* DOMINGO XV. T.O. – C – (JULIO 11)
* De nuevo Jesús en el Evangelio, nos muestra sus enseñanzas, con una narración, y en ella nos plantea unos interrogantes.
* Dios nos ama; y si realmente lo amamos de todo corazón, tenemos que mostrar también este amor a nuestros prójimos. La respuesta de Jesús a la pregunta del doctor de la Ley: ¿Quién es mi prójimo?, vale para todos los tiempos. Hoy se dirige a nosotr@s, a ti y a mí..
* Somos muchas veces críticos con el sacerdote y el levita que en la conocida cita evangélica pasaron de largo. Interiormente, quizá, estamos convencid@s de que en aquella situación nosotr@s hubiéramos hecho lo mismo que el buen samaritano…
¿Estamos segur@s de ello?. ¿Por qué no ser sincer@s y admitir que hemos pasado y pasamos muchas veces de largo?
O R A C I Ó N
* Señor, que no nos escudemos en preguntas retóricas para no comprometernos.
Que sepamos ver las necesidades de cuantos nos rodean y tengamos presente que el amor a l@s demás siempre es el mejor control de calidad de nuestra fe.
* Señor, tod@s andamos metid@s en mil cosas.
Tenemos muy poco tiempo y a menudo nos sentimos culpables de no atender a nuestra familia y a los demás.
Danos sabiduría para saber organizar nuestro tiempo y poner en primer lugar a las personas.
* En nuestras ciudades, Señor, también encontramos much@s samaritan@s que atienden a l@s malherid@s por la falta de trabajo, o por otras necesidades.
* Danos sentimientos de solidaridad para buscar soluciones y no pasar de largo.
* Tú, Jesús de Nazaret, eres el Buen Samaritano, porque has sido el primero en querer ser prójimo de todo ser humano.
* Tú nos revelas el signo de la verdadera conversión: salir de nosotr@s mism@s, de nuestro egoísmo, para ir cada día, cada mañana, al encuentro de aquell@s que Tú nos pones en nuestro camino.
* Ayúdanos a ser “buen@s samaritan@s”, para que el Reino del amor germine en nuestra tierra.
* Señor, que en estos días de calor y clima de vacaciones y fiestas, seamos motivo de alegría y descanso para cuant@s están a nuestro lado. AMÉN.
* Z U R I Ñ E