* DOMINGO XXIII . T.O. – C – (Septiembre 5 – 2010)
* La primera impresión que podemos tener al leer el Evangelio de este domingo, es que Jesús es muy exigente, quizás demasiado, nos parece:
* Posponer la familia, llevar la cruz…
Él estaba en camino, hacia Jerusalén. Sabía que muchos que le acompañaban lo hacían por interés personal sin que eso supusiera un cambio de vida…
* Nos dice el Evangelio: Él se volvió y les dijo:
“SI ALGUNO SE VIENE CONMIGO”…
* Las palabras están dirigidas a los que nos llamamos cristianos. Ser discípulo, seguidores de Jesús es una adhesión total. Ser discípulo no es una imposición sino una invitación. Jesús invita, no obliga.
Se es seguidor de Jesús por vivir unos valores distintos de los habituales.
* Que Jesús nos ayude en el camino y se vuelva a decirnos:
“Paso a paso. Siempre podemos ser más fieles, más seguidores”…
* O R A C I Ó N
* Jesús, Maestro y amigo. Ante tu Evangelio, no es fácil posponer los amores, ni llevar la cruz de la vida entregada, ni la renuncia de los bienes materiales, ni la coherencia personal…
* Ya ves Jesús, la mezcla entre tu seguimiento y nuestros deseos.
* Ante la sencillez de tu seguimiento,
Ante la desnudez de tu Cruz.
Ante tu pobreza…
Déjanos, Señor, contemplarte,Sentirnos de verdad ridícul@s, arrepentirnos.
* Envía sobre nosotr@s la fuerza de tu Espíritu:
Que nos capacite para seguirte de verdad.
Que sostenga nuestra entrega.
Que nos quite la confianza en la riqueza.
Que nos haga coherentes.
Que nos de a sentir la alegría de tu camino.
* Z U R I Ñ E