Urteko 23. igandea – 23 Tiempo ordinario, José A. Pagola

C (Lukas 14,25-33)

Evangelio del 04/Sept/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

ERREALISMO ARDURATSUA

Jesusek darabiltzan adibideak oso desberdinak dira, baina haien irakaspena beti bat bera: egitasmo bati modu arduragabean ekiten dionak, gogoan duena lortzeko baliabiderik eta indarrik ba ote duen aurrez aztertu gabe, porrot eginez amaitzeko arriskua du.

Inongo laborarik ez dio ekiten, mahastia babesteko, dorrea eraikitzeari, aurrez kalkulatu gabe hura arrakastaz gauzatzeko ahalmenik ba ote duen, hasitakoa bukatu ezinik gelditu beharra izan ez dezan, auzokoen isekagarri gertatuz. Inongo erregek ez dio ekiten guduari etsai boteretsu baten aurka, aurrez aztertu gabe gudu hartan garaile atera ote daitekeen; bestela, bere buruaz beste egitea izango litzateke.

Lehen begiratuan, pentsa lezake batek ezen Jesus portaera zuhurra eta arduratsua gomendatzen ari dela, bereei eskuarki eskatzen dien ausardiatik oso urrun dagoena. Ezta hurrik eman ere. Bereei gomendatu nahi dien egitekoa edo misioa hain garrantzizkoa da, non inor ez baitaiteke konprometitu hartara oharkabean, ardurarik gabe edo harrokeriaz.

Jesusen oharpen hori gaurkotasun handikoa da gure fedearen etorkizunerako hain kritikoak eta erabakitzaileak diren une hauetan. Jesusek, beste ezer baino lehen, gogoeta heldua eskatzen digu: paraboletako bi protagonistak «eseri egin dira» gogoeta egiteko. Erantzukizun-falta larria izango litzateke gaur egun Jesusen ikasle bezala bizi nahi izatea, zer nahi den jakin gabe, nora iritsi nahi den jakin gabe, zein baliabidez jardun behar den jakin gabe.

Eta noiz eseri behar dugu indarrak batzeko, elkarrekin gogoeta egiteko eta zein bide jarraitu guztien artean bilatzeko? Ez ote dugu denbora gehiago hartu behar, ebanjelioa gehiago entzun behar, gogoeta gehiago egin behar deiak aurkitzeko, karismak iratzartzeko eta Jesusi jarraitzeko estilo berritua lantzeko?

Jesusek ere errealismorako deia egiten digu. Aurrekaririk gabeko kanbio soziokulturala ari gara bizitzen. Daitekeena ote da fedea kutsatzea jaiotzen ari den mundu berri honetan, mundu hori ondo ezagutu gabe eta barrutik ulertu gabe? Daitekeena ote da Ebanjeliorako irispidea eskaintzea, gaur egungo gizon-emakumeen pentsaera, sentimenduak eta hizkuntza ezagutu gabe? Ez ote da errorea, gaur egungo erronkari atzoko estrategiez erantzun nahi izatea?

Une honetan ausarkeria izango litzateke modu oharkabean eta itsuan jardutea. Porrotari bide emango genioke, frustrazioari eta, are, irrigarri gelditzeari. Parabolaren arabera, «dorre bukatu gabe horrek» eraiki nahi izan duenaren kontrako burla eragiten du jendearen artean. Ez genuke ahaztu behar Jesusen hizkuntza errealista eta apala, ikasleak gonbidatzen dituenean herrian «legamia» izatera edo jendearen bizitzari zaporea ematen dion «gatz» eskutada izatera.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 

23 Tiempo ordinario – C (Lucas 14,25-33)

Evangelio del 04/Sept/2016

por Coordinador Grupos de Jesús

REALISMO RESPONSABLE

Los ejemplos que emplea Jesús son muy diferentes, pero su enseñanza es la misma: el que emprende un proyecto importante de manera temeraria, sin examinar antes si tiene medios y fuerzas para lograr lo que pretende, corre el riesgo de terminar fracasando.

