¿QUÉ DEBE TENER UNA LEY DE LIBERTAD RELIGIOSA DEL SIGLO XXI EN ESPAÑA?

Jesús Bastante
Religión Digital

El Gobierno está dispuesto a «trabajar sobre cualquier reforma de la Ley de Libertad Religiosa». Así lo anunció este miércoles en el Senado el ministro de Justicia, Rafael Catalá, respondiendo a una pregunta de Unidos Podemos sobre la aconfesionalidad del Estado.

El anuncio, que se arriesga a ser un nuevo brindis al sol del titular de Justicia (quien justo después calificó la norma de «modelo para los países de nuestro entorno»), vuelve a poner sobre el tapete la vigencia de una normativa aprobada en 1980, en un momento en el que el Estado sólo mantenía relaciones con la Iglesia católica, y cuyo articulado respondía, punto por punto, con el Concordato de 1979, negociado antes de la aprobación de la Constitución del 78. Leer más

«SI NO SIRVO AL HOMBRE CONCRETO, NO SIRVO DE NADA», Fray Marcos

Mt 22, 15-21

Los jefes religiosos comprendieron que las tres parábolas polémicas se referían a ellos; por eso contraatacan con tres preguntas capciosas que intentan tenderle una trampa para tener de qué acusarlo. La primera es la del tributo al César que acabamos de leer. La segunda es sobre la resurrección de los muertos. La tercera, cuál es el primer mandamiento, que leeremos el domingo que viene.

Merece atención el texto del segundo Isaías que hemos leído. Es muy interesante, porque es la primera vez que la Biblia habla de un único Dios. Estamos a mediados del s. VI a.C., y hasta ese momento, Israel tenía su Dios, pero no ponía en cuestión que otros pueblos tuvieran sus propios dioses. Esto no lo hemos tenido nunca claro. El creer en un Dios único es un salto cualitativo increíble en el proceso de maduración de la revelación.

El evangelio de hoy no es sencillo. Con la frasecita de marras, Jesús contesta a lo que no le habían preguntado. No se mete en política, pero apunta a una actitud vital que supera la disyuntiva que le proponen. Una nefasta interpretación de la frase de Jesús la convirtió en un argumento para apoyar el maniqueísmo en nombre del evangelio. Seguimos entendiendo la frase como una oposición entre lo religioso y lo profano; hoy entre la Iglesia y el Estado. Se trata de una falta absoluta de perspectiva histórica.

Moisés utilizó a Dios para agrupar a varias tribus en un solo pueblo. Fue siempre una teocracia en toda regla. Cuando se instauró la monarquía por influencia de las naciones próximas, al rey se le consideró como un representante de Dios (hijo de Dios), sin ningún poder al margen del conferido por la divinidad. Al proponer la pregunta, los fariseos no piensan en una confrontación entre el poder religioso y el poder civil, sino entre su Dios y el César divinizado. Fijaos que el texto dice: ¿De quién es la imagen y la inscripción?

El epígrafe decía: “Augusto Tiberio César, hijo del divino Augusto”. Y en el reverso: “Sumo Pontífice”. ¿Os suena? Lo que se cuestiona es, si un judío tiene que aceptar la soberanía del César o seguir teniendo a Dios como único soberano. Con su respuesta, Jesús no está proponiendo una separación del mundo civil y el religioso. En tiempo de Jesús tal cosa era impensable. No hay en el evangelio base alguna para convertir la religión en una especulación de salón o de sacristía sin ninguna influencia en la vida real.

Fariseos y herodianos, enemigos irreconciliables, se unen contra Jesús. Los fariseos eran contrarios a la ocupación, pero se habían acomodado. Los herodianos eran partidarios del poder de Roma. La pregunta era una trampa. Si decía que no, se ponía en contra de Roma. Los herodianos lo podían acusar de subversivo. Si decían sí, los fariseos podían acusarlo de contrario al judaísmo, porque se ponía en contra del sentir del pueblo.

