El obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha considerado que las medidas adoptadas este jueves en el consejo de ministros en relación a los desahucios son «limitadas, paliativas y temporales», y ha deseado que se produzca un «gran acuerdo» en este ámbito para lograr una solución «definitiva» a esta problemática.
VALORES A LA BAJA, DERECHOS AL HOYO
MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@pazsantos.com
ECLESALIA, Atrapados en la “anti-cultura” que sólo considera importante el dinero, los valores no monetarios han bajado de rango: unos, empobreciéndose; otros, desapareciendo; y algunos más, tan prostituidos, que miedo da quitarles la máscara. Aunque suene muy duro esta es la realidad y tiene dramáticas consecuencias.
La crisis económica es el fruto podrido de una pérdida de valores en todos los campos: político, económico, social y religioso. La ética ha brillado por su ausencia y los resultados los estamos viviendo hace tiempo, sin tapadera que los camufle. Leer más
Comunicado de Confer ante la crisis en España
«Nos unimos, pues, a todas las voces, angustiadas o indignadas, que claman, en el día de hoy y cada día, por una sociedad distinta, donde sean posibles la justicia y la misericordia». La Asamblea General de la Conferencia Española de Religiosos ha aprobado en la sesión de esta mañana un comunicado.
33 DOMINGO T.O., 18 de Noviembre de 2012, Mc. 13, 24-32
SE ACABA EL TIEMPO: ACERTAR CON JESÚS
Escrito por José Enrique Galarreta
FE ADULTA
Mc 13, 24-32
En el Evangelio vemos el género escatológico en boca de Jesús. Aparte de estas imágenes, las acostumbradas, se añade otra imagen muy usada en el género: EL JUICIO. Al final, el juicio de Dios. En este caso concreto, el juez es Jesús (el Hijo del Hombre). Nosotros solemos creer que cuando se aplica a Jesús el nombre de «el Hijo del Hombre» es para subrayar su humanidad.
Es lo contrario: es un término tomado precisamente de la profecía de Daniel que significa más o menos lo mismo que «El Mesías», «el hombre especialísimo, mensajero de Dios». Nos encontramos, pues, ante una especie de epílogo de la predicación de Jesús. Jesús, rechazado ya definitivamente por los sacerdotes y los doctores, está proclamando su Verdad: Él es el Juez, la norma: optar por él es acertar.
Nos encontramos por tanto ante unos textos en que se mezclan varios niveles de redacción y varios «sucesos» diferentes. Podemos aclarar esta mezcla diferenciando tres temas en estos «discursos escatológicos» de los evangelios:
– la destrucción de Jerusalén y del Templo
– el final de los tiempos
– la conducta del cristiano
Está claro que los textos muestran una predicción de la destrucción de Jerusalén. Pero muestran sobre todo una interpretación de esa destrucción. Los judíos piensan que el Templo es el centro de la presencia de Dios en la tierra.
Por eso pueden pensar que la destrucción del templo es el final: no lo es. Jesús muestra aquí algo muy importante de su mensaje: ha pasado el tiempo en que el Templo, la Circuncisión, el Sábado, los sacrificios… tenían (si tenían) importancia religiosa. Por afirmaciones como ésta decidieron los jefes religiosos de Israel matarle. Jesús anuncia que ése no es el fin sino el tiempo de anunciar el evangelio a todo el mundo.
Esta parte del texto muestra por tanto la gran crisis de los judeo-cristianos, que quedaron obligados a dejar atrás todos los resabios judaicos y abrirse al mundo entero cuando el Templo y el culto son destruidos y ellos mismos expulsados de la Sinagoga. Por eso se les advierte de lo mucho que tendrán que sufrir por mantenerse fieles a Jesús.
En segundo lugar, se habla del final de los tiempos. Se utilizan ingenuas imágenes tomadas de los apocalipsis judíos y que reflejan concepciones cosmológicas muy primitivas. El mensaje no está ahí, en cómo y cuándo va a suceder el final de los tiempos. Más bien se elude la respuesta: «ni el Hijo lo sabe, sólo el Padre». Y se habla expresamente de los falsos profetas que van a anunciar el final de los tiempos con muchos falsos motivos.
