* ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn. 14, 15 – 21)

* DOMINGO  VI  DE  PASCUA. –A – (Mayo 29)

*           Jesús en el Evangelio de hoy quiere tranquilizar a sus amig@s invitándoles  a mantener la confianza en Dios y en Él… “Yo le pediré al Padre que os de otro defensor que esté siempre con vosotr@s”, el Espíritu de la Verdad. “No estéis agitados; fiaos de Dios y fiaos de Mí…”  A ell@s les confía continuar la Misión.

            El Espíritu que Jesús entrega, no sólo es el revelador de la Verdad de dios y de la Verdad de Jesús sino dará fuerzas para vivir en la verdad. Dejarse guiar por el Espíritu es aprender el arte de vivir el amor y la verdad que proceden de Dios.
*          Sólo gracias al Espíritu podemos recibir y reproducir la vida en Cristo, formar un mismo cuerpo, unirnos en caridad, ser  Iglesia. Y esa actuación del Espíritu (si le dejamos actuar) integra las diferencias, supera los conflictos, y nos transforma en nuevas criaturas…
*         Pero nos tenemos que preguntar ¿Tengo “voluntad de verdad” de dejarme guiar por el Espíritu de la Verdad que procede de Dios?
*         A veces, ante los conflictos y divisiones que vivimos, aún dentro de la Iglesia, ¡que difícil nos resulta!
*         Por eso, necesitamos Orar, entrar en lo profundo de nuestro interior y actuar…

*                                       O R A C I Ó N          
            Jesús de Nazaret- Hoy tu Evangelio nos habla de tu Espíritu. Es “defensor que está siempre con nosotr@s”, y “Espíritu de Verdad”.
            Gracias a Él  no estamos “huérfanos” de tu presencia, gracias a Él “TE VEMOS Y VIVIMOS CONTIGO”.
            Repasando tu vida jesús, vemos como el Espíritu era el motor de tu vida, lo vemos en tu amor apasionado al padre y a l@s herman@s, en tu búsqueda de la verdad de las cosas; en tu afán de liberar, en tu respeto por toda vida.
*           ¿Dónde está ahora, Jesús de Nazaret, tu Espíritu? Nos resulta a veces difícil descubrirlo.
*           Nuestro estilo de vida a veces refleja poco tu Espíritu:
            Vivimos apegad@s a nuestras seguridades.
Confiamos poco en el amor del  Padre.
            Preferimos la apariencia a vivir en verdad.
            Nos sentimos incapacitad@s para ser libres de verdad… Así somos…
*           Pero tú, Jesús de Nazaret, nos aseguras
* “Que sí le conocemos porque vive con nosotr@s”.
            Está en lo más profundo de nuestro ser, y, cuando lo dejamos actuar, se hace casi palpable. Y nos dice que El está también en la calle, en el corazón de la vida, en todo está el Espíritu de Jesús.
*           Gracias, Jesús por tu Espíritu, que está siempre en nosotr@s, con nosotr@s. Ayúdanos a que le dejemos actuar. AMÉN.
*                                          Z U R I Ñ E

    *   HOY SE CELEBRA LA JORNADA MUNDIAL DEL ENFERM@. (Lc. 10, 30 – 32)

*           Con la confianza que nos da la Palabra de Dios,
recordando la parábola del buen Samaritano oramos en el día del enfermo.

*               O R A C I Ó N

*           Señor Jesús:
Haznos instrumentos eficaces de tu Misericordia.
*           Bendice nuestra mente para que no sea indiferente ni insensible, sino solícita a las necesidades de nuestros prójimos enfermos.

*           Bendice nuestros ojos, para que reconozcan en el que sufre tu rostro  y  nos lleve a nuestro interior con su luz.

*           Bendice nuestros oídos para que oigan las voces que suplican escucha. 

*           Bendice nuestras manos para que no permanezcan cerradas ni frías, sino, que transmitan calor y cercanía hacia quien necesita una presencia amiga.

*           Bendice nuestros labios para que no pronuncien frases vacías, sino, que expresen comprensión que nace de un corazón que ama. AMÉN.

*           Z U R I Ñ E   (De Homilética)

*           ORACIÓN  DEL  ENFERM@

*           Señor:
*           Tú conoces mi vida y sabes mi dolor.
Has visto mis ojos llorar. Mi rostro  entristecerse.
Mi cuerpo lleno de dolencias y mi alma traspasada por la angustia.

*           Lo mismo que te pasó a Ti, cuando, camino de la Cruz, todos te abandonaron. Hazme comprender tus sufrimientos y con ellos el amor que Tú nos tienes.

*           Y que yo también aprenda que uniendo mis dolores a  Tus dolores, tienen un valor Redentor, por todos los que lo  necesitan.

*           Ayúdame a sufrir con amor, hasta con alegría, si no es posible que pase de mí este dolor,
*           Te pido por tod@s los que sufren: Por l@s enferm@s como yo. Por los pobres, los abandonad@s, los desvalid@s, los que no tienen cariño ni comprensión y se sienten sol@s.

*           Señor:
            Se que el dolor  también lo permites Tú para mayor bien de l@s que te amamos. Haz que estas dolencias que me aquejan me purifiquen, me hagan más human@. Me transformen y me  acerquen más a Ti. AMÉN.

*           Z U R I Ñ E (De J. P. II)