El verbo que emplea Jesús, «apodídômi», no significa dar sino, devolver. El que emplean los fariseos (dídomi), sí significa “dar”. Una pista interesante para comprender la respuesta. Estaban contra el César, pero utilizaban su moneda y tiene derecho de exigir que se la devuelvan. Un verdadero judío, tenían que renunciar a utilizar el dinero de Roma. Les hace ver que ya han contestado, pues han aceptado la soberanía de Roma.

Al preguntar Jesús, está haciendo clara referencia al Génesis, donde se dice que el hombre fue creado a imagen de Dios. Si el hombre es imagen de Dios, hay que devolver a Dios lo que se le ha escamoteado: el hombre. La moneda, que representa al César, tiene un valor relativo, pero el hombre tiene un valor absoluto, porque representa a Dios. Jesús no pone al mismo nivel a Dios y al César, sino que toma partido por Dios. Esta idea es una de las claves de todo el mensaje de Jesús.

Tampoco se puede utilizar la frase para justificar el poder. Si algo está claro en el evangelio es que todo poder es nefasto, porque machaca al hombre. Se ha repetido hasta la saciedad, que todo poder viene de Dios. Pues bien, según el evangelio, ningún poder puede venir de Dios, ni el político ni le religioso. En toda organización humana, el que está más arriba está allí para servir a los demás, no para dominar.

Jesús dice que el César no es Dios, pero no hemos dudado en convertir a Dios en un César (he leído una homilía: “el único César que existe es Dios”). No es fácil asimilar que tampoco Dios es un César. No se trata de repartir dependencias, ni siquiera con ventaja para Dios. Dios no hace competencia a ningún poder terreno, sencillamente porque no tiene ningún poder. Esto, bien entendido, nos evitaría toda solución falsa del problema. El problema es una trampa. No existe una alternativa entre César y Dios.

Se ha predicado que había que estar más pendiente del César religioso que del César civil. Ningún ejercicio del poder es evangélico. No hay nada más contrario al mensaje de Jesús que el poder. Siempre que pretendemos defender los derechos de Dios, estamos defendiendo nuestros propios intereses. El que te diga que está defendiendo a Dios, en realidad lo está suplantando. Tampoco el estado tiene derecho alguno que defender. Los dirigentes civiles tienen que defender siempre los derechos de los ciudadanos.

No defendemos el anarquismo. A contrario, una sociedad, aunque sea de dos personas, tiene que estar ordenada y en relaciones mutuas de dependencia. En ella, una tiene mayor responsabilidad; pero todas las relaciones humanas deben surgir del servicio y la entrega a los demás, no del dominio. Ningún ser humano es más que otro ni está por encima del otro. “No llaméis a nadie padre, no llaméis a nadie jefe, no llaméis a nadie señor…”

Claro que tiene que haber un orden. Es ridículo concluir que Jesús está contra la autoridad. Pero si nos atenemos al evangelio, el primero será quien mejor sirva a los demás. El evangelio, no da pie a una “jerarquía” que significa literalmente: poder sagrado. La única autoridad que admite es el servicio. Jesús nunca mandó servir al superior. Lo que sí mandó, por activa y por pasiva, es que el superior sirva al inferior.

No existe una realidad sagrada y otra profana. En la expulsión de los vendedores del templo, Jesús está apostando por la no diferencia de lo sagrado y lo profano, para Dios todo es sagrado. Es descabellado hacer creer a la gente que tiene unas obligaciones para con Dios y otras con la sociedad civil. Dios se encuentra en todo lo terreno, pero en lo más hondo del ser. Si solo lo encontramos en la iglesia, hemos caído en la idolatría.

La única manera de entender todo el alcance del mensaje de hoy es superar la idea de un Dios fuera que arrastramos desde el neolítico. La creación no es más que la manifestación de lo divino. No hay nada que sea de Dios, porque nada hay fuera de Él. Somos imagen de Dios, pero no pintada o esculpida, sino reflejada. Para que Dios se refleje, tiene que estar ahí. No hay reflejo en un espejo si la cosa reflejada no está del otro lado.

 

Meditación

La diferencia no está entre una autoridad u otra
sino entre el egoísmo y el amor.
La tarea fundamental del ser humano es solo una:
reflejar con nitidez la imagen de Dios.
A medida que vaya desprendiéndome de mi falso yo,
irá apareciendo el verdadero amor.

