Andre Maria Jainkoaren Ama – Santa María, Madre de Dios. José A. Pagola

– A (Lukas 2,16-21)

Evangelio del 01/Ene/2017
por Coordinador Grupos de Jesús

AMA – LA MADRE

Askorentzat gerta liteke harrigarri, urte zibilaren lehen eguna eta Andre Maria Jainkoaren Amaren festaburua Elizak egun berean ospatzea. Alabaina, esanguratsua da, Elizak, IV. mendeaz gero, Salbatzailearen jaiotza handikiro ospatu ondoren, urte berria Mariaren, Salbatzailearen eta gure Amaren, amatasun-babesean ospatu nahi izatea.

Gaur egungo kristauok galdegin beharra dugu zer egin dugun Mariaz azken urte hauetan; izan ere, segur aski pobretu egin dugu geure fedea Maria geure bizitzatik aparte utziz.

Dudarik gabe, geure bizipen erlijiosoa garbitzeko eta fede sendoago bat aurkitzeko gogoak eraginik, alde batera utzi ditugu gehiegikeria erlijioso batzuk, lekuz kanpoko debozio batzuk, ohitura azaleko eta oker batzuk.

Sasi-mariologia bat gainditzen saiatu gara, zeinetan, agian, Kristoren ordez Maria jartzen baikenuen eta Mariaren baitan jartzen baikenituen salbazioa, barkazioa eta erospena, dudarik gabe haren Semeari zor dizkiogun horiek.

Baldin eta gure jokabide guztia desbideratzeak zuzentzea eta Maria, Jesu Kristoren Ama eta Elizaren Ama denez, egiazko lekuan ezartzea izan bada, poztu egin beharko genuke eta berretsi geure jarrera.

Baina, horrela gertatu al da zehazki? Ez al gara ahaztu Mariaz, gehiegitxo? Ez al dugu zokoratu bihotzeko txoko ilun batean, balio gutxikotzat ematen ditugun gauza batzuen ondoan?

Maria alde batera uzteak, haren misioaz eta gure bizitzan izan beharko lukeen lekuaz gehiago sakondu gabe, ez du sekula aberastuko gure kristau-bizipena; aitzitik, pobretu egingo du. Segur aski, gehiegikeria handiak egin ditugu iraganean; orain, ordea, geure burua pobretzeko arriskua bizi dugu, geure bizitzatik Maria erabat baztertuz, Kristoren Ama da Maria.

Baina haren sabeletik jaio zen Kristo hari hazten joatea zegokion eta anai-arreba asko bere baitan hartzea, egun batean bere Hitzaz eta bere graziaz biziko ziren gizon-emakume asko bere baitan hartzea. Gaur egun, Maria ez da Jesusen Ama bakarrik. Kristo osoaren Ama da. Fededun guztien Ama.

On izango da, urte berria hastean, geure begiak Mariagana jasoz hastea. Ama baten arduraz eta samurtasunez izango dugu hura bidelagun egunez egun. Gure fedea eta gure esperantza zainduko ditu. Ez gaitezen ahaztu Mariaz urtean barna.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Santa María, Madre de Dios – A (Lucas 2,16-21)

Evangelio del 01/Ene/2017
por Coordinador Grupos de Jesús

LA MADRE

A muchos les puede extrañar que la Iglesia haga coincidir el primer día del nuevo año civil con la fiesta de Santa María, Madre de Dios. Y, sin embargo, es significativo que, desde el siglo IV, la Iglesia, después de celebrar solemnemente el nacimiento del Salvador, desee comenzar el año nuevo bajo la protección maternal de María, Madre del Salvador y Madre nuestra.

Los cristianos de hoy nos tenemos que preguntar qué hemos hecho de María estos últimos años, pues probablemente hayamos empobrecido nuestra fe eliminándola de manera inconsciente de nuestra vida.

Movidos, sin duda, por una voluntad sincera de purificar nuestra vivencia religiosa y encontrar una fe más solida, hemos abandonado excesos piadosos, devociones exageradas, costumbres superficiales y extraviadas. Hemos tratado de superar una falsa mariolatría en la que tal vez sustituíamos a Cristo por María y veíamos en ella la salvación, el perdón y la redención, que, en realidad, hemos de acoger de su Hijo.

