III DOMINGO DE PASCUA. (Abril 26 – 2009)
“VOSOTR@S SOIS MIS TESTIGOS”.
Sí, l@s que nos confesamos seguidores de Jesús tenemos que ser testigos de su persona, de su vida y de su mensaje. Y para ser “testigo”, se requiere, tener experiencia personal de Jesús. Porque si un@ no lo conoce, si no lo ama, ni le sigue. ¿Cómo puede ser testigo?.
- Claro que esto exige valentía, para hablar cuando otr@s callan, actuar. Se puede sufrir el rechazo de los demás. Pero Jesús nos promete
“La fuerza que viene de Dios”.
- O R A C I Ó N
* Ser “testigo” es arriesgado.
Son duros los trabajos evangélicos:
sembrar buena semilla en tierra dura…
- y los frutos, ¿Quién sabe?.
y con ellos la cizaña siempre mezclada. - Es dura la misión: hablar de Dios, en este tiempo…defender a los pobres y oprimid@s,
decir no a l@s poderos@s y violent@s.
- Es dura la misión: pero Jesús nos confía y nos
envía a continuar su obra, a ser testigos del evangelio día a día…
- Pero nos dice: “Yo estaré junto a vosotr@s
con la fuerza del Espíritu,”
y seréis mis testigos elocuentes: profetas, servidor@s y quizá… mártires..
Pero no tengáis “miedo”. “Estoy con vosotr@s”
Al escuchar esto: ¿No arde algo dentro de vuestro ser?…
- No se perderá vuestra semilla, parece que nos dice; ni quedará infecundo vuestro esfuerzo.
- Veréis a la justicia florecer, aunque sea invierno.
- Es dura la misión que nos encomendaste, Señor.
Pero merece la pena, lo siento, lo vivo y en nombre de tod@s los que te seguimos y queremos ser tus testigos, te digo:
- No nos dejes a la intemperie, Señor.
Y te escucho:
“Yo estaré con vosotr@s, con la fuerza de mi Espíritu”. AMÉN.
- Z U R I Ñ E