 

Fray Marcos

 

 

Las Españas, de nuevo en la encrucijada

Redacción de Atrio

¿Alguien creyó que por ser mexicano Rodrigo Olvera no sabía lo que pasa en España? Esta mañana me ha sorprendido enviando este artículo de Joan Romero, muy bueno, que yo tal vez no hubiera leído aunque ha sido publicado en un diario de mi ciudad y ser su autor amigo mío. Bueno, aunque el juego de ajedrez (o de trileros, que ya Oriol Junqueras dice que el conflicto se basa en la astucia) entre El Gobierno y el Govern, esté llegando a aburrir, Romero eleva el tema a ese problema de las Españas que viene de lejos. Rodrigo y yo os invitamos a leerlo, rumiarlo y comentarlo. AD. Leer más

La dignidad nacional tiene alma totalitaria

JOSÉ IGNACIO CALLEJA SÁENZ DE NAVARRETE,
Profesor de Moral Social Cristiana, jigcalleja@gmail.comECLESALIA, 25/09/17.- En mi opinión, y sería bueno pensarlo de uno mismo, cuando los nacionalistas de “credo e iglesia-partido” plantean los conflictos políticos en términos de “dignidad absoluta de un pueblo”, aparecen los Rajoy y Puigdemont/Junqueras de turno (y otros peores), y millones de seguidores a cada lado, que ya no quieren otra cosa que ganar “el partido”. Leer más

El chavismo es mayoría en Venezuela

Alfredo Serrano Mancilla, Director CELAG, Público: Nueva cita electoral en Venezuela. Sí, han leído bien: elecciones en Venezuela. Es la número 22 en los últimos 18 años. Un promedio muy superior a lo considerado como “normal” para cualquier democracia. Esta vez, el turno fue para las regiones. Y el chavismo ha vuelto a ganar en las urnas: ha logrado vencer en muchos más estados que la oposición (17 a 5; falta Bolívar por dilucidar). Tres cuartas partes de las gobernaciones serán gestionadas por el chavismo. En votos nacionales, también se consigue una significativa mayoría (54%). A la luz de estos resultados, cabe presentar algunas conclusiones preliminares:  Leer más….

 

DEIFICACIÓN DE LA IGLESIA, UNA CRIPTO-HEREJÍA HISTÓRICA

Fe Adulta

«Hoy, nuevamente, urge una reforma radical de la Iglesia». Igualmente, si Dios es todopoderoso, la Iglesia, como celosa custodia de lo divino, debe ser poderosa como el mismo Dios. Esta pretensión humana la ha llevado a recorrer los caminos más sombríos de la historia.

Deificación es una palabra de origen latino (deificatio – onis), que expresa el conjunto de acciones que inducen a hacer divino aquello que no lo es. En consecuencia, la deificación es objetivamente una herejía, porque atribuye a la naturaleza humana lo que es propio de Dios. Leer más

Urteko 29. igandea – 29º Tiempo ordinario – A, José A. Pagola

(Mateo 22,15-21)

Evangelio del 22 / Oct / 2017
por Coordinador – Mario González Jurado

JAINKOARENAK DIRA POBREAK- LOS POBRES SON DE DIOS

Jesusek jakin gabe, akordio batera iritsi dira fariseuak, hari behin betiko tranpa jartzeko. Ez datoz berak Jesusekin egotera. Beren ikasle batzuk bidali dizkiote, Herodes Antipasen aldeko batzuekin. Agian, ez dira falta izan azken hauen artean, Erromako zerga-biltzaile boteretsuren batzuk.

Ondo pentsatua dute tranpa: «Zilegi al da ala ez Zesarri zergak ordaintzea?». Ezetz erantzuten badu, Erromaren kontrako matxinotzat sala dezakete. Zerga-ordainketa hori zuzentzat ematen badu, berriz, izen ona galduko du zergapean lur jota den landa-jende pobretuaren aurrean, berak maite dituen eta ahalegin guztiz defenditzen ari den jende haren guztien aurrean.

