* DOMINGO XXII. T.O. – C – (Agosto 29)
* “El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”.
* La liturgia de hoy, nos trae de nuevo el mensaje, de lo pequeño, de lo sencillo, en una palabra de la humildad.
La grandeza de lo pequeño, de la humildad, el ser hermano con los herman@s, de no creernos l@s mejores y más dign@s que l@s demás; el aceptar a l@s demás por lo que son y no por las apariencias y los cargos que ocupan.
Estas actitudes son necesarias en esta sociedad en la que vivimos en la que cuenta más el figurar, competir y destacar en los primeros puestos.
* La referencia al banquete de bodas, es sin duda,El BANQUETE DEL REINO.
Tod@s somos invitad@s a él. Habla a toda la Iglesia, para que no entre en la dinámica del “poder”, y nos habla a tod@s los cristian@s para que no cedamos al deseo de “dominar” y ser más que nadie.
* O R A C I Ó N
* Señor, nos adviertes que el honor y los primeros lugares no nos corresponden por nuestra observancia religiosa. Para el cristian@ el mayor honor debe ser “SERVIR” a los demás.
* Ayúdanos Jesús Maestro y Amigo, a comprenderlo y a vivirlo.
* Que nuestra práctica cristiana, Señor, no endurezca nuestro corazón. Que no antepongamos las normas a la dignidad y felicidad de los herman@s.
* Jesús, Maestro y Amigo, que los cristian@s sepamos comprometernos políticamente. Que demos ejemplo de coherencia y entrega a l@s ciudadanos
* Trabajamos en tu Iglesia, porque nos has llamado, ha sido un don tuyo.
Que no busquemos otra recompensa más que tu Amor mismo, hacer tu voluntad en favor de tod@s y principalmente, de l@s más necesitad@s.
Que no busquemos por ello, medallas, diplomas o títulos.
* Enséñanos a seguir tus huellas de SENCILLEZ, HUMILDAD, ABNEGACIÓN, ENTREGA, y aunque nos cuesta incluso decirlo: ENTREGA HASTA LA CRUZ.
* Z U R I Ñ E