Hemos solicitado un comentario a Plazido Erdozain sobre el posicionamiento de Fernando Sebatián con respecto al euskera. He aquí su aportación:

Punto previo . Aquí no voy a tratar de juzgar personas y menos intenciones. Si el autor cree que está dando juicios desde una perspectiva cristiana, sus motivos, no razones, tendrá... pero creo que lo que realmente nos ofrece son análisis y criterios sociológicos de nuestra realidad tal como él la percibe en su calidad de persona significativa en ella. Y él, que sepamos, no es un especialista en lingüistica, como tampoco lo soy yo... Tampoco voy a juzgar su comportamiento frente al euskera, desde su promesa de aprenderlo, para ser obispo de todos, hasta el desmantelamiento de la secretaria pastoral de euskera porque no eran buenos funcionarios... Otros, implicados, podrán hacerlo mejor que yo. Me limitaré a unos apuntes sobre lo que yo pienso de sus palabras...

Pero cuando una persona quiere expresar una postura ética, lo primero que precisa es que sea honesto con la realidad, ya que debemos sospechar que cuando no se es, sucede lo que nos enseña la experiencia y lo advierte Pablo: que secuestran la verdad (Rom.1,18). Esta honestidad con la realidad es dejar hablar a la realidad y no inventarsela; hacer un análisis lo más objetivo posible... Y los análisis que hace Fernando Sebastián son subjetivos y voluntaristas; con poca honestidad. Pero este en un tema en el que no entro ahora, a pesar que de ese análisis o interpretación subjetiva de la realidad va a depender sus conclusiones morales.

A. El valor del euskera.

Su acercamiento al tema lo realiza desde una postura de cierta admiración para con nuestra lengua: "El lenguaje es un elemento decisivo en la creación de una conciencia colectiva y diferenciada". "Los vascos tienen una lengua antiquísima y venerable, ciertamente minoritaria, que ellos aman extraordinariamente... una lengua pacífica y entrañable... que tenemos que mirar con aprecio y simpatía... El vasco es una realidad cultural muy anterior y muy superior a cualquier idea política...", etc.

Como puede advertirse, se habla de ella como si se tratara de una hermosa pieza de museo, proyectando así una visión estática de la misma. Con esta perspectiva (¿ingenua?) dificilmente puede captar la realidad real que es siempre histórica y evolutiva. Sería como pretender captar en una foto instantanea y estática la imagen real de Indurain corriendo en bicicleta... Así no se percibe la evolución del euskera o las persecuciones que ha sufrido, y puede afirmar que es una lengua minoritaria (no minorizada) sin indicar los motivos históricos de su minorización injusta, violenta, secular y actual. Por eso el obispo se cura en salud advirtiendo que "no es posible legitimar las situaciones actuales a partir... de situaciones pasadas". Así aqui ya no hay responsables... si el euskera 'corre riesgos de desaparición' es como cuando una zapato se desgasta de tanto usarse.

B. ¿Será el euskera fuente de tantos males como apunta el obispo?

"La conciencia de este riesgo de desaparición de su lengua fue sin duda un elemento activador del nacionalismo... el vasco (euskera o vascuence) es además un instrumento de difusión de sus ideas culturales y políticas... (Claro, en manos de los malos) en manos de las organizaciones nacionalistas más radicales... es hoy, en ocasiones por culpa de la manipulación política, una fuente de tensiones y discordias... (Y todo por) dejarse influenciar de unos partidos que no son navarros ni buscan sinceramente el bien de los navarros...".

Comenzando mi comentario por el final, quisiera decir que mis abuelos y mis padres eran nacionalistas y militantes de sindicatos abertzales antes de la guerra civil, bendecida por el magisterio eclesiástico... Y no eran los primeros en Navarra... ¿Quien le ha dicho a F.Sebastián que esos partidos no son navarros..? ¿No buscaban ellos el bien de los navarros? Me parece una calumnia, aunque tenga que salvar su buena fe. Este juicio coincide a la letra con el de la extrema derecha navarrista, que ven en todo gesto de solidaridad de los vascongados una invasión injusta...

