak era sakonagoan, jakinik zu zaitugula, gure Maisu eta Jaun hori, Elizan dugun guztietan lehenengoa, hoberena, baliotsuena eta erakargarriena. Emaguzu fede kutsagarria, kristautasunaren aro berri batera bidera gaitzakeena, zure Espirituari eta zure ibilbideari leialagoa den kristautasunera.

Jauna, handitu gure fedea
Biziaraz gaitzazu Jainkoaren erreinuko zure egitasmoarekin bat eginez, zinez eta konbentzimenduz parte hartuz, bizitza gizatarrago egiteko, Aitak nahi bezala. Lagundu gaitzazu geure fedea apal bizi dezagun, Jainkoarekiko suaz eta gizakiarekiko errukiaz.

Jauna, handitu gure fedea
Erakuts iezaguzu bizitza era ebanjelikoagoan bizitzen, kristautasun urardotua bizitzera mugatu gabe, gatza gezatu gabe eta Elizak modu harrigarrian bere legamia-izaera galdu gabe. Iratzar ezazu gure artean lekukoen eta profeten fedea.

Jauna, handitu gure fedea
Ez gaitzazu erotzen utzi gurutzerik gabeko kristautasun batean. Erakuts iezaguzu aurkitzen fedea ez datzala komeni zaigun Jainkoagan sinesten, baizik gure erantzukizuna sendotzen eta maitatzeko gure ahalmena garatzen duen hartan. Erakuts iezaguzu zuri jarraitzen egunean eguneko gurutzea hartuz.

Jauna, handitu gure fedea
Suma zaitzagula gure artean pizturik, gure bizitza eraberrituz eta gure elkarteak arnastuz.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

27 Tiempo ordinario

– C (Lucas 17,5-10)

Evangelio del 02/Oct/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

AUMÉNTANOS LA FE

De manera abrupta, los discípulos le hacen a Jesús una petición vital: «Auméntanos la fe». En otra ocasión le habían pedido: «Enséñanos a orar». A medida que Jesús les descubre el proyecto de Dios y la tarea que les quiere encomendar, los discípulos sienten que no les basta la fe que viven desde niños para responder a su llamada. Necesitan una fe más robusta y vigorosa.

Han pasado más de veinte siglos. A lo largo de la historia, los seguidores de Jesús han vivido años de fidelidad al Evangelio y horas oscuras de deslealtad. Tiempos de fe recia y también de crisis e incertidumbre. ¿No necesitamos pedir de nuevo al Señor que aumente nuestra fe?

Señor, auméntanos la fe
Enséñanos que la fe no consiste en creer algo sino en creer en ti, Hijo encarnado de Dios, para abrirnos a tu Espíritu, dejarnos alcanzar por tu Palabra, aprender a vivir con tu estilo de vida y seguir de cerca tus pasos. Solo tú eres quien «inicia y consuma nuestra fe».

Auméntanos la fe
Danos una fe centrada en lo esencial, purificada de adherencias y añadidos postizos, que nos alejan del núcleo de tu Evangelio. Enséñanos a vivir en estos tiempos una fe, no fundada en apoyos externos, sino en tu presencia viva en nuestros corazones y en nuestras comunidades creyentes.

Auméntanos la fe
Haznos vivir una relación más vital contigo, sabiendo que tú, nuestro Maestro y Señor, eres lo primero, lo mejor, lo más valioso y atractivo que tenemos en la Iglesia. Danos una fe contagiosa que nos oriente hacia una fase nueva de cristianismo, más fiel a tu Espíritu y tu trayectoria.

Auméntanos la fe
Haznos vivir identificados con tu proyecto del reino de Dios, colaborando con realismo y convicción en hacer la vida más humana, como quiere el Padre. Ayúdanos a vivir humildemente nuestra fe con pasión por Dios y compasión por el ser humano.

Auméntanos la fe
Enséñanos a vivir convirtiéndonos a una vida más evangélica, sin resignarnos a un cristianismo rebajado donde la sal se va volviendo sosa y donde la Iglesia va perdiendo extrañamente su cualidad de fermento. Despierta entre nosotros la fe de los testigos y los profetas.

