Orar con el Evangelio (Mc. 10, 17-30)

*   DOMINGO  XXVIII – T. O. – B – (Octubre 11 de 2009)         

         No tod@s los que fueron llamad@s por Jesús, le siguieron.
En algunos casos, su llamada fracasó.
                
       
Hoy nos habla el Evangelio de una llamada que nosupo responder.
Nos dice la palabra de Dios: “era muy rico”. Estaba pegado a muchas cosas.
No tenía fuerzas para desprenderse y pensar en l@s más necesitad@s.

        ¿Nos pasa a nosotr@s lo mismo?…

 

                          *  O R A C I Ó N 

*. Se ha acercado a ti, Señor. Ha tomado él la iniciativa.
Venía buscando algo. Te ha hecho una pregunta.
Te ha llamado Maestro. Y se ha mirado a sí mismo,
porque quiere hacer, “hacer de bueno” para conseguir la vida eterna.
 

*. Te ha pedido un consejo para irse tranquilo. Sólo quiere tus ideas.
Busca estar seguro y quiere que alguien le confirme “que es bueno”. 
Tú le has dicho que  sólo el Padre es bueno pero él no ha entendido.

*. No te ha escuchado, Jesús, porque el corazón no podía estar atento a tu Palabra.
El dinero le tenía sucio y sus ojos no podían verte. Se ha ido entristecido.
Ha vuelto a su tierra vieja. Tenía muchas presiones y no era libre para seguirte
en los caminos desnudos. 

*. Señor, le has pedido lo más suyo;
Le has pedido un corazón desnudo de dinero. No ha querido dar el paso
y se ha quedado con la tristeza.
 

*. Después de irse, Tú has recordado que preferir la riqueza antes que a Dios 
es camino amurallado, cortado y roto para entrar en tu Reino.

 *. Aquí estamos, Señor. También buscamos. Te buscamos a  Ti.
Queremos alcanzar la plenitud de la vida. Danos generosidad;
Que nuestro corazón no se apegue a las cosas, al dinero,
a todo aquello que nunca puede darnos la felicidad plena.

*  Señor, danos fe en tu palabra. Danos, Señor, valor para seguirte. AMÉN                
                                 
                                      
Z U R I Ñ E