Jesusen erantzuna hotz eta motz laburtu izan da mendeetan barna, hitz hauekin: «Zesarri Zesarrena, Jainkoari Jainkoarena». Jesusen hitz gutxi aipatu izan bide da gaurko hauek adina. Eta bat bakarrik ez hain desitxuratua eta manipulatua gertatu, gure Profeta honen, pobreen gure Defendatzaile honen kontrako probetxuen aldetik.

Jesusek ez ditu hartu Jainkoa eta Erromako Zesar bi botere bezala, bakoitzak bere aldetik, bakoitzak bere eremutik, nork beren menpekoei bere eskubideak eskatzen ahal liekeen bi botere bezala. Judu leial orok bezala, ondotxo daki Jesusek Jainkoarena dela «lur guztia eta lurreko gauza guztiak, mundua eta bertako jende guztia» (Sal 24). Hain zuzen, zer izan daiteke Zesarrenik Jainkoarena ez denik? Enperadorearen menpekoak, ez ote dira Jainkoren seme-alaba?

Jesus ez da arduratu gehiegi gizarte hura banatzen duten jarrera desberdinez: Herodesen aldekoek eta saduzearrek zergak Erromari emateaz eta haren esanahiaz dutenaz; beren poltsan «zergaren moneta» badaramate, bete ditzatela beren eginbeharrak. Baina Jesus bera ez da bizi Erromako inperioaren zerbitzura, baizik eta Jainkoaren erreinuari eta haren zuzentasunari bidea urratzearen zerbitzura.

Horregatik, inork galdetu ez dion gauza bat gogorarazi die: «Eman Jainkoari Jainkoarena». Esan nahi baita: ez eman inongo Zesarri Jainkoarena bakarrik dena: beraren seme-alaben bizia. Bere jarraitzaileei behin eta berriz errepikatu dien bezala, Jainkoarenak dira pobreak, txikiak ditu bere lagun min, berea du Jainkoaren erreinua. Inork ezin abusa dezake haietaz.

Ez zaio eskaini eta menperatu behar inongo botereri pertsona baten bizia, duintasuna edo zoriona. Eta dudarik gabe. ez du inongo boterek sakrifikatzen edo menperatzen giza bizitza gehiago, ez eragiten sufrimendu, gose eta suntsipen gehiago, «aurpegirik gabeko eta inolako egiazko giza xederik gabeko ekonomia baten diktadurak baino», Frantzisko aita santuaren hitzetan, Lurreko boteretsuek ezarri duten diktadura horrek baino. Ezin gelditu gara besoak tolesturik eta axolagabe, geure bihotzaren ahotsa erlijio-praktikarekin isilaraziz.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

29 Tiempo ordinario – A (Mateo 22,15-21)

Evangelio del 22 / Oct / 2017
por Coordinador – Mario González Jurado

LOS POBRES SON DE DIOS

A espaldas de Jesús, los fariseos llegan a un acuerdo para prepararle una trampa decisiva. No vienen ellos mismos a encontrarse con él. Le envían a unos discípulos acompañados por unos partidarios de Herodes Antipas. Tal vez no faltan entre ellos algunos poderosos recaudadores de los tributos para Roma.

La trampa está bien pensada: «¿Estamos obligados a pagar tributo al César o no?». Si responde negativamente le podrán acusar de rebelión contra Roma. Si legitima el pago de tributos quedará desprestigiado ante aquellos pobres campesinos que viven oprimidos por los impuestos, y a los que él ama y defiende con todas sus fuerzas.

La respuesta de Jesús ha sido resumida de manera lapidaria a lo largo de los siglos en estos términos: «Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». Pocas palabras de Jesús habrán sido tan citadas como estas. Y ninguna, tal vez, más distorsionada y manipulada desde intereses muy ajenos al Profeta defensor de los pobres.

Jesús no está pensando en Dios y en el César de Roma como dos poderes que pueden exigir cada uno de ellos, en su propio campo, sus derechos a sus súbditos. Como todo judío fiel, Jesús sabe que a Dios «le pertenece la tierra y todo lo que contiene, el orbe y todos sus habitantes» (Salmo 24). ¿Qué puede ser del César que no sea de Dios? ¿Acaso no son hijos de Dios los súbditos del emperador?