Nadie puede negar la importancia de la lengua de un pueblo en su proceso de identidad... Todos los pueblos sin estado que toman conciencia de su minorización asumen su lengua como un elemento importante en su imaginario identitario. No solo los navarros. La capacidad de una lengua para la creación de un 'nosotros' político es evidente y está suficientemente estudiado. Lo mismo que es real el hecho de que todos los pueblos dominadores universalizan su lengua porque, como dice Nebrija a Isabel la católica, 'la lengua siempre ha sido compañera del imperio... y allí donde lleguen las armas de su majestad podrá imponer también esta lengua'. Esto, ¿no es utilización de la lengua pra fines nacionalistas? Ni para los españoles ni para los franceses ni para los vascos su lengua es un elemento neutral; es y ha sido mas bien un campo de batalla... Dominar la lengua y su vocabulario se ha mostrado imprescindible para toda dominación. Y pretender ser ingenuo sobre esto está muy cerca de la astucia. Un conquistador español en Chile, para justificar el que se impusiera el castellano en las Indias le escribía al rey de españa que los indigenas "al aprender nuestra castilla nos toman más afición".

C. Es curioso el esfuerzo 'con agrado' que hace Don Fernando por querer probar que lo que él llama el 'vasco' es una lengua también española (castellana). Seguramente que los franceses no estarán de acuerdo, porque para mantener la minorización del euskera de Zuberoa, Behenafarroa y Lapurdi dicen también que el euskera es francés... Precisamente la denominación de 'vascos', durante siglos, solo se aplicaba a los de iparralde. "Si los vascos son españoles (¿todos?), hay que reconocer con agrado que la lengua vasca es también una lengua de algunos españoles, una lengua también española (¿afirmación en nombre de Dios?)... considerar al vasco como algo extraño y peligroso es dar la razón a los que dicen que los vascos no son españoles". Sería estupendo que nuestra iglesia y el gobierno de Navarra, concientes de la importancia de la lengua en la identidad de un pueblo, se dedicaran en cuerpo y alma a potenciarla y cultivarla... Pero...

Además de la falta de lógica que se manifiesta en todo este discurso, difícilmente explicable en una persona de tanta formación neoescolástica como monseñor, parece contradecir la vieja teoría de Isidoro de Sevilla que decía aquello de "cuantas lenguas, tantos pueblos". Y si somos un pueblo, nos corresponde el derecho de autodeterminación que nuestro teólogo lo despacha con unas consideraciones subjetivas. Es curioso que en todo el documento habla de independencia y no de autodeterminación. Creemos que en toda teoría sobre la democracia está claro que la autodeterminación es un derecho y la independencia una posible opción política del pueblo autodeterminable.

D. Quizás lo más distorsionador de la realidad de este posicionamiento episcopal es su comprensión del "euskeraz bizi" como reivindicación de muchos que consideramos nuestro euskera como matriz cultural de nuestro pueblo navarro. Leamos despacio esta perla episcopal: "No basta aprender y hablar vasco, hay que vivir en vasco. Y vivir en vasco, para muchos, significa saber que uno no es español, sino que es miembro de un pueblo oprimido y ocupado. Vivir en vasco, en esta mentalidad, agresiva y proselitista, significa desarrollar la desconfianza hacia los españoles".

Se trata de una perla falsa de quien no ha comprendido. Somos muchos los que tenemos conciencia de no ser españoles mucho antes de saber euskera y de reivindicar el derecho de poder vivir en euskera en nuestro propio pueblo y en la iglesai. También tratamos de reivindicar el derecho a vivir en euskera -'euskeraz bizi'- en nuestra eclesialidad. Recuerdo un día, después de misa, en Azkarate... todos aquellos hombres mayores estupendos decían que sabían castellano, pero ahí estaban esperándome al parecer, para comentarme que habían ido a la consulta médica de Arribe y que se habían encontrado por primera vez con un médido erdaldun y no le habían sabido explicar bien sus dolencias. Estaban avergonzados, como sintiéndose culpables. Me pedían que hicieramos algo para que les mandaran un médico euskaldun... Hablé con el doctor, un señor con gran sensibilidad humana, y me manifestó su voluntad de aprender euskera... ¿Se puede despachar este tema diciendo con tanta frivolidad que hoy todos saben castellano (español)?

Para nosotros, euskeraz bizi es un derecho de todos los euskaldunes para vivir en nuestra tierra, la tierra del euskera, Euskal Herria, y poder desarrollar nuestra vida social, sobre todo a nivel de instituciones públicas y en la iglesia en euskera, nuestra lengua matriz; ni más ni menos. Pero muchos de ellos dicen que el euskera es como el inglés o el nahuatl. Por eso hemos pedido siempre un obispo euskaldun y poder llegar al arzobispado para vivir nuestra eclesialidad también en euskera. Son pues dos cosas diferentes el euskeraz bizi y el saberse o no españo, aunque la lengua sea, por si mism, un agente del 'nosotros político'.

