* DOMINGO 2º DE CUARESMA: (Marzo 4)
* HAY QUE SUBIR A LA MONTAÑA
* En la Sagrada Escritura tiene
siempre unas connotaciones especiales, marcadas por la presencia de Dios o el
esfuerzo para encontrarnos con Él.
* En el relato Evangélico de hoy
se nos presenta a Jesús llevando con Él a tres de sus discípulos: Pedro,
Santiago y Juan, a “ UNA MONTAÑA ALTA”.
Son como dos temas: La vida se
nos presenta como una ascensión, una subida, vamos “cuesta arriba en la vida”.
Pero entendida en sentido religioso, implica esfuerzo, lucha, purificación,
altura de ideales, abandonar los caminos enfangados, ir prescindiendo del
equipaje innecesario. Sin embargo, la primera frase de este Evangelio de hoy
tiene una advertencia salvadora que nos llena de ánimo.”Jesús se los llevó consigo”.
No iban solos en la dura subida; él estaba con ellos en la dureza del camino de
la ascensión.
* Hay que subir a la montaña de
la generosidad, de las miradas amplias, de los horizontes sin fronteras; pero
hay que subir con JESÚS o pedir que El suba con nosotros.
* Podemos hacer con esta reflexión una
pausa orante. En el silencio escuchar lo
que siento dentro… ¿qué me dice cada palabra? Cada frase. ¿Cómo subo a la
“montaña”? ¿Con quién subo?… Imaginar la escena…vivirla…
* Y ya en lo alto del monte de
repente se hizo la LUZ y LA VOZ DEL
PADRE:
“ESTE ES
MI HIJO AMADO”.
Es el rayo de luz en la oscuridad. Es la seguridad de que, por intensa que sea
la oscuridad en que estemos, mañana, el mañana de Dios, será de día…
* ¡QUE BIEN SE ESTÁ AQUÍ! Dijo Pedro.
Hagamos tres tiendas y nos quedamos…
Y añade el Evangelista: “No sabía lo que
decía”.
*
PERO HAY QUE BAJAR DEL MONTE
Hay que volver a la dura planicie
donde se vive la historia de la vida y de la muerte de las personas… Eso sí,
guardando en la retina de los ojos y en los pliegues del corazón los colores de
las luces
“De lo alto” y la voz del Amor del
Padre pero para seguir orientando los caminos de las personas y compartiendo
con ellas ese gran Amor. Hay que ir compartiendo luces y sombras, gozos y
esperanzas, miedos y certezas, porque el que nos llevó co El al monte ha bajado
con nosotros/as y se ha quedado para siempre con nosotros/as. Por eso
tenemos la seguridad de que mañana será de día…
* De nuevo, dejamos que nos hable el
silencio… Que el aire y la luz del monte nos hable. Y escuchemos de nuevo la
voz del Padre “ESTE ES MI HIJO AMADO” ¡ESCUCHADLE!
O R A C I Ó N
* Te bendecimos, Padre, porque
Cristo en su transfiguración. Después de haber anunciado a sus discípulos su
Pasión y Muerte, les mostró en el monte santo el resplandor de su divinidad,
como un anticipo y testimonio de su Resurrección.
Al revelar en si mismo la
gloria futura, fortalece nuestra fe ante el escándalo de la Cruz y alienta
nuestra esperanza.
Concédenos, Señor, ir a tu
encuentro en la montaña. Dejar nuestras sendas trilladas, ESCUCHAR A JESÚS, su
Palabra, y caminar con El hacia Ti en la
llanura cotidiana de la vida: Porque siguiéndole a Él, la renuncia y el
esfuerzo es libertad de espíritu. Y la muerte es vida que anticipa la
RESURRECCIÓN. AMÉN.
SEGUIMOS
ORANDO:
PROCLAMANDO LA CUARESMA
* Los que habéis sido
bautizados, los que habéis escuchado la voz del Espíritu, los que habéis escogido la revelación de Dios vivo,
los que habéis descubierto que sois sus hijos/as, adentraos en EL DESIERTO sin miedo y caminad con
paso ligero.
* Cuaresma es ese tiempo que
viene y va, tiempo para vivirlo en camino, sin instalarse, sin retenerlo, sin lamento, con la esperanza
siempre a flor de piel y la mirada fija en otro tiempo, la PASCUA.
* Continuad este camino de
cuaresma convencidos/as, listos para el combate, ligeros de equipaje, la mente
despejada, entrañas llenas de ternura y misericordia, calzado apropiado y mucha
paciencia con vosotros/as mismos.
* Dejaos mecer por la briso del
Espíritu; poned el corazón en sintonía con los latidos de dios y el grito de
los afligidos/as, bebed en los manantiales de la vida.
* Bajad del monte a los caminos
de la vida, bajad sin miedo y llenos de misterio. Preguntad a discípulos/as y
amigos/as por Jesús y su Reino cómo sembrarse en el campo del mundo para
germinar a su estilo.
* Vivamos la Cuaresma bien
despiertos/as caminando en comunidad, con fe, esperanza y amor, fijos los ojos
en Jesús…
* Caminemos con ilusión,
compromiso y esperanza, esta cuaresma que nos lleva a la gran meta de la
PASCUA. AMÉN
* Z U R IÑ E