|
ORACION DE DICIEMBRE DE 2000KO
ABENDUAREN OTOITZA
SARRERA - INTRODUCCIÓN
Buenas noches a todos, as. Sed bienvenidos a este momento de encuentro,
de oración y de crecimiento. Hoy como introducción a la oración, os
invitamos a la reflexión que Monseñor Oscar Romero hace sobre la misión
del profeta para que nosotros también iniciemos el camino de la conversión
y compromiso. El decía: “El profeta es como el Espíritu, se mueve como
el viento, no tiene puesto fijo, rompe la fijación de la estructura,
se mueve del templo a la plaza pública y penetra en el ruido de la acción
como en el silencio de la contemplación. El profeta no habla sino que
grita, porque el nombre de Dios o un mundo que, lleno de ruidos de pecado,
no quiere escuchar. Cuando el recurso del rey a los sacerdotes no funciona
entonces recurre a la ciencia. Este proceso de ataque al profeta es
a veces sencillo, a veces sofisticado, comienza calificándolo de demente,
loco y víctima de una enfermedad que te hace objeto de compasión y de
cuidados médicos, para lo cual habría que retirarlo a un lugar de oración.
Para no tener la oposición del sector más cultivado de la sociedad a
esa medida, el rey recurre a falsos profetas que con plumas fáciles
o peroratas de mercado, mediando siempre un sueldo a su favor, tratan
de convencer al pueblo de que el profeta esta desequilibrado y por ello
puede desestabilizar los poderes del estado, desfigurar el rostro de
la iglesia y arrastrar a la población a una guerra civil.
Si todas esas medidas se revelan inútiles e ineficaces, porque no es
fácil engañar a un pueblo, entonces el rey permite que entren en juego
fuerzas ocultas que, con la mística de salvar a la nación y a la iglesia,
contratan pistoleros a sueldo para callar la voz del profeta. Asesinado
al profeta, cuando su voz ha sido acallada, el rey y a veces los sacerdotes
con él, quieren justificar lo injustificable. Tratan de explicar al
pueblo que aquel hombre murió victimita de su intransigencia, de su
terquedad y del mismo torbellino que causó por los vientos que levantó.
El profeta ya no está allí para defender la verdad, pero su palabra
queda como testigo para la posteridad de que lo suyo no fue intransigencia
sino fidelidad a la justicia y al amor de Dios”. ( Monseñor Romero “Cartas
personales, pensamientos y consejos” de Jesús Delgado).
ACTO DE REFLEXIÓN Y PERDÓN
Pedro Casaldáliga
...Si no os hacéis tercermundistas, no entraréis en el Reino de los
cielos. Si no hacéis vuestro el Tercer Mundo, ni siquiera seréis del
mundo humano. No entraréis en el Reino, si no entrareis en el mundo.
Señor ayúdanos y perdónanos.
...Hace tiempo os lo decimos, el problema no es el Este, es el sur,
el sur, hermanos.
Señor ilumínanos y perdónanos.
...La verdadera solidaridad, más evidentemente cuando se trata de solidaridad
cristiana, es la que se ejercita a favor de los perdedores históricos.
Señor comprométenos y perdónanos.
...Parece ser que cada día son más en la Iglesia y en el mundo, los
que se muestran cansado de oír hablar de pobres y de “opción por los
pobres”. Sería vital que esos señores entendieran que son muchos más
los que hace tiempo están cansados de ser pobres.
Señor perdónanos, perdónanos.
KANTA
Eskerrik asko,
Jauna, bihotz bihotzetik
Eskerrik asko, Jauna,
orain eta beti.
- EVANJELIOA:
La gente le preguntaba: -¿Qué tenemos que hacer? Y
les contestaba: - El que tenga dos túnicas, que le dé una al que no
tiene ninguna, y el que tenga comida que haga lo mismo. Vinieron también
unos publicanos a bautizarse y le dijeron: - Maestro, ¿qué tenemos
que hacer?. El les respondió: - No exijáis nada fuera de lo fijado.