Si todo ha sido corregir desviaciones y colocar a María en el lugar auténtico que le corresponde como Madre de Jesucristo y Madre de la Iglesia, nos tendríamos que alegrar y reafirmar en nuestra postura. Pero, ¿ha sido exactamente así? ¿No la hemos olvidado excesivamente? ¿No la hemos arrinconado en algún lugar oscuro del alma junto a las cosas que nos parecen de poca utilidad?

El abandono de María, sin ahondar más en su misión y en el lugar que ha de ocupar en nuestra vida, no enriquecerá jamás nuestra vivencia cristiana, sino que la empobrecerá. Probablemente hayamos cometido excesos de mariolatría en el pasado, pero ahora corremos el riesgo de empobrecernos con su ausencia casi total en nuestras vidas.

María es la Madre de Jesús. Pero aquel Cristo que nació de su seno estaba destinado a crecer e incorporar a numerosos hermanos, hombres y mujeres que vivirían un día de su Palabra y de su Espíritu. Hoy María no es solo Madre de Jesús. Es la Madre del Cristo total. Es la Madre de todos los creyentes.

Es bueno que, al comenzar un año nuevo, lo hagamos elevando nuestros ojos hacia María. Ella nos acompañará a lo largo de los días con cuidado y ternura de madre. Ella cuidará nuestra fe y nuestra esperanza. No la olvidemos a lo largo del año.

José Antonio Pagola

 

 

El nacional-catolicismo que no acaba de morir y el laicismo que no acaba de nacer

Juan José Tamayo
Enviado a la página web de Redes Cristianas

Tras cuarenta años de democracia representativa y varias transiciones en España, el nacional-catolicismo no acaba de morir y el laicismo no acaba de nacer. La responsabilidad de ambos fenómenos es compartida a partes iguales por los diferentes gobiernos de derechas, de centro y de izquierda, que no dieron los pasos adecuados para enterrar el modelo nacional-católico y crear un Estado laico. Leer más

¿Hacia el Individuo Multidimensional?

Germán Gorráiz López, analista
Enviado a la página web de Redes Cristianas

El actual sistema dominante o establishment de las sociedades occidentales utilizaría la dictadura invisible del consumismo compulsivo de bienes materiales para anular los ideales del individuo primigenio y transformarlo en un ser acrítico, miedoso y conformista que pasará a engrosar ineludiblemente las filas de una sociedad homogénea, uniforme y fácilmente manipulable mediante las técnicas de manipulación de masas. Así, el sociólogo y filósofo alemán Herbert Marcuse, en su libro “El hombre Unidimensional (1.964), explica que “la función básica de los medios es desarrollar pseudonecesidades de bienes y servicios fabricados por las corporaciones gigantes, atando a los individuos al carro del consumo y la pasividad política”. Leer más

¿Por qué la Navidad? Dios entra en la Historia

José Mª Castillo,
Atrio

Los cristianos decimos que “a Dios nadie lo ha visto jamás” (Jn 1, 18). Esto significa que Dios no está a nuestro alcance. Es decir, a Dios no lo conocemos. Ni podemos conocerlo. Porque Dios, por definición, es el Trascendente. No es simplemente “el Infinito”. Porque “lo infinito” es lo humano “sin fin”: poder sin límite alguno, bondad igualmente ilimitada, etc. Pero, si echamos por este camino para explicar a Dios, nos metemos en un callejón sin salida. Leer más

DIA DE LOS INOCENTES / ERRUGABEEN EGUNA – 28 – 12 – 2016

El próximo 28 de diciembre, el Comité de Solidaridad con el África Negra y el Comité Cristiano de Solidaridad con América Latína, os invitan a la oración con la que celebraremos los Santos Inocentes, y que este año se centrará en el lema » Humanidad despierta,urge cambiar el mundo. Está en tus manos.-Gizateria esna zaitez mundua aldatu beharra dado. Zure eskuetan dago.»

La celebración comenzará a las 19h30, en el Colegio Vedruna- Carmelitas (C/ San Fermín, 28. Pamplona-Iruña). Estáis todas y todos invitados a participar en este momento de reflexión y esperanza en medio de la Navidad.
Un abrazo solidario de los Comités de Solidaridad con el África Negra y Comité Cristiano de Solidaridad con Latinoamérica de Nafarroa «Oscar Romero»

LA VELA DE LA NAVIDAD

Gerardo Villar
Fe Adulta

He hecho varias veces la prueba. Me he puesto debajo de unos focos de luz de esos que iluminan las calles ahora en Navidad y no he conseguido ver las estrellas, Esos focos me ofuscan y me impiden ver

Por eso, hemos pensado en nuestra parroquia, poner en cada casa una vela pequeña de cera. Da poca luz pero ilumina y deja ver.

