El día de los Inocentes, en muchos lugares, ha sido considerado tradicionalmente como el día de las bromas, el día de la "inocentada". Desde hace más de quince años, nuestro Comité quiere recordar en este día a los Inocentes del mundo, y en especial de América Latina, que siguen muriendo hoy antes de tiempo, víctimas de los modernos Herodes.
Ante el consumismo de los festejos navideños en nuestra sociedad, queremos hacer un alto para el ayuno y la reflexión, para la oración y la solidaridad, que supongan una respuesta alternativa al modelo que se nos ofrece como único.
Este año compartimos la celebración con la parroquia Santa María de Barañain.
Los acontecimientos en los que
nos vemos inmersos, las guerras que nos acechan, son las guerras del poder, de
la rapiña, de la voracidad del gran capital que generan la miseria, la marginación,
el hambre, la desnutrición y la injusticia para con los más desfavorecidos. Es
la muerte injusta de nuestros inocentes. Todas las guerras generan víctimas 'inocentes'
en un contexto que nunca podemos aprobar o permitir desde la perspectiva de nuestro
ser cristiano. Nos encontramos en una fase de globalización competitiva radicalmente
opuesta a la globalización cooperativa y solidaria.
La creación entera, el corazón humano reclama una sociedad donde surjan nuevos
valores de la solidaridad y de compasión universal, el descubrimiento de la gran
familia humana como la nuestra propia y de las personas de los diferentes pueblos,
lenguas y culturas como algo gratificante y fuente de riqueza. Estamos todos bajo
el mismo arco iris de la solidaridad, del respeto y de la valoración de las diferencias.
Podemos preguntarnos: y en esta realidad, ¿qué nos dice hoy el seguimiento de
Jesús? El testimonio y la palabra de Jesús rompen las leyes que esclavizan, debilitan,
explotan y dificultan la vida. Si la vida se tambalea o la dignidad humana está
en peligro, Jesús nos recuerda que Dios oye el clamor del pobre y de los pueblos
sojuzgados que suplican su ayuda. La palabra de Jesús resuena dentro de nuestra
Historia, no desoye la injusticia sino que es Jesús que se encama, que habita
y vive en su pueblo como Dios de la misericordia y la justicia.
Jesús viene a traer las bases de una verdadera solidaridad que abarque todo el
cosmos, la vida entera. Jesús, hoy, día de los inocentes, nos habla en todas las
víctimas de nuestra aldea global, pero nuestro mundo es muy ruidoso y activo y
es difícil conseguir silencio y calma, por eso a veces no lo oímos.
Este año queremos mantener la apertura al espacio virtual que nos ofrecen las
nuevas tecnologías. Nuestro deseo es compartir en él nuestra oración y nuestra
reflexión, y ofrecer un espacio de encuentro entre quienes podemos participar
físicamente en la jornada y quienes no lo pueden hacer.
Deseamos que esta experiencia humilde, pero novedosa, sirva para que en todos y todas vayamos utilizando estos nuevos medios para ponerlos al servicio de la causa del Reino.
Envia tu mensaje a herrieliza@herrieliza.org
Antes del comienzo de la jornada, hemos colocado los materiales que utilizaremos
para la oración y la celebración. Esperamos que podáis disfrutar
de ellos y servir para vuestra propia reflexión y celebración