* ORAR CON EL EVANGELIO. (Mc. 1, 21 – 28)

* DOMINGO 4º. T.O. –B– ENERO 29 de 2012.

*           Marcos nos informa que Jesús tuvo su casa en Cafarnaún (2,1; 3,20) e hizo de esta pequeña ciudad, si podemos llamarla así, el primer centro de su anuncio de la Buena Noticia del Reino. Jesús enseña en su sinagoga y la gente queda maravillada de la “autoridad” con que proclama la palabra. Esto porque tiene siempre a su lado al Padre y habla y actúa en su nombre.

En tiempo de Jesús, la gente creía en la existencia de múltiples espíritus. Los desequilibrios psicológicos, enfermedades mentales, las reacciones humanas extrañas etc. Se consideraban como actuación de ciertos espíritus. Desfiguradotes de lo humano. Esto hacía a las personas excluidas social y religiosamente.
Un poseso o afectado por un espíritu es alguien que tiene secuestrada la libertad, no dueño de sí mismo.

¿Quién de nosotros/as no se siente dependiente, atado, con la libertad cautiva en algún aspecto de nuestra vida?.. El “mal espíritu” defiende sus intereses. Nosotros/as también podemos oprimir, siendo incoherentes entre la vida y la fe. Confesar a Cristo, quiere decir ponerse de su lado, darle la razón, combatir el mal, luchar contra los/as enemigos de las personas
que son enemigos/as de Dios. Los poderosos han hecho un mundo a veces por astucia y engaño o por la fuerza en el que dominan en lo económico etc. Excluyendo a gran parte de la humanidad.

*           El ser “pescadores” del domingo pasado, significa, rescatar a las personas de lo que le ahoga y destruye, como SANADORES/AS: PROCLAMAD QUE EL REINO DE DIOS ESTÁ CERCA, CURAD ENFERMOS, SANAD. Por eso la primera tarea de la Iglesia, es curar, liberar del mal, ayudar a vivir de manera saludable. Eso es salvación. Ayudar a sentir que la fe hace bien.

En Jesús hay coherencia entre la enseñanza y la vida. De ahí le viene su “autoridad” Estamos llamados a dar  un testimonio  personal y colectivo de Jesús. Más que maestros, el mundo necesita TESTIGOS. El testigo hace atractivo el mensaje de Jesús y trata con humildad de superarse continuamente. Jesús entiende así su misión como una lucha a brazo partido contra las fuerzas del mal, poniéndose incondicionalmente de parte de Dios.
A cada uno/a nos toca pensar con sinceridad y responsabilidad como el Señor nos invita a colaborar en la lucha contra los espíritus del mal que destruyen a las personas.

¿Cómo estamos actuando?

*                    O R A C I ÓN

Jesús de Nazaret, te contemplo hoy participando en la sinagoga: como un creyente, te reúnes con la comunidad religiosa, escuchas la  historia santa desde tu vivencia de Dios. Interpretas la realidad desde el amor gratuito de Dios Padre. Como a Él,  te interesa la felicidad de todo ser humano. Jesús que tu Espíritu  venga sobre nuestras comunidades, nuestros grupos para compartir el eco de tus Palabras en nuestro corazón. Para que nos ayudemos a vivir el compromiso

Para que podamos pedir reformas y cambios en la Iglesia y comunidades. Para que el Espíritu sople donde quiera…

Que permitamos hablar a todos/as los que sientan tu Espíritu y se de en nuestras asambleas la misma sorpresa:
«
Este enseña, no como los letrados, sino con autoridad”
Es la autoridad de quien vive entregado a los más necesitados.

De quien comparte su tiempo con ancianos y enfermos.

De quien dedica energía y creatividad con los niños/as.

De quien anima a grupos juveniles, culturales, recreativos, religiosos…

De quienes trabajan por la justicia y buscan un mundo mejor.

Es el Espíritu de Jesús que actúa guiado por el Padre, haciendo su Voluntad y eso le da la “autoridad”

Que el Jesús del Evangelio, nos enseñe y sepamos vivir y transmitir la  Buena Noticia del Reino, con esa “autoridad”. AMÉN

  • SEGUIMOS ORANDO

ESTÁS EN MANOS DE DIOS

Piensa que estás en manos de Dios,
tanto más fuertemente agarrado
cuanto más decaído y triste te encuentres.
Vive feliz, te lo suplico.
Vive en paz. Que nada te altere.
Que nada sea capaz de quitarte tu paz.
Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales.
Haz que brote y conserva siempre en tu rostro
una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor continuamente te dirige.

Y en el fondo del alma coloca, antes que nada,
como fuente de energía y criterio de verdad,
todo aquello que te llene de la paz de Dios.
Recuerda: cuanto te reprima o inquiete es falso.
Te lo aseguro en nombre de las leyes de la vida
y de las promesas de Dios.
Por eso cuando te sientas apesadumbrado y triste
adora y confía…

P. TEILHARD DE CHARDIN

Z U R I Ñ E