* DOMINGO VI DE PASCUA. –A – (Mayo 29)
* Jesús en el Evangelio de hoy quiere tranquilizar a sus amig@s invitándoles a mantener la confianza en Dios y en Él… “Yo le pediré al Padre que os de otro defensor que esté siempre con vosotr@s”, el Espíritu de la Verdad. “No estéis agitados; fiaos de Dios y fiaos de Mí…” A ell@s les confía continuar la Misión.
El Espíritu que Jesús entrega, no sólo es el revelador de la Verdad de dios y de la Verdad de Jesús sino dará fuerzas para vivir en la verdad. Dejarse guiar por el Espíritu es aprender el arte de vivir el amor y la verdad que proceden de Dios.
* Sólo gracias al Espíritu podemos recibir y reproducir la vida en Cristo, formar un mismo cuerpo, unirnos en caridad, ser Iglesia. Y esa actuación del Espíritu (si le dejamos actuar) integra las diferencias, supera los conflictos, y nos transforma en nuevas criaturas…
* Pero nos tenemos que preguntar ¿Tengo “voluntad de verdad” de dejarme guiar por el Espíritu de la Verdad que procede de Dios?
* A veces, ante los conflictos y divisiones que vivimos, aún dentro de la Iglesia, ¡que difícil nos resulta!
* Por eso, necesitamos Orar, entrar en lo profundo de nuestro interior y actuar…
* O R A C I Ó N
Jesús de Nazaret- Hoy tu Evangelio nos habla de tu Espíritu. Es “defensor que está siempre con nosotr@s”, y “Espíritu de Verdad”.
Gracias a Él no estamos “huérfanos” de tu presencia, gracias a Él “TE VEMOS Y VIVIMOS CONTIGO”.
Repasando tu vida jesús, vemos como el Espíritu era el motor de tu vida, lo vemos en tu amor apasionado al padre y a l@s herman@s, en tu búsqueda de la verdad de las cosas; en tu afán de liberar, en tu respeto por toda vida.
* ¿Dónde está ahora, Jesús de Nazaret, tu Espíritu? Nos resulta a veces difícil descubrirlo.
* Nuestro estilo de vida a veces refleja poco tu Espíritu:
Vivimos apegad@s a nuestras seguridades.
Confiamos poco en el amor del Padre.
Preferimos la apariencia a vivir en verdad.
Nos sentimos incapacitad@s para ser libres de verdad… Así somos…
* Pero tú, Jesús de Nazaret, nos aseguras
* “Que sí le conocemos porque vive con nosotr@s”.
Está en lo más profundo de nuestro ser, y, cuando lo dejamos actuar, se hace casi palpable. Y nos dice que El está también en la calle, en el corazón de la vida, en todo está el Espíritu de Jesús.
* Gracias, Jesús por tu Espíritu, que está siempre en nosotr@s, con nosotr@s. Ayúdanos a que le dejemos actuar. AMÉN.
* Z U R I Ñ E
* HOY SE CELEBRA LA JORNADA MUNDIAL DEL ENFERM@. (Lc. 10, 30 – 32)
* Con la confianza que nos da la Palabra de Dios,
recordando la parábola del buen Samaritano oramos en el día del enfermo.
* O R A C I Ó N
* Señor Jesús:
Haznos instrumentos eficaces de tu Misericordia.
* Bendice nuestra mente para que no sea indiferente ni insensible, sino solícita a las necesidades de nuestros prójimos enfermos.
* Bendice nuestros ojos, para que reconozcan en el que sufre tu rostro y nos lleve a nuestro interior con su luz.
* Bendice nuestros oídos para que oigan las voces que suplican escucha.
* Bendice nuestras manos para que no permanezcan cerradas ni frías, sino, que transmitan calor y cercanía hacia quien necesita una presencia amiga.
* Bendice nuestros labios para que no pronuncien frases vacías, sino, que expresen comprensión que nace de un corazón que ama. AMÉN.
* Z U R I Ñ E (De Homilética)
* ORACIÓN DEL ENFERM@
* Señor:
* Tú conoces mi vida y sabes mi dolor.
Has visto mis ojos llorar. Mi rostro entristecerse.
Mi cuerpo lleno de dolencias y mi alma traspasada por la angustia.
* Lo mismo que te pasó a Ti, cuando, camino de la Cruz, todos te abandonaron. Hazme comprender tus sufrimientos y con ellos el amor que Tú nos tienes.
* Y que yo también aprenda que uniendo mis dolores a Tus dolores, tienen un valor Redentor, por todos los que lo necesitan.
* Ayúdame a sufrir con amor, hasta con alegría, si no es posible que pase de mí este dolor,
* Te pido por tod@s los que sufren: Por l@s enferm@s como yo. Por los pobres, los abandonad@s, los desvalid@s, los que no tienen cariño ni comprensión y se sienten sol@s.
* Señor:
Se que el dolor también lo permites Tú para mayor bien de l@s que te amamos. Haz que estas dolencias que me aquejan me purifiquen, me hagan más human@. Me transformen y me acerquen más a Ti. AMÉN.
* Z U R I Ñ E (De J. P. II)