QUINTO DOMINGO T.O. – A – (Febrero 6 de 2011)
* En el evangelio de este Domingo Jesús compara a sus discípulos con dos realidades cotidianas la SAL y la LUZ.
* Los seguidores de Jesús hemos de ser como la SAL. La sal da sabor, conserva los alimentos, aviva el fuego. Todas estas cualidades pide Jesús para sus discípulos La sal prácticamente no se ve, pero si falta se echa de menos. Nosotr@s también tenemos la misión de dar sabor a la vida, que esta tenga sentido. De conservar lo mejor que hay en cada una de las personas, de las comunidades, también de la sociedad y de la Iglesia. Aunque siempre sin buscar protagonismos, como la sal que casi no se ve, pero da sabor…
* Y también hemos de ser LUZ.
La LUZ es lo contrario de la oscuridad. La oscuridad es sinónimo de miedo, de mal, de pecado, de injusticia…
* La misión de los que nos decimos seguidores de Jesús, es exigente, es iluminar estas realidades, denunciar el mal y la injusticia, ser LUZ en todas las situaciones de “oscuridad”, injusticias, abusos… y este encargo que nos hace Jesús no suele ser ni cómodo ni fácil. A veces nos ocasiona conflictos. Pero Él, también los vivió.
* O R A C I Ó N
* Señor, la finalidad de la sal es dar sabor. Pero la sal, trabaja desde dentro, “mezclada y escondida” Es lo que Tú nos pides. Que nuestro compromiso cristiano vaya acompañado de prudencia y cordialidad.
* Señor, ayúdanos a que nuestra vida sea testimonio. Tú Jesús de Nazaret que eres de verdad nuestra SAL y nuestra LUZ, ayúdanos a ser como Tú. Inspíranos actitudes como las tuyas:
* Que aceptemos a tod@s.
* Que queramos vida para tod@s.
* Que nos duelan los dolores de tod@s.
* Que sintamos el Amor inmenso del Padre para tod@s.
* Fortalece nuestra voluntad:
Para que mueva nuestra vida entera. Para que nuestras obras sean como las tuyas. Para que l@s que nos rodean puedan participar de tu SAL y de tu LUZ.
* Que nuestra vivencia cristiana vaya más allá de la Eucaristía del Domingo. AMÉN
* Z U R I Ñ E