Ningún labrador se pone a construir una torre para proteger sus viñas, sin tomarse antes un tiempo para calcular si podrá concluirla con éxito, no sea que la obra quede inacabada, provocando las burlas de los vecinos. Ningún rey se decide a entrar en combate con un adversario poderoso, sin antes analizar si aquella batalla puede terminar en victoria o será un suicidio.

A primera vista, puede parecer que Jesús está invitando a un comportamiento prudente y precavido, muy alejado de la audacia con que habla de ordinario a los suyos. Nada más lejos de la realidad. La misión que quiere encomendar a los suyos es tan importante que nadie ha de comprometerse en ella de forma inconsciente, temeraria o presuntuosa.

Su advertencia cobra gran actualidad en estos momentos críticos y decisivos para el futuro de nuestra fe. Jesús llama, antes que nada, a la reflexión madura: los dos protagonistas de las parábolas «se sientan» a reflexionar. Sería una grave irresponsabilidad vivir hoy como discípulos de Jesús, que no saben lo que quieren, ni a dónde pretenden llegar, ni con qué medios han de trabajar.

¿Cuándo nos vamos a sentar para aunar fuerzas, reflexionar juntos y buscar entre todos el camino que hemos de seguir? ¿No necesitamos dedicar más tiempo, más escucha del evangelio y más meditación para descubrir llamadas, despertar carismas y cultivar un estilo renovado de seguimiento a Jesús?

Jesús llama también al realismo. Estamos viviendo un cambio sociocultural sin precedentes. ¿Es posible contagiar la fe en este mundo nuevo que está naciendo, sin conocerlo bien y sin comprenderlo desde dentro? ¿Es posible facilitar el acceso al Evangelio ignorando el pensamiento, los sentimientos y el lenguaje de los hombres y mujeres de nuestro tiempo? ¿No es un error responder a los retos de hoy con estrategias de ayer?

Sería una temeridad en estos momentos actuar de manera inconsciente y ciega. Nos expondríamos al fracaso, la frustración y hasta el ridículo. Según la parábola, la «torre inacabada» no hace sino provocar las burlas de la gente hacia su constructor. No hemos de olvidar el lenguaje realista y humilde de Jesús que invita a sus discípulos a ser «fermento» en medio del pueblo o puñado de «sal» que pone sabor nuevo a la vida de las gentes.

José Antonio Pagola

 

 

Comentario al Evangelio del Domingo 4 de septiembre de 2016 – 23º Ordinario

SERVICIOS KOINONIA

Lc 14,25-33: Quien no renuncia a todo no puede ser mi discípulo

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: «Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.

Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío.

Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla?

No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: «Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar.»

¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil?

Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.

Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.»

COMENTARIO AL EVANGELIO:

Para ser cristiano, en realidad, la Iglesia, habitualmente, exige muy poco. Se bautiza a los niños recién nacidos y apenas se exige nada a sus padres; todo lo más, la asistencia a unas charlas preparatorias del acto del bautismo y un vago compromiso de educar en cristiano al niño según la ley de Dios y los mandamientos de la Iglesia. Sin embargo, esto no era así al principio. Para ser discípulo, Jesús ponía unas duras condiciones, que llevaban a quien quería serlo a pensárselo seriamente. Pocos seríamos cristianos, si para ello tuviéramos que cumplir las tres condiciones que, llegado el caso, Jesús exige a sus discípulos. Y decimos «llegado el caso», porque estas tres formulaciones del evangelio de hoy que vamos a comentar son “formulaciones extremas”; representan la meta utópica que no debemos perder de vista, y debemos estar dispuestos a alcanzarla en el seguimiento de Jesús.

Por la primera («si uno quiere venirse conmigo y no me prefiere a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a sí mismo, no puede ser discípulo mío»), el discípulo debe estar dispuesto a subordinarlo todo a la adhesión al maestro. Si en el propósito de instaurar el reinado de Dios, evangelio y familia entran en conflicto, de modo que ésta impida la implantación de aquél, la adhesión a Jesús tiene la preferencia. Jesús y su plan de crear una sociedad alternativa al sistema mundano están por encima de los lazos de familia.