Queremos celebrar que Jesús es luz con su palabra y sus hechos. No le dejamos iluminarnos demasiado, pero sí que en ocasiones nos alumbra la vida. Leer más

¿Efecto Trump? Los obispos estadounidenses ponen límites a la acogida de inmigrantes

La relativización de los obispos del drama de los inmigrantes y la potenciación de su defensa del matrimonio «tradicional» parece responder a una estrategia política para ganar el favor del presidente electo Donald Trump.  «No significa que estemos obligados a invitar a todos los pobres del mundo al país y a desatender al bienestar de los que ya están aquí». Según los obispos de EEUU, la misericordia predicada por Jesucristo en Lucas 14 -«Cuando des un banquete, llama a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos»- tiene un límite, al menos en lo que la inmigración se refiere.

 

 

«MADURA EN LA FE SIN DEJAR DE SER NIÑO», Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
FE ADULTA
Lc 2, 1-14

NOCHEBUENA

Una vez más, mandan las Escrituras al decir que el Mesías nacería en Belén. Tanto Lc como Mt dan por supuesto el hecho, aunque lo explican de distinta manera. En Lc se dan razones para justificar que Jesús nació en Belén. Mt trata de justificar por qué terminó viviendo en Nazaret, dando por supuesto que nació en Belén. Ambos resaltan la importancia de que el Mesías perteneciera al pueblo de Israel, y además, fuese descendiente de David, para ellos el rey por excelencia que había nacido allí.

Recordamos el nacimiento de Jesús, que sucedió en un lugar y en un momento determinado. Pero lo que celebramos está más allá del tiempo y del espacio. Dios está fuera del tiempo y del espacio. Dando un paso más, en Dios no se distingue el ser del actuar. Dios todo lo que hace, lo es eternamente. Estamos celebrando que en Jesús, Dios se manifestó. Si se manifestó a través de él, quiere decir que estaba en él, se encarnó en él. Pues bien, podemos estar seguros de que Dios es encarnación y nunca podrá dejar de encarnarse. La realidad divina ni empieza ni termina, ni está aquí ni está allá, ni se crea ni se destruye. Para mí, Dios es exactamente lo mismo que fue para Jesús. Si no se manifiesta en mí como se manifestó en Jesús, la culpa es solo mía.

En Jesús ha nacido un liberador. Pero en mí sigue habiendo un opresor, porque el salvador que hay en mí, aún no ha nacido. Repito, lo que Dios ha hecho en el hombre Jesús, lo está haciendo hoy en mí. El nacimiento de Cristo en Jesús fue tarea de toda su vida. Nada se le dio como cómoda posesión automática. También él tuvo que nacer de nuevo. El nacimiento del Espíritu tiene que ser consciente. Nunca puede ser un presupuesto, ni para Jesús ni para nadie. Se nos da gratis, pero hay que desenvolver el regalo, y la envoltura tiene muchas capas que nos fascinan y nos invitan (tientan) a quedarnos ahí.

Miremos hacia dentro. Cuando Pablo nos dice que somos otro Cristo, quiere decir algo muy real. Dios está en mí; “yo y el Padre somos uno”, no es símbolo, sino realidad más real que el Belén, los pastores, los magos y los ángeles juntos. El portal de Belén no es más que un símbolo sensible, pero dentro de mí, está la realidad de un Dios identificado conmigo. Tengo que descubrir el Niño en mí. Toda la magia y la luz que puedo percibir en esa escena externa, está dentro de mí. No permitáis que la Navidad quede fuera de vosotros, descubridla y vividla dentro. Entonces la llevaréis con vosotros a todas partes y os permitirá caminar, y los que os vean, podrán caminar también a esa luz.

La buena noticia no es que “en la ciudad de David os ha nacido un Salvador”, sino que dentro de ti está ese salvador y puedes darle a luz en cualquier instante. Para eso estás aquí. Está dentro de ti, pero tan envuelto en trapos, que puedes no verlo. Como los pastores, puede que no lo creamos, pero por si acaso, debíamos acercarnos sigilosos. Celebrar la navidad es dar a luz en nosotros a ese Niño, para que todos puedan ver que Dios sigue naciendo aquí y ahora. No celebramos un recuerdo. Atrevámonos a vivir una realidad presente y actual. Dios será siempre un Niño que yo tengo que darle a luz.