En tercer lugar, todo lo anterior se pone como prólogo al mensaje verdadero: estamos viviendo hacia un futuro que necesariamente viene: la vida del ser humano no se explica sin mirar hacia su futuro. Nada de la vida cristiana, ni nada de Jesús, tiene sentido sino mirando al destino de todo.
Ya conocemos la imagen del caminante, del peregrino, para el que el valor primero es llegar y todo lo demás se subordina a ese valor, de manera que cualquier cosa es importante o no lo es solamente si ayuda a caminar. Aquí la imagen es otra: el futuro viene hacia nosotros de manera inexorable. Pero el contenido, el mensaje es el mismo: todos nuestros valores se fundan en el final.
El final se presenta con otra imagen: el JUICIO. Pero esta palabra no debe ser reducida a la interpretación teatral-superficial y a las amenazas catastrofistas. El juicio significa que al final de todo resplandece la verdad. Mientras dura el camino estamos sujetos a error, a apariencias, a engaños.
Esta es una condición del caminante que al final desaparece: al final, la VERDAD. La verdad es Dios, la verdad la anuncia la Palabra de Dios, Jesús. Esto se expresa también con imágenes: Cristo no viene de ningún sitio ni cabalga sobre las nubes sino que todos los humanos se encuentran al final con la revelación definitiva del bien y el mal, el acierto o el error. Y el acierto es Jesús, la Palabra de Dios. Por eso el juez es Cristo.
EN RESUMEN, ESTOS TEXTOS SIGNIFICAN:
– Para los cristianos de aquel tiempo: que cuando se derrumbe la Antigua Ley no se ha acabado nada: empieza la evangelización del mundo.
– Para aquellos cristianos especialmente y también para todos. Que el cómo y el cuándo del final de los tiempos lo sabe sólo Dios y hay que guardarse de los falsos profetas.
– Para todos: todos vivimos «de cara al final». El tiempo sólo es tiempo, se acaba: hay que vivir la vida en tensión hacia ese final, porque lo pasajero sólo tiene sentido de cara a lo definitivo.
– Las primeras generaciones cristianas tuvieron dos tentaciones: pensar que el final de los tiempos era algo inminente, e interpretar la destrucción de Jerusalén como el final de los tiempos.
Se suele afirmar que Jesús mismo pensaba que el final de los tiempos estaba próximo. Personalmente creo que estos textos muestran precisamente lo contrario. Cuando Jesús habla de escatología se desinteresa por el final de los tiempos y da primacía al sentido escatológico personal: es mi tiempo el que se termina; por eso, hay que estar bien despierto.
ÚLTIMAS PUNTUALIZACIONES
En el contexto más histórico, se trata de que Jesús, rechazado por las autoridades religiosas y por los letrados de Israel, va a afrontar su final y se proclama JUEZ. Juez significa que Él es la norma, la Verdad.
Que los que no le aceptan se equivocan y que «aún hay tiempo», pero estamos «en los últimos tiempos», cuando el Reino de Dios ya se ha hecho plenamente presente, cuando hay que optar.
La Palabra de Dios está ahí, y puede ser rechazada. Jesús está proclamando la condición humana: el hombre es dramáticamente libre: puede elegir para su mal. La Palabra está presente, para salvar al hombre, porque puede perderse, y Dios no quiere que esto suceda.
No es correcto sacar de aquí conclusiones sobre la severidad del juicio, sobre el número de los que «se pierden»…. Dios no es un Juez: se usa la imagen de un juicio al final, pero es una imagen, como todas las del género escatológico. La idea es que Dios es la Verdad. Jesús es la Verdad, el acierto. El mensaje no es que Dios se va a portar con los hombres como un Juez severo. Un mensaje aún más fuerte del Evangelio – su mensaje fundamental – es que Dios es Padre, que Jesús es la prueba visible de que Dios es «El Salvador».
No podemos separar estos textos de la gran parábola final de Mateo (25,31), en que se da el mensaje definitivo, la materia del juicio: «A mí me lo hicisteis, a mí me lo dejasteis de hacer».