Por la segunda («quien no carga con su cruz y se viene detrás de mí, no puede ser discípulo mío»), no se trata de hacer sacrificios o mortificarse, como se decía antes, sino de aceptar y asumir que la adhesión a Jesús conlleva frecuentemente la persecución por parte de la sociedad, persecución que hay que aceptar y sobrellevar conscientemente como consecuencia del seguimiento. Por eso es necesario no precipitarse, no sea que prometamos hacer más de lo que podemos cumplir. El ejemplo de la construcción de la torre que exige hacer una buena planificación para calcular los materiales de que disponemos, o del rey que planea la batalla precipitadamente, sin sentarse a estudiar sus posibilidades frente al enemigo, es suficientemente ilustrativo.

La tercera condición («todo aquel de ustedes que no renuncia a todo lo que tiene no puede ser discípulo mío») nos parece excesiva. Por si fuera poco dar la preferencia absoluta al plan de Jesús y estar dispuesto a sufrir persecución por ello, Jesús exige algo que parece esta por encima de nuestras fuerzas: renunciar a todo lo que se tiene. Se trata, sin duda, de una formulación extrema, paradigmática, que hay que entender. El discípulo debe estar dispuesto incluso a renunciar a todo lo que tiene, si esto es obstáculo para poner fin a una sociedad injusta en la que unos acaparan en sus manos los bienes de la tierra que otros necesitan para sobrevivir. El otro tiene siempre la preferencia. Lo propio deja de ser de uno, cuando alguien lo necesita para vivir. Sólo desde el desprendimiento se puede hablar de justicia, sólo desde la pobreza se puede luchar contra ella. Sólo desde ahí se puede construir la nueva sociedad, el Reino de Dios, erradicando la injusticia de la tierra.

Para quienes quitamos con frecuencia aguijón al evangelio y nos gustaría que las palabras y actitudes de Jesús fuesen menos radicales, leer este texto resulta duro, pues el Maestro nazareno es tremendamente exigente.

No en vano el libro de la Sabiduría formula hoy a modo de interrogante la dificultad que tiene conocer el designio de Dios y comprender lo que Dios quiere. Será necesario para ello recibir de Dios sabiduría y Espíritu Santo desde el cielo para adecuar nuestra vida a la voluntad de Dios manifestada por Jesús. Necesitamos ir contra corriente y tener la capacidad de renuncia total que pide el evangelio y a la que debemos estar dispuestos, llegado el caso. Pero esto que en el evangelio se nos propone como exigencias radicales de Jesús hoy no es tanto el comienzo del camino, sino la meta a la que debemos aspirar, aquello a lo que debemos tender, si queremos seguir a Jesús. Tal vez no lleguemos nunca a vivir con esa radicalidad las exigencias de Jesús, pero no debemos renunciar a ello, por más que nos encontremos a años luz de esa utopía.

Si se hiciera realidad en la humanidad esta condición básica que Jesús pide para su seguimiento, se resolvería también el problema de la crisis ecológica, que en definitiva está producido por el maltrato, la explotación, la depredación a los que el sistema económico y de producción mundializado somete a la naturaleza, igual que a muchedumbres pobres asalariadas. El bien que persigue el Reino de Dios (ubi bonum, ibi Regnum) no es sólo para el mundo humano, sino para todo el mundo, para el planeta y toda la comunidad de la vida que en él ha surgido…

El evangelio de hoy no está recogido en la serie «Un tal Jesús», pero en ella puede encontrarse varios episodios relacionados con el contenido de ese evangelio: https://radialistas.net/category/un-tal-jesus


Como hacer frente al fundamentalismo

Leonardo Boff
Enviado a la página web de Redes Cristianas

Actualmente se produce en todo el mundo un aumento creciente del conservadurismo y de fenómenos fundamentalistas que se manifiestan por la homofobia, xenofobia, antifeminismo, racismo y todo tipo de discriminaciones. El fundamentalista está convencido de que su verdad es la única y todo lo demás son desviaciones o está fuera de la verdad. Esto es recurrente en los programas televisivos de las distintas iglesias pentecostales, incluyendo a sectores de la Iglesia Católica, pero también en el pensamiento único de sectores políticos. Piensan que sólo la verdad, la de ellos tiene derecho. El error hay que combatirlo. Este es el origen de los conflictos religiosos y políticos. El fascismo empieza con este modo cerrado de ver las cosas. Leer más

