ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 24, 35-48)

III DOMINGO  DE  PASCUA. (Abril 26 – 2009)  “VOSOTR@S SOIS MIS TESTIGOS”.

  • Sí, l@s que nos confesamos seguidores de Jesús tenemos que ser testigos de su persona, de su vida y de su mensaje. Y para ser “testigo”, se requiere, tener experiencia personal de Jesús. Porque si un@ no lo conoce, si no lo ama, ni le sigue. ¿Cómo puede ser testigo?.
  • Claro que esto exige valentía, para hablar cuando otr@s callan, actuar. Se puede sufrir el rechazo de los demás. Pero Jesús nos promete

“La fuerza que viene de Dios”.                                   O R A C I Ó N   Ser “testigo” es arriesgado.
    Son duros los trabajos evangélicos:
    sembrar buena semilla en tierra dura… 

  • y los frutos, ¿Quién sabe?.
    y con ellos la cizaña siempre mezclada.
  • Es dura la misión: hablar de Dios, en este tiempo…defender a los pobres y oprimid@s,
    decir no a l@s poderos@s y violent@s.

 

  • Es dura la misión: pero Jesús nos confía y nos
    envía a continuar su obra, a ser testigos del evangelio día a día…

 

  • Pero nos dice: “Yo estaré junto a vosotr@s
    con la fuerza del Espíritu,”
    y seréis mis testigos elocuentes: profetas, servidor@s y quizá… mártires..
    Pero no tengáis “miedo”. “
    Estoy con vosotr@s”
    Al escuchar esto: ¿No arde algo dentro de vuestro ser?…

 

  • No se perderá vuestra semilla, parece que nos dice; ni quedará infecundo vuestro esfuerzo.

 

  • Veréis a la justicia florecer, aunque sea invierno.

 

  • Es dura la misión que nos encomendaste, Señor.
    Pero merece la pena, lo siento, lo vivo y en nombre de tod@s los que te seguimos y queremos ser tus testigos, te digo:

 

  • No nos dejes a la intemperie, Señor.
    Y te escucho:
    “Yo estaré con vosotr@s, con la fuerza de mi Espíritu”. AMÉN.

 

  •                        Z U R I Ñ E