Se trata de una última, definitiva y drástica «des-sacralización» de lo religioso: servir a Dios no tiene nada que ver con el templo, el rito… sino con la construcción de humanidad. Así construimos nuestra visión del futuro, y nuestro modo de vivir presente: entre la urgencia de seguir a la Palabra, y de anunciarla, para salvar lo humano, que es lo que Dios quiere; y la consciencia de que el ser humano es libre, incluso – aunque parezca increíble – contra la Voluntad Salvadora de Dios.
Otra de las preguntas estériles que nos hacemos es cuántos se salvan, si alguien se condena. Se la hicieron a Jesús: (Lucas 13,23)
«- Señor ¿son pocos los que se salvan? Y Jesús contesta: «esforzaos por entrar por la puerta estrecha…» Una vez más, no es propio de Jesús satisfacer curiosidades sino provocar actitudes de conversión.
PARA NUESTRA ORACIÓN
Muchas parábolas de Jesús, la de la higuera, la del amo ausente que va a volver, la de los talentos, la del administrador infiel, la de las doncellas necias … hacen referencia a la urgencia de aprovechar el tiempo.
Nuestro tiempo es momento de negociar, de caminar, de sembrar… y se acaba. Interpretar toda la vida desde su final, estimarlo todo desde su valor definitivo, no conformarse con el engaño de lo provisional… es Sabiduría de Jesús.
Nuestra vida cristiana no tiene sentido sino mirando al final: esto significa que nuestra vida puede tener sentido, un espléndido sentido; pero también se puede decir que, mirando al final, el modo de vida que llevamos puede no tener sentido.
Aquí se ponen a prueba todas nuestras «sabidurías». «Carpe diem», «a vivir que son dos días», «la vida es para disfrutarla» … Todo eso es verdad, y Jesús lo cumple a rajatabla: aprovechar la vida, vivir a tope, porque la vida es breve, disfrutar ya del reino, buscar las felicidades más íntimas, más profundas y duraderas — NO CONFORMARSE CON MENOS QUE CON SER HIJO, CON EL REINO.
Si algo caracteriza a Jesús es la ambición, el deseo de plenitud, personal y de todos. Y engancharse a ese ideal: que todos, empezando por mí, lleguen a ser todo lo que Dios ha soñado. Porque EL REINO es, ante todo, el sueño de Dios.
S A L M O 16
Guárdame, Señor, que me refugio en Ti.
Decid al Señor: «Tú eres mi Dios,
Tu eres mi Bien y no deseo otro»
Aunque todo el mundo corra tras sus ídolos
mi herencia eres Tú, Señor.
Eres Tu quien garantiza mi suerte
Eres Tú mi herencia y mi riqueza.
Bendigo al Señor, mi consejero
y lo tengo presente sin descanso.
El Señor a mi diestra. El es mi guía.
Así encuentra mi espíritu la paz
mi corazón reposa seguro
porque Tú no abandonas mi vida.
Tú me enseñas el camino de la vida
y encuentro ante tu rostro
la plenitud de vida y de alegría.
José Enrique Galarreta
El Foro de Curas de Bizkaia pide a Iceta que habilite las casas curales vacías para las víctimas de los desahucios
El Foro de Curas de Bizkaia ha lanzado una carta abierta a su obispo, Mario Iceta, instándole a elaborar un listado de edificios propiedad de la Iglesia vacías u ocupadas como segunda vivienda y «ofrecerlas para ser ocupadas de inmediato por algunas familias que se hallan en situaciones de desahucio«.
33. IGANDEA URTEAN ZEHAR, INORK EZ DU EGUN HAREN BERRI-NADIE SABE EL DÍA
INORK EZ DU EGUN HAREN BERRI
MK. 13,24-32
José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain
ECLESALIA, 14/11/12.- Hizkuntza apokaliptikoa, munduaren azkenaz irudi eta baliabide sinbolikoez eraikia den hori, aspaldi urteetan baino hobeto ezagutzera iritsi izanak, Jesusen esperantzazko mezua entzuteko modua ematen digu gaur egun, jendearen bihotzean estutasuna eta izua ereiteko tentazioan erori gabe.