Jesús no se detiene en las diferentes posiciones que enfrentan en aquella sociedad a herodianos, saduceos o fariseos sobre los tributos a Roma y su significado: si llevan la «moneda del tributo» en sus bolsas que cumplan sus obligaciones. Pero él no vive al servicio del Imperio de Roma, sino abriendo caminos al reino de Dios y su justicia.

Por eso les recuerda algo que nadie le ha preguntado: «Dad a Dios lo que es de Dios». Es decir, no deis a ningún César lo que solo es de Dios: la vida de sus hijos. Como ha repetido tantas veces a sus seguidores, los pobres son de Dios, los pequeños son sus predilectos, el reino de Dios les pertenece. Nadie ha de abusar de ellos.

No se ha de sacrificar la vida, la dignidad o la felicidad de las personas a ningún poder. Y, sin duda, ningún poder sacrifica hoy más vidas y causa más sufrimiento, hambre y destrucción que esa «dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano» que, según el papa Francisco, han logrado imponer los poderosos de la tierra. No podemos permanecer pasivos e indiferentes acallando la voz de nuestra conciencia con las prácticas religiosas.

José Antonio Pagola

 

 

Domingo 22 de octubre de 2017, Domingo 29º T.O., Koinonía

Is 45,1.4-6: Ciro doblegará las naciones
Salmo 95:
Aclamen la gloria y el poder del Señor
1Tes 1,1-5b:
Recordamos su fe y su amor
Mt 22,15-21:
Den a Dios lo que es de Dios

Mateo 22,15-21

Pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios

En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no miras lo que la gente sea. Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?» Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto.» Le presentaron un denario. Él les preguntó: «¿De quién son esta cara y esta inscripción?» Le respondieron: «Del César.» Entonces les replicó: «Pues pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.»

COMENTARIO A LOS TEXTOS:

En la primera lectura nos encontramos ante un texto que se encuentra ubicado en lo que se llama el «Segundo Isaías» o «libro de la consolación» de pueblo de Israel. Este dato, aparentemente simple, nos permite entrar al texto desde una clave de interpretación especial. Isaías, el profeta del juicio y el castigo, siempre tiene al final una palabra de ánimo, de esperanza, de consolación, sobre todo en estos tiempos en los que las propuestas alternativas son buscadas por el sistema globalizante para eliminarlas.

Yahvé habla a Ciro –una persona que «no conoce a Dios», insiste el texto- y le habla, para encomendarle una misión. Es decir: el no conocer a Dios no es una limitación para ser llamados por Dios a una misión, y la de Ciro va a ser la de anunciar palabras de consuelo. El monopolio de la elección de Dios por parte de sólo un pueblo entre todos los pueblos de la humanidad, se desdibuja ante este relato del profeta. Constatamos que un «no judío» puede servir también de mediación adecuada para la actuación de Dios. En buena parte, eso es una gran novedad.

En Pablo, la realidad que Isaías presenta como alianza es elección en comunidad («tenemos presente la obra de su fe, los trabajos y sobre todo la tenacidad de su esperanza»): Son las palabras de Pablo y compañía a la comunidad que se reúne en Tesalónica, quienes se dejan guiar por la acción del Espíritu Santo…

El evangelio de Mateo –el más comentado en la historia de la iglesia y a la vez el evangelio del cual se ha hecho la interpretación más dogmática y espiritualista– es el marco de un texto polémico en un contexto social en el que se divinizaba al Emperador. El evangelio de Mateo es la primera síntesis de la tradición judía y cristiana después de la destrucción del templo de Jerusalén en la guerra de los años 66-74 d.C. El fragmento que hoy leemos forma parte de una serie de controversias entre Jesús y los fariseos (y otros grupos) sobre temas como el tributo, la resurrección de los muertos, el mandamiento principal, el hijo de David… Todas estas controversias tienen como telón de fondo la confrontación de Jesús con la ley romana.

