El arzobispo
de Toledo y Primado de España, Antonio Cañizares, abogó
ayer por abordar «la defensa de la unidad de España» y
plasmarla en una instrucción pastoral, porque «es un problema
que atañe a una cuestión moral». En el transcurso de una
cena, adelantó que algunos obispos ya han expresado su acuerdo con
esta propuesta.
Durante una cena de la Unión Católica de Informadores y Periodistas
de España (UCIP-E), el arzobispo de Toledo y Primado de España,
Antonio Cañizares, afirmó el martes que algunos obispos le han
mostrado su adhesión a la propuesta de abordar «la defensa de
la unidad de España» y plasmarla en una futura instrucción
pastoral, porque «es un problema que atañe a una cuestión
moral».
En referencia a la Instrucción Pastoral «Valoración moral
de terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias»,
que aprobó la LXXIX Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal en
noviembre de 2002, Cañizares insistió en su idea de «continuar
con la discusión sobre los nacionalismos». En su opinión,
ese texto debe ser el punto de partida para completar una reflexión
sobre «la unidad de España, porque se está perdiendo la
base de esa unidad».
En citado texto, la Conferencia Episcopal dejó claro que «no
sería prudente ni moralmente aceptable poner en peligro la convivencia
de los españoles, negando unilateralmente la soberanía de España,
sin valorar las graves consecuencias que esta negación podría
acarrear».
Remarcaron, además, que pretender convertir una nación en Estado
«ignorando las múltiples relaciones históricamente establecidas
entre los pueblos, y sometiendo los derechos de las personas a proyectos nacionales
o estatales impuestos de una u otra manera por la fuerza, dan lugar a un nacionalismo
incompatible con la doctrina católica».
Gara, 04enero29