El Estado laico puede ayudar a la Iglesia a ser más fiel al Evangelio

Carta abierta al cardenal Cañizares. Por la libertad de la Iglesia y la laicidad del Estado.

Lo confieso. Yo soy uno de esos católicos que hacen campaña para que no se marque la casilla de la Declaración IRPF a favor de la Iglesia, la “crucecita X tantos”. Señor Cañizares, el Papa Francisco dice que “El Estado debe ser laico”.

La laicidad significa que el Estado ha de respetar y garantizar la igualdad de toda la ciudadanía, sin privilegios a ninguna confesión religiosa. Ni siquiera a la Iglesia Católica, aunque la Constitución le reconozca un “trato privilegiado”.

La Iglesia Católica se propuso tender a la autofinanciación ya desde la transición. Y la realidad es que ha seguido el camino contrario, consiguiendo cada vez más financiación del Estado (ahora el 0,7% de los impuestos), además de otras muchas exenciones y privilegios. Así que resulta poco creíble su propósito de que “es preciso que caminemos hacia una cada vez mayor autofinanciación”, “Ojalá fuese posible una total autofinanciación porque supondría una Iglesia más libre…”

Así que ¡ánimo! Siéntase más libre del Estado, siendo “pobre” y “en salida”. El Estado laico le puede ayudar a ser más fiel al Evangelio. Que la Iglesia no se sienta perseguida por el laicismo.

Es verdad que va “hacia tiempos no fáciles”. Ya no es tiempo de “Cristiandad” ni de “nacionalcatolicismo”. La Iglesia ha de encontrar su sitio en una sociedad secularizada, y ser una presencia significativa del Evangelio.

No por lo mucho que hace, como si hubiera que reconocerlo y pagarlo. El “mantenimiento” de la Iglesia es asunto suyo, no de la ciudadanía ni del Estado. No puede depender de la casilla “X tantos”.

Yo no la he marcado y no siento “un pecado contra la Iglesia” ni dejo de sentirme Iglesia por eso. Es más, invito a que no se marque. Por la libertad de la Iglesia y la laicidad del Estado. Quien quiera ayudar tiene otros cauces.

Fraternalmente

Demetrio Orte en Religión Digital, 6 de mayo de 2018