“Es la asignatura pendiente en la jerarquía eclesiástica”. Da pena comprobar la “volta atrás” y que sigamos siendo discriminadas. En la predicación, escandalosa la referencia a la realización de la mujer en el “hogar y en el trabajo”…Echamos en falta la misma referencia a los varones.
Una vez más comprobamos que la mujer sigue siendo asignatura pendiente en la jerarquía eclesiástica. No hace falta recurrir a las “influencias malignas” del gobierno socialista, ni a evocaciones republicanas. La Iglesia se está jugando el futuro de la mujer en la participación y en la militancia eclesial.