Gizakiak lurrean bizi duen historia zirraragarriak bere azkena joko du egun batean. Horixe da Jesusen konbentzimendu irmoa. Horixe da gaur egungo zientziaren aurreikuspena ere. Mundua ez da betiko. Bizitza hau bukatuko da. Zertan geldituko dira gure borrokak eta lanak, gure ahaleginak eta ametsak?
Neurritsu mintzatu da Jesus. Ez du elikatu nahi inolako jakin-min gaixotirik. Errotik moztu du kalkuluekin, datekin edo epeekin espekulatzeko edozein ahalegin. «Inor ez daki ez eguna ez ordua…, Aitak soilik». Inolako psikosirik ez azkenaren inguruan. Esku onetan dago mundua. Ez goaz kaosera. Fida gaitezke Jainkoaz, geure Kreatzaile eta Aitaz.
Erabateko konfiantza honetatik agertu du Jesusek bere esperantza: oraingo kreazio hau bukatuko da, baina kreazio berri bati lekua uzteko izango da, erdigunetzat Kristo berpiztua izango duen kreazio berri bati. Sinestekoa al da horrelako gauza handios bat? Hitz egin al genezake horrela ezer gertatu aurretik?
Guztiek uler ditzaketen irudietara jo du Jesusek. Gaur lurra argitzen eta bizitza posible egiten duten eguzkia eta ilargia itzaliko dira egun batean. Mundua ilun geldituko da. Gizadiaren historia ere itzaliko ote da? Horrela bukatuko ote dira gure esperantzak ere?
Markosen bertsioaren arabera, gau horren baitan ikusi ahal izango da «Gizonaren Semea», hau da, Kristo berpiztua, «aginte eta aintza handiz» etorriko baita. Dena argituko du haren argi salbatzaileak. Hura izango da mundu berriaren erdigune, betiko eraberritua izango den gizadiaren hasiera.
Badaki Jesusek ez dela gauza erraza bere hitzetan sinestea. Nola proba dezake gauzak horrela gertatuko direla? Xumetasun harrigarri batez, bizitza udaberri bailitzan bizitzera gonbidatu gaitu. Guztiek ezagutzen dute esperientzia: neguan hila zirudien bizitza esnatzen hasten da; pikondoaren adarretan hosto txiki berriak jaio dira. Guztiek dakite uda hurbil dela.
Orain ezagutzen dugun bizitza hau udaberria bezalako da. Artean ezin uztarik bildu. Ezin eskuratu dugu behin betiko lorpenik. Baina badira bizitza ernetzen ari delako seinale txiki batzuk. Mundu hobeago baten aldeko gure ahaleginak ez dira alferrik galduko. Inork ez du egun haren berri, baina etorriko da Jesus. Hura etortzearekin argituko da fededunek Jainkoa deitzen dugun errealitatearen azken misterioa.
33 Tiempo ordinario (B) Marcos 13, 24-32
NADIE SABE EL DÍA
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net
ECLESALIA, 14/11/12.- El mejor conocimiento del lenguaje apocalíptico, construido de imágenes y recursos simbólicos para hablar del fin del mundo, nos permite hoy escuchar el mensaje esperanzador de Jesús, sin caer en la tentación de sembrar angustia y terror en las conciencias.
Un día la historia apasionante del ser humano sobre la tierra llegará a su final. Esta es la convicción firme de Jesús. Esta es también la previsión de la ciencia actual. El mundo no es eterno. Esta vida terminará. ¿Qué va a ser de nuestras luchas y trabajos, de nuestros esfuerzos y aspiraciones?
Jesús habla con sobriedad. No quiere alimentar ninguna curiosidad morbosa. Corta de raíz cualquier intento de especular con cálculos, fechas o plazos. “Nadie sabe el día o la hora…, sólo el Padre”. Nada de psicosis ante el final. El mundo está en buenas manos. No caminamos hacia el caos. Podemos confiar en Dios, nuestro Creador y Padre.