Bajo el tema del tributo, una realidad que sufrían las comunidades cristianas (en las que se fue elaborando el texto del evangelio) bajo el dominio del imperio romano, el pueblo de Israel –que siglos antes había soñado una sociedad como confederación de tribus, en la que el único Señor fuese Dios, el Dios de la liberación–, vive ahora las consecuencias de una monarquía que exprime al pobre para sostener su estructura. Los más pobres son los más afectados por la política fiscal, pues la tasación recaía más directamente sobre los que trabajaban la tierra, campesinos o inquilinos.

Pero yendo un poco más allá del tributo, fijémonos en la figura del Emperador. Roma cargaba sobre sí la influencia del mundo religioso de Egipto y Grecia. La relación de los romanos con estos dioses forma parte de la estructura ordinaria y cotidiana de la vida social: se entendía al Emperador como un dios; Roma era una teocracia.

Las comunidades cristianas que habían optado por otra forma de entender la relación con Dios, con el Dios de Jesús, con el Abba, no podían entender cómo el emperador se presentaba como Dios, y se enfrentan a la religión oficial optando por lo alternativo, que en este caso es la propuesta de vida en pequeñas comunidades de hermanos y hermanas.

Ante esta realidad, la comunidad cristiana busca en la experiencia vivida con el maestro y nos trae al escenario esta frase que ha conseguido ser aceptada como adagio popular: «al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». Por tanto ya en los albores de la reflexión de la comunidad está la conciencia de que el emperador no es Dios, y nunca lo será, porque Dios es amor, justicia, amor, igualdad… valores ausentes en cualquier imperio, de cualquier época.

Con el correr del tiempo, lo que es alternativo se transforma en oficial, y se hace necesario reemprender el camino de la creatividad, de la renovación, de lo alternativo.

En la actualidad no hay emperadores que se presenten como Dios, pero sí nos encontramos con ciertas estructuras religiosas monárquicas e imperiales que lejos de reflejar la vivencia de la comunión entre los hermanos y hermanos, pretenden imponer la explotación de los pobres al mejor estilo del imperio Por eso, al leer este texto desde el hoy, tenemos que decir con voz profética: «a la estructura oficial religiosa lo que es de ella» y «a Dios lo que es de Dios», o sea, «a Dios Padre y a su Reino toda nuestra entrega y fidelidad».

El evangelio de Mateo con su fuerza eclesiológica renovadora, nos impulsa a trabajar incansablemente por una iglesia más cercana a la propuesta de Jesús, más centrada en las personas, en las relaciones entre los hermanos, y menos pendiente de la norma y estructura, que cuya atención no puede ponerse por encima de la Justicia y de la defensa de los pequeños, los predilectos de Dios.

El evangelio de hoy no está dramatizado en la serie «Un tal Jesús», pero puede acudirse al portal de la serie (www.untaljesus.net) para escoger algún capítulo que se juzgue adecuado para nuestra comunidad concreta.

La serie «Otro Dios es posible» tiene un capítulo (5 minutos de entrevista radiofónica a Jesús que vuelve a la Tierra) titulado «¿Al César lo del César?», que puede ser recogido como texto y audio en:http://emisoraslatinas.net/entrevista.php?id=180081

 

 

 

La formación teológica y la adultez de la fe

Consuelo Vélez
Religión Digital

Aumenta el interés de laicos y laicas por la teología y eso es una buena señal. Significa que las personas quieren entender su fe y dar razón de ella. Quieren adquirir madurez espiritual y prepararse para compartir el don recibido. Significa que el rostro eclesial puede cambiar y una iglesia con diversidad de ministerios, reconociendo la igualdad fundamental de todos sus miembros, es posible. Leer más

MIENTRAS HABLAMOS DE CATALUÑA….APENAS SE HABLA

DE…Juan Cejudo
Blog de Juan Cejudo Redes

Comprendo que el tema de Cataluña es un asunto muy importante, trascendental. Sin duda.. Pero es tal la saturación de informaciones que tenemos sobre este asunto que apenas se habla de otros asuntos verdaderamente importantes que ha sucedido estos días y los que siguen pasando, que no podemos pasar por alto..

– Poco, casi nada  se ha hablado   -unos días antes del 1 de Octubre- del incendio de los juzgados en Valencia que han destruido los expedientes donde se llevaban los casos de corrupción que afectan a nombres muy significados  del P.P: Leer más