La Iglesia, ante el acuerdo Gobierno-FARC: «Es una gran noticia para Colombia y un gran beneficio para la patria»

Los obispos hacen un llamamiento al ELN a que se una a las conversaciones de paz. La organización sin ánimo de lucro, Redepaz, y la Iglesia Católica aseguraron que tras el anuncio del cierre de negociaciones entre el Gobierno Nacional y las Farc, Bogotá debería ser el lugar donde se realice la firma de paz. Monseñor Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal, afirmó que «por razones simbólicas habría ciudades importantes para hacer este evento, pero lo más práctico es que se haga en Bogotá porque hay que movilizar menos gentes».

 

Parolin: El papa sueña con la reconciliación entre los católicos chinos

El cardenal Pietro Parolin: es necesario escribir “una nueva página en la historia de la Iglesia en China”, encontrando “soluciones realistas por el bien de todos”. El Papa no es un líder político o un jefe de una grande y potente multinacional”. El terrorismo yihadista “golpea desde un punto de vista numérico más a los musulmanes que a los cristianos”. Y no se puede meter en medio al cristianismo para cerrar las puertas a los inmigrantes.

 

 

LAS MUJERES AL RESCATE DE LA IGLESIA CATÓLICA

FE ADULTA
JUAN G. BEDOYA

África de la Cruz Tomé, cumplidos con creces los 70 años, acude con el entusiasmo de un profeta a dar misa cada domingo y fiestas de guardar a los vecinos de varios pueblos del arciprestazgo de Ayllón, en Segovia. Fue durante 40 años profesora de Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid y vive entre ilusionada y escéptica el revuelo armado por el papa Francisco con la comisión que debe estudiar el papel de la mujer en la Iglesia romana, en concreto si es conveniente ordenar diaconisas. Leer más

«SER MÁS, SER MENOS, ATAÑE SOLO AL EGO», Fray Marcos

FE ADULTA
Lc 14, 1.7-14

Hoy tiene mucha importancia el contexto. Un fariseo invita a Jesús a comer. Los judíos hacían los sábados una comida especial a medio día, al terminar la reunión en la sinagoga. Aprovechaban la ocasión para invitar a alguna persona importante y así presumir ante los demás invitados. Jesús era ya una persona muy conocida y muy discutida. Seguramente la intención de esa invitación era comprometerle ante los demás invitados. Como aperitivo, Jesús cura a un enfermo de hidropesía, con lo cual ya se está granjeando la oposición general (era sábado). También tenemos que tener en cuenta el simbolismo del banquete en todo el AT. Los tiempos escatológicos casi siempre se simbolizan como un banquete.

En el texto que hemos leído, encontramos dos parábolas. Una se refiere a los invitados. Otra se refiere al anfitrión. Se trata de la relación que puedes iniciar tú y la que inicia el otro contigo. En la primera no se trata de un consejo de urbanidad para tener éxito, pero toma ejemplo de un sentimiento generalizado para apoyar una visión más profunda de la humildad. Ponerse en el último lugar no debe ser una estratagema para conseguir mayor admiración y honor. La frase: “Porque todo el que se enaltece será humillad, y el que se humilla será enaltecido”, puede llevarnos a una falsa interpretación. Jesús aconseja no buscar los honores y el prestigio ante los demás, como medio de hacerse valer. Condena toda vanagloria como contraria a su mensaje. Es curioso como conecta este texto con el final del domingo pasado: “Hay últimos que serán primeros y primeros que serán últimos”.