Desde esta confianza total, Jesús expone su esperanza: la creación actual terminará, pero será para dejar paso a una nueva creación, que tendrá por centro a Cristo resucitado. ¿Es posible creer algo tan grandioso? ¿Podemos hablar así antes de que nada haya ocurrido?
Jesús recurre a imágenes que todos pueden entender. Un día el sol y la luna que hoy iluminan la tierra y hacen posible la vida, se apagarán. El mundo quedará a oscuras. ¿Se apagará también la historia de la Humanidad? ¿Terminarán así nuestras esperanzas?
Según la versión de Marcos, en medio de esa noche se podrá ver al “Hijo del Hombre”, es decir, a Cristo resucitado que vendrá “con gran poder y gloria”. Su luz salvadora lo iluminará todo. Él será el centro de un mundo nuevo, el principio de una humanidad renovada para siempre.
Jesús sabe que no es fácil creer en sus palabras. ¿Cómo puede probar que las cosas sucederán así? Con una sencillez sorprendente, invita a vivir esta vida como una primavera. Todos conocen la experiencia: la vida que parecía muerta durante el invierno comienza a despertar; en las ramas de la higuera brotan de nuevo pequeñas hojas. Todos saben que el verano está cerca.
Esta vida que ahora conocemos es como la primavera. Todavía no es posible cosechar. No podemos obtener logros definitivos. Pero hay pequeños signos de que la vida está en gestación. Nuestros esfuerzos por un mundo mejor no se perderán. Nadie sabe el día, pero Jesús vendrá. Con su venida se desvelará el misterio último de la realidad que los creyentes llamamos Dios. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).
* ORAR CON EL EVANGELIO:(Mc.13,24-32)
* DOMINGO XXXIII. T.O –B (Noviembre18)
* El evangelio de hoy es un texto que nos llena de esperanza y resistencia.
El Mensaje es que el mal no tiene la última palabra. “Los elegidos serán reunidos de horizonte a horizonte”. Ya no habrá nada que temer, la injusticia será aniquilada, el mal desaparecerá…
* Pero no hemos de esperar a la otra vida para que esto se realice. La comunidad creyente tenemos la responsabilidad de continuar lo iniciado por Jesús de Nazaret. Es verdad que la plenitud aquí es impensable, pero eso no nos quita de trabajar sin descanso para aproximarnos a ella. Contamos con el mensaje de esperanza de Jesús, de quien nos fiamos. Sabemos que Dios no nos defraudará.
* Creer en Jesús es comprometerse en la construcción del Reino. No se trata de cruzarse de brazos de cumplir una serie de normas, devociones o ritos. EL CRISTIAN@ SE DISTINGUE POR LO QUE CREE, POR LO QUE CELEBRA Y POR LO QUE VIVE.
* Hoy miramos también a María Madre de la Esperanza para que Ella nos ayude a vivir el Evangelio de su Hijo. Así, daremos frutos de amor, que siempre permanecen.
* O R A C I Ó N
*Jesús De Nazaret: Enséñanos a mirar al cielo.
*Enséñanos a gustar tus Palabras.
*Enséñanos a anunciar tu Mensaje.
*Enséñanos a sentir tu presencia viva,
*Enséñanos a reunirnos en comunidad de creyentes.
*Enséñanos a extender tu Reino.
*Enséñanos a no vivir cruzad@s de brazos.
*Enséñanos a escuchar a tu Espíritu.
*Enséñanos a recorrer tus caminos.
*Enséñanos a esperar tu venida gloriosa.
AMÉN.
* SEGUIMOS ORANDO
*Jesús de Nazaret, ayúdanos a discernir los signos de los tiempos. Que frente a lo que acontece en nuestra sociedad, ni nos durmamos ni nos desentendamos.
Que tengamos siempre presente que somos constructores de tu Reino.
Que los quehaceres y preocupaciones no nos hagan perder de vista lo fundamental.
Enséñanos a practicar la “esperanza” aquí y ahora.
