El obispo de Lleida, Joan Piris, denuncia, en su carta dominical, el alarmante crecimiento de la pobreza en Cataluña, especialmente la juvenil, y cita el caso de una niña que, en una fiesta en la que participaba, pidió poder llevarse un trozo de pollo a su casa porque su madre no tenía nada que comer. En su carta pastoral, titulada «Pobreza juvenil«, el obispo recuerda que «la pobreza crece y se diversifica» en Cataluña.