Lecturas: Hec 12, 1-11 Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9 2ª Tim 4, 6-8. 17-18. Mt 16, 13-19
IDEAS SUELTAS
Hoy la fiesta de los santos apóstoles desplaza el domingo XIII del tiempo ordinario. Esta fiesta tiene formularios propios para la misa de la vigilia. Fiesta antigua y solemne de la Iglesia católica, con toda la historia que esta iglesia ha ido depositando en ella.
Para el tema ecuménico, ya Juan Pablo II pedía a las demás confesiones cristianas esfuerzo y ayuda para buscar entre todos el sentido verdadero del ministerio papal y de la primacía de la Iglesia de Roma sobre o al lado de las demás. ¿Qué concreción adquiere entre nosotros la vieja fórmula de Ignacio de Antioquia de “Iglesia que preside en el territorio de los romanos, (…) a todos los congregados en la caridad”? Los últimos obispos de Roma (de Pablo VI a Benedicto XVI) reconocen que su tarea como tales es el mayor obstáculo para la reunión de los cristianos. Esa tarea del obispo de Roma -para la mayoría, de sólida tradición evangélica, pero tan discutible y movediza al concretarse en la historia-, es el verdadero obstáculo a la unión.
Lecturas: Jr 20, 10-13. Sal 68, 8-10. 14. 17. 33-35. Rom 5, 12-15. Mt 10, 26-33.
SUGERENCIAS. IDEAS SUELTAS
El miedo. Ha merecido toda clase de estudios. Tiene ciertamente mala prensa. Los héroes, los hombres y mujeres enteros, no lo padecen o no lo muestran. A todos nos enseñan ejercicios para vencer el miedo. El miedo es demasiado personal y subjetivo, sin que nadie pueda negarle nunca un punto de objetividad. El miedo es plural y diverso; es contagioso. Forma parte de la salvación integral: “libres de temor,” Lc 1, 74. Salvados, no pasaremos miedo. Pasa miedo Jeremías de habladurías y cuchicheos, de amenazas de humillación y venganza (1ª lec). En la 2ª lec aparece la muerte, causa de un miedo prácticamente universal. Y el evangelio nos manda que no pasemos miedo ni de los hombres, que no tienen la última palabra, ni de la muerte corporal que dejará espacio a la intervención salvadora de Dios.
En nuestra sensibilidad no cabe fácilmente un pueblo elegido entre y sobre los demás, un pueblo “enchufado” de Dios. Tanto la 1ª lec como el evangelio hacen referencia a ese pueblo de Dios; en la 1ª, otorgando título de reyes y sacerdotes a los miembros de ese pueblo. ¿Existe un pueblo elegido? ¿Podemos negar nosotros a Dios la posibilidad de que sea así? Cada momento de la historia tiene su forma de ver a Dios y en la nuestra no entra el capricho y el favoritismo por su parte. El pueblo de Dios es el pueblo entero de los humanos de siempre.
Un cuaderno de "Cristianisme i Justicia"que actualiza "Las cinco llagas de la Iglesia" que Rosmini publicó en 1832.
La Fundación "Cristianisme i Justicia ", Centro de Estudios promovido por la Compañía de Jesús de Catalunya, ha publicado su Cuaderno Nº 153 con el titulo "¿Qué pasa en la Iglesia?" (www.fespinal.com) El trabajo conjunto de cuatro autores, entre ellos González Faus, hace un diagnóstico de algunos aspectos del funcionamiento actual de la institución eclesial poco acordes con el Vaticano II.
El tema de las comidas de Jesús ha cobrado últimamente una enorme importancia tanto en la investigación histórica sobre él, como en el planteamiento teológico que de este hecho se deduce. Parece costumbre adquirida por Jesús la de comer con los suyos y también con los que no eran de los suyos, incluyendo mujeres -de buena y mala fama-, pecadores, soldados, recaudadores. Estas comidas han de ser muy tenidas en cuenta al reflexionar sobre la Eucaristía y sobre las comidas posteriores del Resucitado. De estas comidas frecuentes deducirán algunos su fama de “comilón y bebedor”. Eran la forma práctica y visible (signo) de anunciar el Reino como banquete “con publicanos y pecadores”, sin límites morales, étnicos, o sexuales. De una de esas comidas habla expresamente el relato evangélico de hoy.