DOMINGO XXIII DEL T.O. Ciclo A – (Mt. 18,15-20)

      

                                   ORAR CON EL EVANGELIO 

7 septiembre 2008

Señor Jesús:

Hoy nos invitas a ahondar en nuestra relación comunitaria, a la corrección fraterna: respetar a las personas y colaborar al bien común, son derechos y deberes reforzados por tu Evangelio.

¡Que cosa más difícil nos pides, Señor!.¡Qué difícil es, saber hacerlo bien! Y sobre todo cuando el otr@ me ha ofendido.

Que no me pare en las apariencias, en las sospechas, en las habladurías.

Ponerse ante la Voluntad del Padre, ante el sufrimiento de los más débiles, es un don del Espíritu Santo.Por eso la corrección habría que empezarla con oración.

Enséñanos a ir al encuentro del que nos ha ofendido o ha ofendido a otro, con mansedumbre, con bondad, con ternura; porque si no, puedo empeorar las cosas…

Nos dices: “Si dos de vosotros se ponen de acuerdo para pedir algo, se lo dará mi Padre del Cielo, porque allí estoy Yo en medio de ellos. Aquí nos haces descubrir, la fuerza del “grupo”, de la “comunidad”.

Por eso te decimos a ti, Cristo nuestro, que nos llenes de tu Espíritu antes de corregir, sólo así, encontraremos la Voluntad del Padre.Cristo Jesús,

Llena a tu Iglesia, siempre débil y llamada a la perfección, a cada un@ de los que la formamos, de tu Espíritu, cuando tenemos que corregir y cuando somos corregidos.

Cuando tenemos que perdonar o queremos ser perdonados.

Recordando tus palabras: “Cuando estáis reunidos en mi nombre, Yo estoy en medio de vosotros”.                                                                                  

ZURIÑE