Acaban de concederle el primer premio Ratzinger, el "Nobel de Teología", junto a otros dos prestigiosos teólogos. Un premio que consagra a Olegario González de Cardedal como una de las referencias vivas de la Teología mundial. El teólogo de Salamanca se alegra "por España" y, al mismo tiempo le duele que sectores más ultracatólicos se atrevan a acusarlo de "heterodoxo" y a poner reparos a su Cristología.