Conocido como "el jesuita sin papeles", fue santo y seña de generaciones.
El teólogo jesuita José María Díez-Alegría ha muerto esta madrugada en Madrid a los 98 años. Muy crítico con la Jerarquía oficial de la Iglesia, trabajó activamente con el Padre Llanos en el Pozo del Tío Raimundo, una de las barriadas más humildes de Madrid. Fue todo un pionero y una referencia del postconcilio en España.