Si miro demasiado hacia fuera, puedo quedar deslumbrado por las lucecitas de las estrellas o por los cantos de los ángeles, pero me perderé el verdadero tesoro que está escondido en mí y en cada uno de los seres humanos. Para Dios, los pastores, despreciados por la sociedad de entonces, son lo preferidos. Dios ve su verdadero valor y los llama a su salvación. Otros en cambio le cierran las puertas. Un pesebre es comedero. Este evangelio se escribió cuando la eucaristía era ya práctica litúrgica significativa para el cristiano. Sin duda quiere hacernos pensar en Cristo pan de vida.

Os ha nacido un salvador. Está reflejando las expectativas que lo judíos tenían con relación al Mesías. Los cristianos cambiaron sustancialmente el significado de la salvación, pero siguieron manteniendo el lenguaje aplicando conceptos distintos a palabras idénticas. Aquí se precisa que la salvación es para los marginados, para los que no contaban nada en aquella sociedad, ni desde el punto de vista social ni del religioso.

Y en la tierra paz. ¡Ojalá descubriéramos el profundo significado de esta palabra! No se trata solo de ausencia de guerras, de conflictos, de refriegas. La paz es la consecuencia de una armonía, primero interna, luego hacia los demás. Desde lo divino que hay en nosotros, sería impensable cualquier guerra. La paz no es ausencia de problemas. Dios está siempre en paz, y ¡mira que le hacemos la puñeta! Si Dios me acepta como soy, ¿por qué no puedo aceptar a los demás? Descubre que al rechazarlos, rechazamos a Dios.

Fray Marcos

 

 

Jaunaren Jaiotza – Natividad del Señor, José A. Pagola

A (Lukas 2,1-14)
Evangelio del 25 / Dic / 2016
por Coordinador Grupos de Jesús

HURBILEKO JAINKOA – UN DIOS CERCANO

Eguberri jaiak egun hauetan gure kaleetan arnasten den giro azaleko eta manipulatu hori baino askoz sakonagoak dira. Gure kontsumo-gizartearen trikimailu guztiak baino jai barnekoiago eta pozgarriagoak.

Fededunek eskuratu beharra dugu berriro jai hauen muina, eta aurkitu beharra, hainbesterainoko arintasunaren eta zorakeriaren gainetik, geure alaitasunaren jatorria den misterioa. Ikasi beharra dugu Eguberriak «ospatzen». Ez dakite guztiek zer den ospatzea. Ez dakite guztiek zer den alaitasunari bihotza irekitzea.

Halaz guztiz, ezin ulertu izango ditugu Eguberriak geure bihotzean isiltasuna egiten ez badakigu, hurbiltzen zaigun Jainkoaren misterioari geure barnea irekitzen ez badakigu, eskaintzen digun biziarekin adiskidetzen eta Jainko Adiskide baten etorrera ahogozatzen ez badakigu.

Geure eguneroko bizitzan, batzuetan hain aspergarria, hain itzalia eta tristea, alai bizitzeko gonbita egiten digu. «Ezin tristurarik izan bizia jaiotzen denean» (Leon Handi santua). Ez da alaitasun gesal eta arin baten kontua. Ez da, zergatik ez dakitela alai agertu nahi izaten dutenen alaitasuna. «Baditugu guk arrazoiak alaitasun dirdaitsurako, alaitasun bete eta jai handirako: Jainkoa gizon egin da, eta gurekin bizitzera etorri da» (Leonardo Boff). Bada alaitasun bat, Jainkoaren hurbiltasunari bihotza irekitzen diotenek bakarrik ahogoza dezaketena, haren samurtasunak hunki ditzan uzten diotenek bakarrik ahogoza dezaketena.

Jainkoaren aurrean, beldur orotatik, konfiantza-falta eta uzkurkeria guztietatik liberatzen gaituen alaitasuna da. Nolatan izan gu haur bezala hurbiltzen zaigun Jainko baten beldur? Nolatan ihes egin guk txiki, ahul eta babesgabe bezala eskaintzen zaigun batengandik? Jainkoa ez da etorri botereaz armaturik, gizon-emakumeon nagusi bezala. Irribarre edo negar eginarazi diezaiokegun haur baten samurtasunez hurbildu zaigu.