La segunda parte encierra un matiz diferente. No quiere decir Jesús que hagamos mal cuando invitamos a familiares o amigos. Quiere decir que esas invitaciones no van más allá del egoísmo amplificado a los que están de tu parte. Esa actitud para con los amigos no es  signo del amor evangélico. El amor que nos pide Jesús tiene que ir más allá del sentido común y del puro instinto, de los sentimientos o del interés personal. La demostración de que se ha entrado en la dinámica del Reino está en que se busca el bien de los demás sin esperar nada a cambio. También aquí tenemos que andar con mucho cuidado, porque la frase “dichoso tú porque no pueden pagarte, te pagarán cuando resuciten los justos”, puede entenderse como una estrategia para que te lo paguen en el más allá. Esta dinámica ha movido con mucha frecuencia la moral cristiana, pero no tiene nada de cristiana.

En ambos casos, Jesús nos propone una manera distinta de entender las relaciones humanas. Jesús quiere trastocar comportamientos que tenemos por normales, para entrar en una dinámica nueva, que nos tiene que llevar a cambiar la escala de valores del mundo. Ser cristiano es sencillamente, ser diferente. No se trata de renunciar a ser el primero. Todo lo contrario, se trata de asegurar el primer puesto en el Reino. Se trata de buscar el bien de la persona entera, y no solo de la parte biológica. “El que quiera ser primero que sea el último y el servidor de todos”. Jesús no critica el que queramos ser los primeros, lo que rechaza es la manera de conseguirlo.

Ojo con la falsa humildad. Dice Lutero: La humildad de los hipócritas es el más  altanero de los orgullos. Muchos han hecho de su falsa humildad una máscara de su vanidad. Existen dos clases de falsa humildad. Una es estratégica. Se da cuando nos humillamos ante los demás con el fin de arrancar de ellos una alabanza que de otro modo no tendríamos. Otra es sincera, pero también nefasta. Se da en la persona que se desprecia a sí misma porque no encuentra nada positivo en ella. No es fácil escapar a esos excesos que han dado tan mala prensa a la humildad. Ninguno de los grandes filósofos griegos (Sócrates, Platón, Aristóteles) elogiaron la humildad como virtud; y Nieztsche la consideró la mayor aberración del cristianismo. Para ellos humildad era sinónimo de pusilanimidad.

¿Qué es la humildad? No hay que hacer absolutamente nada para ser humilde. Es reconocer que eres lo que eres, sin más. Ni siquiera tendríamos que hablar de ella, bastaría con rechazar todo orgullo, vanidad, jactancia, vanagloria, soberbia, altivez, arrogancia, impertinencia, etc.. Se suele hacer alusión a Sta. Teresa; pero la inmensa mayoría demuestran no entenderla cuando dicen: “humildad es la verdad”. Ella dice: «humildad esandar en verdad». Se trata de conocer la verdad de los que uno es, y además vivir (andar en) ese conocimiento de sí. También se entiende mal la frase de Jesús, “yo soy la verdad”, cuando se interpreta como obligación de aceptar su doctrina. No, Jesús está hablando de la verdad ontológica. Está diciendo que es auténtico, que es lo que tiene que ser.

Siempre que se violenta la verdad, sea por defecto sea por exceso, se aleja uno de la humildad.No se trata de que nos convenzan de que somos una mierda y nada más. Se trata de descubrir nuestras auténticas posibilidades de ser. Humildad es aceptar que somos criaturas, con limitaciones, sí; pero también con posibilidades infinitas, que no dependen de nosotros. Ninguno de los valores verdaderamente humanos debe ser reprimido en nombre de una falsa humildad. No se trata de creerse ni superiores ni inferiores, sino de aceptar lo que somos en verdad. Si la humildad me lleva a la obediencia servil, no tiene nada de cristiana. En nuestra religión muchas veces se ha apelado a la humildad para someter a los demás a la propia voluntad.

Un conocimiento cabal de lo que somos nos alejaría de toda vanagloria (conócete a ti mismo). No se trata de un conocimiento analítico desde fuera, sino interior y vivencial. La frase no estaba a la entrada de una academia, sino a la entrada de un templo. Para conocerse, hay que tener en cuenta al ser humano en su totalidad. Eso sería la base de un equilibrio psíquico. Sin conocimiento no hay libertad. La humildad no presupone sometimiento o servidumbre a nada ni a nadie. Sin libertad ninguna clase de humanidad es posible. Tampoco la soberbia es signo de libertad, porque el hombre orgulloso está más sometido que nadie a la tiranía de su ego. No es fácil darse cuenta de esta trampa.

