Para sufragar los gasto del Orfeón donostiarra. Pidieron a las familia más ricas de Bilbao que sufraguen los 100.000 euros que cuesta el evento. Los obispos optaron, de este modo, por salirse de los cauces habituales de colecta de la Iglesia y buscar así sumas de dinero más cuantiosas que las religiosamente aportadas por los fieles.