Jainkoa ezin izan da jada guk susmatu izan dugun Jainko Ahalguztidun eta Boteretsu hura, atzeman ezineko mundu baten seriotasunean eta misterioan hesitua. Jainkoa haurtxo hau da, gizadiari maitekiro emana, gure begien bila dabilen ume hau, bere irribarrez gu alaiarazteko.

Jainkoa haur egin izan horrek, haren misterioaz egiten ahal ditugun gure burutazio eta espekulazioek baino askoz gehiago adierazten du Jainkoa zer den. Jakingo bagenu, Haur honen aurrean isilik egoten eta geure izatearen barnenetik Jainkoaren hurbiltasuna eta samurtasuna onartzen, agian ulertuko genuke, zergatik egon behar duen, Eguberri-egun hauetan, fededun baten bihotzak beste alaitasun batek hartua eta zoratua.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Natividad del Señor – A (Lucas 2,1-14)

Evangelio del 25 / Dic / 2016
por Coordinador Grupos de Jesús

UN DIOS CERCANO

La Navidad es mucho más que todo ese ambiente superficial y manipulado que se respira estos días en nuestras calles. Una fiesta mucho más honda y gozosa que todos los artilugios de nuestra sociedad de consumo.

Los creyentes tenemos que recuperar de nuevo el corazón de esta fiesta y descubrir detrás de tanta superficialidad y aturdimiento el misterio que da origen a nuestra alegría. Tenemos que aprender a «celebrar» la Navidad. No todos saben lo que es celebrar. No todos saben lo que es abrir el corazón a la alegría.

Y, sin embargo, no entenderemos la Navidad si no sabemos hacer silencio en nuestro corazón, abrir nuestra alma al misterio de un Dios que se nos acerca, alegrarnos con la vida que se nos ofrece y saborear la fiesta de la llegada de un Dios Amigo.

En medio de nuestro vivir diario, a veces tan aburrido, apagado y triste, se nos invita a la alegría. «No puede haber tristeza cuando nace la vida» (León Magno). No se trata de una alegría insulsa y superficial. La alegría de quienes están alegres sin saber por qué. «Tenemos motivos para el júbilo radiante, para la alegría plena y para la fiesta solemne: Dios se ha hecho hombre y ha venido a habitar entre nosotros» (Leonardo Boff). Hay una alegría que solo la pueden disfrutar quienes se abren a la cercanía de Dios y se dejan atraer por su ternura.

Una alegría que nos libera de miedos, desconfianzas e inhibiciones ante Dios. ¿Cómo temer a un Dios que se nos acerca como niño? ¿Cómo rehuir a quien se nos ofrece como un pequeño frágil e indefenso? Dios no ha venido armado de poder para imponerse a los hombres. Se nos ha acercado en la ternura de un niño a quien podemos acoger o rechazar.

Dios no puede ser ya el Ser «omnipotente» y «poderoso» que nosotros sospechamos, encerrado en la seriedad y el misterio de un mundo inaccesible. Dios es este niño entregado cariñosamente a la humanidad, este pequeño que busca nuestra mirada para alegrarnos con su sonrisa.

El hecho de que Dios se haya hecho niño dice mucho más de cómo es Dios que todas nuestras cavilaciones y especulaciones sobre su misterio. Si supiéramos detenernos en silencio ante este niño y acoger desde el fondo de nuestro ser toda la cercanía y la ternura de Dios, quizá entenderíamos por qué el corazón de un creyente debe estar transido de una alegría diferente estos días de Navidad.

José Antonio Pagola

 

 

Francisco: «Aquí, en el Vaticano, no quiero nada de trabajo en negro, nada de subterfugios»

Francisco se encontró este jueves con los empleados del Vaticano y a sus familiares para felicitarles la Navidad. Durante el encuentro, el Papa defendió la dignidad del trabajo, especialmente en la Santa Sede. «Aquí, en el Vaticano, no quiero nada de trabajo en negro, nada de subterfugios», señaló el Papa. Aboga por la tutela de derechos laborales ante los empleados de la Santa Sede. «Tenemos el Evangelio y debemos seguir las directrices de la Doctrina Social de la Iglesia».