* ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc 12, 13 – 21)

*               DOMINGO  XVIII  T. O. – C  (AGOSTO  1)

*    El evangelista, en este domingo, nos sugiere dos tipos de riqueza. Dios nuestro Padre, nos lo aclara, nos llama de nuevo a que descubramos el verdadero sentido de la vida, de los bienes que necesitamos y  de cómo hemos de obrar para vivir como Dios espera que hagamos. Pero todo, o casi todo parece indicar que nuestra vida se rige por el deseo de “tener”: más vida, más dinero, más seguridad, más juventud… Y nuestros mejores deseos se orientan a conseguir esos objetivos y a mantener lo conseguido.

*    El mensaje de JESÚS va por otro camino y nos dice: “Guardaos de toda clase de codicia, puesto que la vida no depende de los bienes que se tienen”, dice jesús, y añade: “Rico es aquella persona que vive abierta a Dios y sabe poner lo que posee al servicio de los herman@s”.


*                                       
O R A C I Ó N

*           Señor Jesús: tu buena noticia hoy penetra todo
nuestro ideal de vida, impulsa la acción de cada día, cuestiona nuestra seguridad personal.
*           Demasiadas veces confiamos en nuestros sueldos y planes.
            Hoy nos recuerdas que no podemos poner nuestra confianza en las cosas perecederas. La previsión es buena mientras no nos haga perder de vista que la única seguridad la encontramos en Ti.
            Danos, Señor, capacidad para relativizar lo material cuando pone en peligro el amor.
*           Señor, que estos tiempos de crisis nos hagan caer en la cuenta de nuestra fragilidad.
            Que aprendamos la lección y atesoremos solidaridad y una gran compasión ante las personas que lo han perdido todo.
 

*          CRISTO DE LA VIDA AUTÉNTICA:
            Enséñanos a ser “ricos ante Dios”.
Que la confianza en Dios Padre sea nuestra seguridad.
Que participemos de su amor gratuito.
Que seamos solidari@s con el herman@ necesitado.
Que trabajemos por la dignidad humana, la unión, la libertad.

*           JESÚS  DE  LA   VERDAD.
Líbrano
s de lo que nos trae vacío y desolación.AMÉN

*           Z U R I Ñ E