(Lc. 1, 39 – 56). María se puso en camino…
MARÍA:
Enséñanos a reconocer en nosotros
Las maravillas de Dios.
Danos sencillez de corazón
Para agradecer al Señor
Todo lo bueno que cada día nos regala.
Que no nos llene de orgullo lo que somos capaces de realizar
Sino lo mucho que Dios nos ama,
Comprendiendo que todo lo que hacemos,Él lo hace posible.
Él sostiene nuestra vida con su aliento amoroso.
Que cada momento de nuestra vida
Sea un canto continuo de gratitud,
¡Engrandece mi alma al Señor!Como lo viviste tú, MARÍA, mujer agradecida.
Que saltemos de alegría,
Reconociendo el amor de Dios en nuestras vidas.
Que respondamos al amor que Dios nos tiene
Con nuestro amor.
MADRE, enséñanos a ser siempre agradecidos, como tú.
Que cantemos contigo:
“ENGRANDECE MI ALMA AL SEÑOR,
SE ALEGRA MI SER, EN DIOS MI SALVADOR”. AMÉN.Zuriñe