Él, a quienes pretendemos poder vivir en euskera, nos denomina radicales, agresivos. proselitistas, etc. No descubre esas actitudes en aquellos que hoy también le siguen poniendo impedimentos a nuestra lengua, la marginan de sus oficinas e instituciones, impiden que los estudiantes puedan estudiar en la lengua por la que ellos o sus padres han optado, dividen a los navarros en zonas parecidas a las reservas, segregando a unos navarros de otros en sus derechos a la hora de poder escoger su lengua de formación, aprendizaje y vida. ¿No tienen todos los navarros los mismos derechos..?

En este aspecto, la iglesia de Dios que vive en Navarra se acomoda a los criterios de los gobernantes al respecto. Pero esto sería otro tema en el que no voy a entrar de momento. Ya otros lo han hecho, pero cuando se han sentido señalados han lanzado a sus 'teóricos' a hacer la apología de las bondades de unos cuantos curas euskaltzales como si eso fuera la acción de la iglesia entera y de su magisterio, sabiendo que no es verdad... Es el defecto de todos los buenos funcionarios... más amigos del jefe que de la verdad.

volver-atzera

 

Erdaldunek ez gaituzte ezagutzen
geure hizkuntzan,
eta hizkuntza arrotzean
ezin gu egiaz ezagutu;
eta ezagutzen ez dena,
nola maite?

(Joxian Artze)

 

UN LIBRO PARA COMPRENDER
LA SITUACIÓN DEL EUSKERA.

'Navarra, Gipuzkoa y el euskera. Siglo XVIII'

José María Jiménez Jurio es un amigo historiador que, desde el estudio de la propia historia, ha sabido descubrir el valor, el significado y la dignidad del euskera para constituir la navarridad y su identidad como pueblo. Hoy nos regala con otra de sus producciones científicas: Pocos como él han comprendido la situación del euskera, no como un problema de desgaste de una lengua menor ante la presencia de otra lengua mayor, sino como producto de un proyecto interesado y astuto de minorización y de violencia injusta. En este libro el historiador, con los datos objetivos, analiza las causas de la discriminación de nuestra lengua matriz.

El autor analiza 27 documentos de los archivos diocesanos y del Consejo real navarros, 17 de los cuales son inéditos y elige el espacio geográfico de Navarra y de Gipuzkoa porque 'han pertenecido al obispado de Pamplona, además de ser fronterizos y, a partir de la conquista de Nafarroa (1512) ambos territorios 'formaron un único virreinato y se hallaban bajo una misma autoridad'

Joseba Intxausti: Este libro es 'el episodio más rico y matizado que hasta el presente se ha podido estudiar en torno al euskera en cuanto a referencias documentales institucionales tanto en Navarra como en Gipuzkoa'

Goio Monreal: El libro servirá para recuperar la memoria histórica del euskera en Navarra, algo que no se hizo cuando 'el Amejoramiento no quiso declarar al euskera como lengua propia' de Nafarroa... porque 'ninguna comunidad tiene tantos títulos como Navarra para declarar a su lengua (el euskera) como propia'.

Si se ha perdido esta conciencia euskaldun en muchos navarros ha sido porque la población vasca llegó a acomplejarse con respecto a su propia lengua, viéndola como algo tosco y rural, y el euskera cayó en la zona media y los valles pirenáicos.

 

Dicen que Francisco de Xabier, el hijo pequeño de los señores de Xabier, fue a París, mientras su padre y sus hermanos luchaban en las batallas de Iruñea, Noain, Amaiur y Ondarribia contra los ejercitos castellanos... Es evidente que él no era español y menos castellano, pues nació y vivió en el reino de Nafarroa independiente. Su padre era de Iutsu, en Iparralde,.

Cuando llegó a la universidad de la Sorbona tenía que identificarse y, no siendo ni castellano ni francés, escribió: "Soy de linaje y cultura vasco; de nación, navarro".

Pero lo más curioso sucedió despues de muerto. Resulta que cuando lo quieren proclamar santo, surgió en el Vaticano un problema, ya que en la biografía oficial no sabían qué nacionalidad aplicarle y se conviertió ello en un problema diplomático entre franceses y españoles...

Al final tuvieron que dirimir el contencioso poniendo unicamente su verdadera nacionalidad: Francisco de Xabier, nabarro.

COMENTARIO A LAS DECLARACIONES DEL OBISPO