Auméntanos la fe
No nos dejes caer en un cristianismo sin cruz. Enséñanos a descubrir que la fe no consiste en creer en el Dios que nos conviene sino en aquel que fortalece nuestra responsabilidad y desarrolla nuestra capacidad de amar. Enséñanos a seguirte tomando nuestra cruz cada día.

Auméntanos la fe
Que te experimentemos resucitado en medio de nosotros renovando nuestras vidas y alentando nuestras comunidades.

José Antonio Pagola

 

 

Evangelio del domingo 2 de octubre de 2016: 27º Ordinario

Lucas 17, 5-10
SERVICIOS KOINONIA

¡Si tuvierais fe … !

En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor: «Auméntanos la fe.» El Señor contestó: «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: «Arráncate de raíz y plántate en el mar.» Y os obedecería. Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: «En seguida, ven y ponte a la mesa»? ¿No le diréis: ‘Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú»? ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: «Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.»»

COMENTARIO AL EVANGELIO:

En el texto de Lucas vemos a los discípulos, conscientes de su poca fe, de su incapacidad para dar su adhesión plena a Jesús y a su mensaje. Por eso le piden que les aumente la fe. Jesús constata en realidad que tienen una fe más pequeña que un grano de mostaza, semilla del tamaño de una cabeza de alfiler. No dan ni siquiera el mínimo, pues con tan mínima cantidad de fe bastaría para hacer lo imposible: arrancar de cuajo con sólo una orden una morera y tirarla al mar. Este mínimo de fe es suficiente para poner a disposición del discípulo la potencia de Dios.

Miro a mi alrededor y pienso que algo no funciona. Tantos cristianos, tantos católicos, tantos colegios religiosos… Y me pregunto: ¿Cuántos creyentes? ¿Tienen fe los cristianos, los sacerdotes y religiosos, los obispos? ¿Tenemos fe? ¿O tenemos una serie de creencias, un largo y complicado credo que recitamos de memoria y que poco atañe a nuestras vidas?

Las palabras de Jesús siguen resonando hoy. “Si tuvierais fe como un grano de mostaza…” O lo que es igual: si siguierais mi camino, si vivierais según el Evangelio… tendríais la fuerza de Dios para cambiar el sistema.

Sigo mirando a mi alrededor y veo una Iglesia apegada a sus privilegios, que se codea con los poderes fácticos, que depende en muchos países económicamente del Estado, capaz de echarle un pulso al poder político y vencer, identificada con frecuencia con la derecha o el centro, defensora a ultranza de su estatuto de religión verdadera y prioritaria.

Me vuelvo al evangelio y releo sus páginas: “Vende todo lo que tienes y repártelo a los pobres, que Dios será tu riqueza, y anda sígueme a mí” (Lc 18,22). “Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero este hombre no tiene dónde reclinar la cabeza” (Lc 9,58). “No andéis agobiados pensando qué vais a comer, ni por el cuerpo pensando con qué os vais a vestir” (Lc 12,22). “Los reyes de las naciones las dominan y los que ejercen el poder se hacen llamar bienhechores. Pero vosotros nada de eso; al contrario, el más grande entre vosotros iguálese al más joven y el que dirige al que sirve” (Lc 22,25-26).

Pobres, libres, sin seguridades, sin poder, como Jesús. Sólo tiene fe quien se adhiere a este estilo de vida evangélico. Quien no, tiene creencias, que para casi nada sirven. Y así no se puede cambiar ni el sistema religioso ni siquiera el mundano.

Tal vez tengamos que reconocer que somos “siervos inútiles”, pues no andamos en el sistema de la fe, sino en el del cumplimiento de las obras de la ley, como los fariseos, que, al final, de su trabajo tienen que considerarse “siervos inútiles”, pero no “hijos de Dios” que es a lo que estamos llamados a ser, como ciudadanos del Reino que todos anhelamos.

El evangelio de hoy no está recogido en la serie «Un tal Jesús», pero en ella puede encontrarse varios episodios relacionados con el contenido de ese evangelio: https://radialistas.net/category/un-tal-jesus