1. A nivel institucional.

Ya hemos apuntado el hecho de que, históricamente, las diócesis del sur de Euskalerria mantienen relaciones pastorales a muchos niveles: liturgia, secretariados sociales, euskera, cartas pastorales conjuntas, reuniones de arciprestes, jornadas por la paz, etc. La diócesis de Baiona, en Iparralde, se relaciona OFICIALMENTE casi únicamente en el tema del euskera en la liturgia...

El Consejo del Presbiterio de Iruña, presidido por su obispo, en sesión del 19-20 de febrero de 1976 ya había aprobado por amplisima mayoría tanto la 'intercomunión pastoral' de las cuatro diocesis vascas, como "dar pasos pertinentes para una modificación de los límites de las provincias eclesiasticas de Pamplona y Burgos". Todos sentían esa necesidad.

A partir de febrero de 1979 los obispos nombrados para el servicio de las diocesis de las vascongadas y Navarra eran todos vascos: José María Zirarda, Luis María Larrea, Juan María Uriarte, José María Setién y José María Larrauri. La coyuntura, el 'kairos, o el oportunismo político así lo requería... Lo cierto es que con estos nuevos obispos vascos se consolidó el trabajo coordinado y el magisterio colectivo del episcopado vasco. Publicaron varios documentos colectivos cuyo resumen puede leerse en: "Relaciones y actividades pastorales comunes de las diocesis de Pamplona, Bilbao, San Sebastián y Vitoria" (BOOV. 8-9. 1991), así como en el libro de Félix Plazer: Creer en Euskal Herria...

Fueron intensas especialmente las reuniones de los SECRETARIADOS SOCIALES de las cuatro diocesis con documentos iluminadores de la conciencia cristiana de nuestras comunidades cristianas, como: "Ante el referendum sobre el Estatuto vasco; "Violencia armada en el País vasco"; "Más allá de la política"; "La manipulación social de la verdad"; "Alternativa para la crisis", etc.

Una obra gigantesca conjunta fue, después del concilio, la adecuación de la liturgia en euskera para todas las diocesis, las traduciones de los textos litúrgicos, el cantoral común para la liturgia, el breviario, etc. y la misma biblia. Cada año se tenía una reunión de representantes de los arciprestes generalmente en Loyola, donde se planificaba el trabajo común para todo el año o el curso pastoral... Podríamos alargar la lista...

Pero este espíritu se fue apagando cuando volvieron los nombramientos de los obispos ajenos a nuestra cultura y a nuestra ideosincracia en Bilbao y Pamplona. Siguieron produciendo a duras penas y con bastante conflicto algunos documentos en común, pero el acercamiento a los problemas fueron haciendo esos documentos insignificantes para la mayoría de las comunidades cristianas y las reuniones de Secreatriados y de arciprestes fueron desapareciendo...

2. A nivel de Iglesia popular.

Durante la época del franquismo la coordinación, a niveles de clandestinidad, de sacerdotes y comunidades de los cuatro herrialdes y diocesis de Euska Herria sur fueron intensas y ejemplares. Esa historia ya está escrita en el libro: El clero vasco en la clandestinidad. Esa coordinación transcurre desde 1940 hasta 1968.

Desde 1968, la parte más comprometida del clero vasco comineza también un camino nuevo cuyo testimonio más signnificativo fue la "Cárcel concordataria de Zamora". La crisis política y eclesial que se estaba viviendo hacía cada día más urgente la coordinación de comunidades populares y de sacerdotes. Las primeras relaciones interpersonales de sacerdotes y comunidades de las distintas diocesis se da alrededor de la liberación de los sacerdotes presos en Zamora, pero el punto de partida de una relación orgánica se da el 3 de marzo de 1976, con la muerte a balazos por la policia españolade los cinco obreros que estaban reunidos en asamblea en la iglesia de san Francisco de Asís de Gazteiz-Vitoria y la declaración firmada por 1.055 sacerdotes de las cuatro diocesis (1.055 apaizen agiria).

A partir de este año las reuniones van creciendo y se extienden también a sacerdotes y comunidades de la diocesis de Baiona en Iparralde. Esta nueva coordinación de comunidades y de sacerdotes tiene ya una caracteristica espcial. Si anteriormente movimientos como la JARC o Herri Gaztedi habían girado unicamente alrededor de la problemática social, ahora es asumida la problemática de la opresión de la cultura vasca y de los problemas de su identidad como pueblo que trabajan pastoralmente coordinadas a través de todo Euskalerria, consolidandose las Coordinadoras de sacerdotes (CSEH) y la de comunidades cristianas populares (CCP), así como nuestra revista 'H2000E.

A nivel de sociedad civil.

Por supuesto, la mayoría de los movimientos culturales, políticos y sociales asumen Euskalerria como el "marco" de su espacio 'práxico' a diferentes niveles.

El más significativo y con mayor futuro es 'Euskal Herriko udal ordezkarien Biltzarra', pero éste ha sido combatido desde diversos ámbitos.

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NIVELES DE COORDINACIÓN
DE LA PASTORAL