JPII, de venerable a beato y, pronto, santo

Turbobeato, en un proceso exprés de los más rápidos de la bimilenaria historia de la Iglesia católica. Mañana el Papa Juan Pablo II será elevado a la condición de beato tan sólo seis años y 29 días después de su fallecimiento, el 2 de abril del 2005. Supera en quince días a Teresa de Calcuta y se coloca sólo por detrás de algunos otros elegidos, como Francisco de Asís, elevado a los altares en 1228, dos años después de su muerte.