Queremos creer en la familia, en la comunidad, en nosotr@s mismos. Aumenta nuestra fe. Y que siempre sepamos darte gracias a Ti, que eres
CAMINO, VERDAD, Y VIDA. AMÉN
*ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA
*Virgen De la Esperanza, Madre de l@s pobres, Señora de l@s que peregrinan, óyenos. Queremos caminar en la esperanza y vemos hay mucha miseria entre nosotr@s. Falta el pan material en muchas casas. Falta el pan de la verdad en muchas mentes. Falta el pan del amor en muchas personas. Falta el pan de tu Hijo Jesús cuya Luz tú nos trajiste en muchos corazones. Danos almas de pobres para ser felices y arranca del corazón de tantas personas el egoísmo que empobrece. Madre de la Esperanza, somos la Iglesia que camina hacia la Pascua.
Que los Obispos tengan corazón de Padre.
Que los Sacerdotes sean los amigos de Dios para las personas.
Que los laicos seamos ante el mundo, testigos de Jesús Resucitado. Y que caminemos junt@s con todas las personas compartiendo angustias y esperanzas, por los caminos de la paz en la justicia. Madre de Jesús y Madre nuestra, ilumina nuestra esperanza y que la sepamos contagiar. AMÉN.
*Z U R I Ñ E
CARLOS REY, de la Secretaria de REAS
CARLOS REY, de la Secretaria de REAS
“La Economía Solidaria no es una idea, es una realidad práctica. Es posible vivir de otra manera, liberar espacios fuera del sistema y construir alternativas”
“La Economía Solidaria sostiene en nuestro país 5.900 empleos, retribuidos con equidad, en 250 empresas sostenibles y comprometidas con el entorno”
“Los recursos que generamos retornan a la financiación ética de nuevas empresas y proyectos solidarios”
“Es preciso cuidar de las personas cercanas, corregir el impacto de nuestra actividad, y unirnos en torno a proyectos transformadores”Javier Pagola
Carlos Rey Bacaicoa, nació en Pamplona hace 52 años, en una familia de la clase trabajadora, donde su padre y su madre, militantes de lo social, educaron a diez hijos. Tras sus estudios primarios comenzó a trabajar como aprendiz de fontanería. Creció en el ambiente de la Txantrea, un barrio obrero organizado y reivindicativo, en el que despertó su compromiso solidario, dentro de una inquieta cuadrilla de amigos que acudían semanalmente a un taller de formación. Carlos es un autodidacta que se ha formado en la praxis social comunitaria y en la creación de empresas viables, cuidadosas con el medio ambiente, y que ponen en el centro de su actividad a la persona trabajadora Leer más
Para una búsqueda espiritual creciente
Fuente: Revista Aragonesa de Teología, 36 (julio-diciembre 2012) 7-22, CRETA, Zaragoza. Fe Adulta.
Redacción de Atrio,
Para este fin de semana ofrecemos una lectura más amplia de lo habitual, pero que esperamos resulte jugosa y provechosa. Se trata de un artículo recién publicado en la Revista Aragonesa de Teología por Enrique Martínez Lozano –a quien felicitaba José Arregi el pasado jueves– sobre un tema que coincide plenamente con la línea de ATRIO: la búsqueda interior.
Para una búsqueda espiritual creciente
Ni las personas ni los grupos humanos pueden soportar por mucho tiempo el vacío existencial. En un primer momento, quizás se eche mano de la compensación y de la “distracción”, pero la insatisfacción creciente desencadenará una actitud de búsqueda de la plenitud presentida: es la búsqueda espiritual. Algo así parece estar sucediendo entre nosotros. Leer más
El cardenal Rouco, que echó a desahuciados de la Almudena, se preocupa ahora por ellos
Pide una solución “justa y equitativa” al “angustioso” problema de los desalojos. A finales del pasado junio, al cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, no le tembló la mano a la hora de llamar a la Policía para que desalojara a un grupo de personas que se habían encerrado en la Catedral de la Almudena de forma simbólica para llamar la atención sobre “la gran estafa hipotecaria” y el drama social de los desahucios. Ahora, meses más tarde, y después de que este viernes, una mujer se haya arrojada al vacío desde su casa instantes antes de ser desahuciada, Rouco ha pedido una solución “justa, equitativa y solidaria” al “angustioso” problema de los desalojos.