La mayoría de las enfermedades depresivas tienen su origen en un desconocimiento de sí mismo o en no aceptarse como uno es, que viene a ser lo mismo. Ninguna de las limitaciones que nos afectan como seres humanos, pueden impedir que alcancemos nuestra plenitud. Las carencias sustanciales forman parte de mí. Las accidentales no pueden desviarme de mi trayectoria humana. Una visión equivocada de sí mismo ha hundido en la miseria a muchos seres humanos. Caen en una total falta de estima y en la pusilanimidad destructora, que les impiden descubrir lo que de bueno y positivo tienen; y por lo tanto le impide desarrollarse. Ser humilde no es tener mala opinión de sí mismo ni subestimarse. Avicena dijo: «Tú te crees una nada, y sin embargo, el mundo entero reside en ti».

Hoy podemos y debemos ir un paso más allá del evangelio. El orgulloso no necesita que nadie le eche en cara su soberbia ni que le castiguen por su actitud. Él mismo se deshumaniza al despreciar a los demás y desligarse de ellos. De la misma manera, no es necesario que el humilde reciba ningún premio. Si espera ese premio, su humildad no es más que un medio para conseguir lo mismo que el soberbio. Si no espera nada de su actitud o, mejor aún, si ni siquiera se da cuenta de su actitud, es que de verdad está en la dinámica del evangelio, que nos dice por activa y por pasiva que el que se hace pequeño es ya el más grande. No es una enseñanza puntual de Jesús sino una constante en todo el evangelio.

La humildad no va de abajo a arriba sino de arriba abajo. La humildad ante los superiores, la mayoría de las veces no es más que sometimiento y servilismo. No es humilde el que reconoce la grandeza del que está por encima sino el que reconoce la grandeza en el que está por debajo. Ser humilde ante Dios resultaría ridículo. Debemos ser humildes ante los que se sienten por debajo de nosotros; ante todos los desheredados de este mundo.

 

Meditación-contemplación

“¡Amigo, sube más arriba!”
Esta frase, sacada de contexto, podía ser el lema del hombre terreno.
Pero más allá de lo terreno tú eres más de lo que crees ser.
Nada ni nadie te puede impedir alcanzar esa meta espiritual.
Solamente tú renuncias a alcanzarlo.
…………………….

No tienes que hacer nada, ni conseguir nada.
Todo lo que pretendes alcanzar, ya lo tienes.
Todo lo que pretendes ser, ya lo eres.
Solamente tienes que tomar conciencia de ello.
………………..

Si descubres esto, dejarás de necesitar la alabanza y admiración de los demás.
No necesitarás aparentar más de lo que eres.
Perderás todo miedo, porque nadie puede arrebatarte lo que eres.
Estarás a la puerta de la felicidad.
……………………

Fray Marcos

 

 

Cáritas Rioja y Ciudad Real advierten contra «la brutal explotación y la precariedad» que sufren los temporeros

Con el comienzo de la vendimia en las comarcas vinícolas de La Rioja y Valdepeñas, las Cáritas Diocesanas de La Rioja y de Ciudad Real han puesto en marcha sus campañas anuales de acogida e información a los temporeros agrícolas, unos trabajadores sobre las que estas dos Cáritas alertan de las situaciones de precariedad y explotación laboral de las que siguen siendo objeto. Realizarán un seguimiento de los asentamientos de temporeros y el número de menores.

 

Francisco prepara su tercer consistorio para finales de noviembre

20 de noviembre. Coincidiendo con el cierre del Año Jubilar dedicado a la Misericordia, el Papa Francisco podría celebrar el tercer consistorio de su pontificado, en el que crearía, al menos, 13 nuevos cardenales electores. Omella y Osoro podrían estar entre los nuevos cardenales