También los soldados le preguntaban: - ¿Y nosotros qué tenemos que
hacer? Juan les contesto: - No uséis la violencia, no hagáis la extorsión
a nadie y contentaos con vuestra paga. El pueblo estaba a la expectativa
y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías. Entonces Juan les
dijo: - Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que
yo, a quién no soy digno de desatar la correa de las sandalias. El
os bautizará con Espíritu Santo y fuego. En su mano tiene el bieldo
para aventar su parva y recoger el trigo en su granero; pero la paja
la quemará en un fuego que no se apaga. Con estas y otras muchas exhortaciones
anunciaba al pueblo la buena noticia.
- LECTURA DE TEXTOS DE ROMERO
Tengo miedo como todos los humanos, pero cuando se ha abrazado
la radicalidad del evangelio, es una contradicción aceptar escoltas o
protecciones. Son privilegios que no se puede permitir quien tiene la
obligación de predicar la justicia y la verdad. Yo tengo que arriesgarme,
como cualquier otro ciudadano de mi pueblo, en la lucha por la libertad.
“Como cristiano no creo en la muerte sin resurrección; si me matan resucitaré
en el pueblo salvadoreño... Si llegasen a matarme perdono y bendigo a
quienes lo hagan. Un obispo morirá, pero la Iglesia que es el pueblo no
perecerá jamás...”
Poema de Monseñor Pedro Casaldáliga a Monseñor Romero:
Pobre pastor glorioso,
Abandonado
por tus propios hermanos de báculo y mesa.
(Las curias no podían entenderte,
ninguna sinagoga bien montada
puede entender a Cristo).
- SILENCIO Y REFLEXIÓN
DE LAS LECTURAS
CANCIÓN DE DESPEDIDA:
CON VOSOTROS ESTÁ
La bienaventuranza de la contemplación
Mi entusiasmo se desborda, Señor,
al contemplar las obras de tus manos.
¡ Ojala que mi canto supere los límites de mi pequeñez
para anunciar, día y noche, tu fidelidad;
para hacer llegar, incluso a los que no piensan en ti
los ecos del gozo de tu amistad!
El hombre esclavizado solo tiene ojos para aquello
que satisface su pasión, dejándolo siempre abocado
al abismo de los más crueles desengaños.
Y el insensato, aquel que solo confía en los resultados del análisis
y en las conquistas de la técnica, no conserva espacio libre en su corazón
para que TÚ le cantes la suprema verdad
de lo que permanece inasequible a la tensión y al esfuerzo programados.
Parece que sus obras llegan lejos
y que sus vidas escalan pedestales de honor imperecedero;
pero son como hierba que jamás se hace fruto
y que nadie se acuerde de bendecir su nombre.
Por muchos esfuerzos que hagan sus secuaces
para mantener viva su memoria,
manejando programas de TV y falseando páginas de la historia
¡Nadie los recordará como benefactores!,
ya que solo permanece la obra que desconoce el orgullo
y anuncia tu poder que todo lo sustenta.
Yo, Señor, soy como nada cuando me pongo ante ti;
pero me siento seguro al amparo de tu bondad.
Yo cimiento mi vida en la contemplación de tu nombre,
porque no hay fecundidad comparable
a la del que permanece plantado
en la tierra firme de tu amor.
¿Qué me importan la enfermedad, la vejez ni la muerte,
si Tú eres la juventud eterna
y tu alegría es la fuente de cuantos se alegran en ti?
¡Sólo por ti me renuevo en la esperanza
de seguir siendo hombre entre los hombres,
hermano entre los hermanos,
libre con la libertad de cuantos
entregaron su libertad a Ti
- CANCIÓN DE DESPEDIDA: NO HAY COSA MÁS BONITA
Con vosotros está y no le conocéis,
con vosotros está, su nombre es el Señor. (bis)
Su nombre es el Señor y pasa hambre
y clama por la boca del hambriento
y muchos que lo ven pasan de largo,
acaso por llegar temprano al templo.
Su nombre es el Señor y sed soporta
y está en quien de justicia va sediento
y muchos que lo ven pasan de largo,
a veces ocupados en sus rezos.
|